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Capítulo 46: La Cazadora Y El Enjambre

Virtual World Temporada 2 · por Yovannyx4gl · 23 de septiembre de 2026

El camino de regreso a la base era tranquilo. Demasiado tranquilo.

 

Ember caminaba al frente, las pieles de bestias colgando de sus hombros como un trofeo. Nira iba a su lado, cargando una bolsa de minerales brillantes. Kurenai llevaba las frutas cristalinas que habían tomado de camino en un saco improvisado, y 8-bit flotaba detrás, revisando sus propios registros de la incursión en Ancient Warriors.

 

-¡Conseguimos más de lo que esperaba! -exclamó 8-bit, dando una voltereta en el aire-. ¡Esto es un récord!

 

-Ojalá hubiera un dragón para pelear -dijo Ember, con un suspiro exagerado-. Esto fue muy fácil.

 

-No te quejes -respondió Nira-. La paz también es valiosa.

 

Kurenai se detuvo de golpe.

 

Las otras tres se giraron al instante.

 

-¿Qué? -preguntó Ember, con la mano ya en la empuñadura de su espada.

 

-¿Sienten eso? -dijo Kurenai, sus ojos felinos recorriendo los árboles.

 

Nira se puso en guardia. No vio nada. Pero Kurenai nunca se equivocaba.

 

-No lo sé -respondió Nira-. Pero no es normal.

 

Un silbido de aire se escuchó en el cielo. Una figura descendió. 

 

Alas púrpuras desplegadas. Espadón de energía brillando en la mano. Esa sonrisa arrogante que ninguna de ellas olvidaría.

 

-Extrañaba esto -dijo KB, flotando a unos metros del suelo-. Cazar.

 

-¡KB! -gruñó Ember, desenfundando sus espadas.

 

KB no respondió. Solo silbó.

 

Los Crawlers emergieron del suelo, de entre los árboles, de todas partes. No eran unos pocos. Eran muchos. Y estaban organizados.

 

Rastreadores en los flancos, moviéndose en silencio. Asechadores acechando entre las sombras. Rompedores bloqueando la retirada con sus cuerpos masivos. Crawlers básicos formando oleadas detrás de ellos.

 

-No es un ataque aleatorio -dijo Nira, su espada ya en la mano-. La está guiando.

 

KB se elevó, observando desde arriba.

 

-Veamos de qué son capaces sin sus amigos -dijo, y su espadón brilló.

 

---

 

8-bit despegó primero. Sus propulsores la lanzaron hacia KB, la pistola de plasma en una mano, la espada eléctrica en la otra.

 

-¡No te acerques a mis amigas!

 

Disparó. KB esquivó con un movimiento fluido, las alas púrpuras cortando el aire.

 

-¿Una niña IA contra mí? -rió KB-. Divertido.

 

Intercambiaron disparos y esquivadas, 8-bit manteniéndose en movimiento, obligando a KB a gastar energía en perseguirla.

 

---

 

En el suelo, Nira se lanzó contra los Rastreadores.

 

Su espada era precisa, letal. Cada movimiento estaba calculado. El primer Rastreador cayó con un corte en el núcleo. El segundo intentó flanquearla; ella giró y lo partió por la mitad. El tercero y el cuarto cayeron juntos, sus cuerpos desintegrándose antes de tocar el suelo, dejando los fragmentos brillantes. 

 

No había tiempo para más. Los Rastreadores eran sigilosos, pero Nira era más rápida.

 

---

 

Kurenai era un torbellino felino.

 

Sus garras destrozaban a los Crawlers básicos como si fueran papel. Uno, dos, tres, cuatro. Los Asechadores intentaron acorralarla, moviéndose en patrones que habrían confundido a cualquiera.

 

Pero Kurenai era impredecible. Saltó sobre uno, giró en el aire, aterrizó detrás de otro. Sus garras brillaron. Un Asechador cayó. Luego otro. Luego otro.

 

-¿Eso es todo? -gruñó, mientras el quinto Asechador intentaba huir.

 

No llegó lejos.

 

---

 

Ember cargó contra los Rompedores.

 

Era fuerza bruta contra fuerza bruta. El primer Rompedor recibió un golpe directo en la zona media de su estructura. Cayó. El segundo intentó embestirla; ella lo esquivó y lo partió con ambas espadas.

 

El tercero la golpeó en el costado.

 

Ember retrocedió, sintiendo el impacto en sus costillas. Escupió saliva. Sus ojos brillaron con furia.

 

-¿Eso es todo lo que tienes?

 

Volvió a la carga. El Rompedor intentó bloquear, pero las espadas atravesaron sus defensas como si nada. Cayó.

 

Estaba ganando. Pero estaba cansada.

 

---

 

Los minutos pasaron.

 

Los Crawlers caían, pero las cuatro estaban agotadas. 8-bit seguía disparando, pero KB no se cansaba. Sus esquivas eran perfectas, sus contraataques apenas rozaban a la pequeña IA, como si estuviera jugando.

 

-¿Ya? -preguntó KB, esquivando otro rayo de plasma-. Pensé que durarían más.

 

Nira jadeaba, apoyada en su espada. Kurenai respiraba con dificultad, sus garras chorreando energía residual. Ember apenas se sostenía en pie.

 

KB descendió lentamente. Su espadón brillaba con una luz fría.

 

-No vine a matarlas -dijo, con una sonrisa que helaba la sangre-. Vine a cansarlas.

 

Se posó frente a ellas. Las cuatro estaban acorraladas. Agotadas. Indefensas.

 

-Ahora -dijo KB, levantando su espadón-. El golpe de gracia.

 

---

 

Un rugido en el cielo.

 

Una cadena silbó en el aire. KB la esquivó por centímetros, sintiendo el viento cortar cerca de su rostro. La Black Blade Chain se clavó en el suelo frente a ella, las cuchillas vibrando.

 

Zera aterrizó entre KB y las cuatro guerreras. Su armadura negra con destellos azules brillaba bajo la luz del cielo. Su cadena volvió a su mano como si tuviera vida propia.

 

-¿Nos dejaste fuera de la invitación? -dijo Zera, con una calma que contrastaba con la furia en sus ojos.

 

Detrás de ella, Nexo cargó contra los Crawlers restantes. Su espada enorme barrió a tres de una vez. Los pocos que quedaban intentaron huir, pero él no les dio tiempo.

 

-¡No se rindan! -gritó Nexo, mientras otro Rompedor caía bajo su espada.

 

Ember soltó una risa ronca.

 

-Llegaron justo a tiempo.

 

---

 

Zera se lanzó contra KB.

 

La cadena giró, las cuchillas trazaron arcos imposibles. KB bloqueó con su espadón, pero Zera era más rápida de lo que recordaba. La cadena envolvía su arma, la soltaba, atacaba desde otro ángulo.

 

-Un sistema mejorado -dijo KB, esquivando-. Interesante.

 

-Suficiente para hacerte huir -respondió Zera, mientras su cadena silbaba de nuevo.

 

KB bloqueó. Retrocedió un paso. Luego otro.

 

Observó el campo. Los Crawlers estaban casi aniquilados. Nexo derribó al último Rompedor con un golpe que hizo temblar el suelo. Ember, Nira, Kurenai y 8-bit se estaban recuperando. Zera no mostraba signos de cansancio.

 

-No vale la pena -dijo KB, alejándose-. No hoy.

 

-¿Huyes? -preguntó Zera.

 

KB sonrió. Esa sonrisa arrogante que tanto odiaban.

 

-Estrategia. Aprendí de la mejor.

 

Silbó. Los pocos Crawlers que quedaban se retiraron con ella, desapareciendo entre los árboles.

 

KB se elevó en el aire, sus alas púrpuras desplegadas.

 

-La próxima vez, no habrá sorpresas -dijo, mirando directamente a Zera-. Adiós, sombra.

 

Desapareció en el horizonte.

 

---

 

El grupo se reunió en el claro, entre los restos de los Crawlers.

 

Ember estaba sentada en el suelo, con las manos en las rodillas. Nira limpiaba su espada con un trapo. Kurenai olfateaba el aire, asegurándose de que no quedara nada. 8-bit flotaba débilmente, sus luces parpadeando.

 

-Llegaron justo a tiempo -dijo Ember, con voz ronca.

 

-Escuchamos las explosiones desde la base -respondió Zera, recogiendo su cadena-. Hiro y Natsuki dijeron que algo no cuadraba en las lecturas. Y nosotros apresuramos el paso. 

 

Nexo se acercó, su espada apoyada en el hombro.

 

-Menos mal que no hicieron caso.

 

Nira asintió.

 

-Buen trabajo, y gracias. 

 

Nexo asintió. 

 

-Eso fue increíble -dijo 8-bit, recuperando algo de energía-. ¡Pero no quiero repetirlo!

 

Kurenai olfateó el aire una última vez.

 

-Huele a que se fueron. Todos.

 

---

 

Regresaron a la base cargando los suministros que habían logrado salvar. Algunos estaban magullados, pero todos vivos.

 

Hiro y Miku los esperaban en la entrada. Natsuki apareció detrás de ellos, con expresión seria.

 

-¿KB? -preguntó Hiro.

 

-Sola -respondió Zera-. Guiaba a los Crawlers. Estaban organizados.

 

-Organizados -repitió Natsuki-. Eso es nuevo. Antes solo atacaban en masa.

 

Miku frunció el ceño.

 

-¿Qué significa?

 

Hiro procesó.

 

-Que Oraculum está probando algo. Nuevas tácticas. KB fue su ejecutora hoy.

 

---

 

En la sala común, todos se recuperaban. 8-bit flotaba cerca del techo, recargando sus sistemas. Ember tenía una bolsa de hielo en el costado. Nira revisaba su espada en busca de daños. Kurenai estaba acurrucada en un rincón, sus ojos cerrados pero sus orejas atentas.

 

-¿Por qué solo KB? -preguntó 8-bit-. ¿Por qué no vinieron todas?

 

Nexo respondió, desde su lugar junto a la ventana.

 

-Prueba. Quería ver cómo reaccionamos, ver a Zera en acción. O simplemente nos extrañan. 

 

Zera asintió.

 

-Se fue cuando vio que no podía ganar fácilmente. Pero se llevó información.

 

-Información sobre qué? -preguntó Ember.

 

-Sobre nosotras -dijo Nira-. Sobre cómo peleamos. Sobre nuestros límites.

 

Kurenai abrió los ojos.

 

-La próxima vez no será una prueba. Será el ataque.

 

Silencio.

 

Hiro, que había estado observando desde su lugar, habló.

 

-Entonces estaremos listos.

 

Miku se sentó a su lado.

 

-¿Cómo?

 

-Planificando. Entrenando. Estudiando sus movimientos -Hiro la miró-. Juntos.

 

---

 

Esa noche, mientras todos descansaban, Zera subió al techo. Miró el horizonte.

 

KB había dicho "la próxima vez". No era una amenaza vacía. Era una promesa.

 

En la distancia, más allá del Jardín Cobalto, algo parpadeó. Una luz. Luego desapareció.

 

Zera no dijo nada. Solo observó.

 

Estarían listos.

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