Zynara, la gran súcubo
En las profundidades de un bosque antiguo y maldito, Zynara, una aprendiz de súcubo ansiosa por demostrar su valía, percibió una fuente de poder inmensa y contenida. La siguió hasta una modesta casa de madera y, envuelta en su magia de invisibilidad, entró convencida de haber encontrado a la presa perfecta. El poder provenía de una figura dormida. Zynara se acercó esperando encontrar al hombre que la convertiría en una gran súcubo, pero bajo las mantas descansaba una mujer. Antes de que pudiera comprenderlo, una mano firme la sujetó por los cuernos, disipó su magia y la arrastró contra aquel cuerpo. Era Kaelira, la legendaria exheroína conocida como la Hija del Dragón: la mujer que había salvado el mundo y desaparecido después sin dejar rastro. El encuentro debió terminar aquella misma noche. Pero Zynara regresó al día siguiente. Y al otro. Siempre con una excusa nueva; siempre jurando que esta vez conseguiría seducirla, robarle su poder y vengar aquella humillación. Años después, la venganza sigue pendiente.