Saltar al contenido
Explorar novelas

Las Sombras. Parte 1

The Radiant Twilight | Parte 2: Nature Force · por Aldex29 · 10 de septiembre de 2026

Un zumbido apenas audible llenaba una sala oscura, donde una pared entera era ocupada por monitores de alta resolución. En una de las pantallas principales, un dron de vigilancia captaba el momento exacto en que Anne y su equipo extraían una vieja válvula oxidada del fondo del Mar del Norte. La cámara del dron enfocaba la escena con precisión, capturando los gestos de asombro y determinación en el rostro de los científicos mientras trasladaban su hallazgo a la cubierta del barco. 

Tan solo un hombre: Andrew Cooper observaba desde un sillón de cuero negro, con los codos apoyados sobre el escritorio y los dedos entrelazados frente a su rostro. Sus ojos, fríos y calculadores, destellaban con un destello de satisfacción. "Finalmente...", murmuró para sí mismo, mientras hacía una seña a uno de los técnicos a su alrededor. 

― ¿está confirmado el destino? ―preguntó, sin apartar la vista de la pantalla― 

― sí, señor Cooper. Lo están llevando a un centro de investigación en Reino Unido. Una tal Anne Miller lidera el proyecto. 

Andrew inclinó la cabeza, contemplando cada detalle de la transmisión. Había esperado meses para este momento, rastreando pistas dispersas que apenas prometían una conexión con el legado de Nicholas Foster. Y ahora, ante él, estaba el premio: la válvula que contenía lo que quedaba del Elixir. 

― es fascinante que hayan tardado tanto en dar con ello. ―Andrew dejó escapar una risa suave, casi burlona― Pero su ingenuidad nos facilita el trabajo. 

Se giró hacia otro hombre en la sala, un individuo alto con un traje oscuro, que aguardaba en silencio junto a la puerta. 

― activad a los equipos de recuperación. No quiero errores esta vez. The Shadow of Babel no puede permitirse perder esta oportunidad. 

El hombre asintió. 

Andrew se levantó, ajustándose la chaqueta de su traje con calma. 

― quiero todo lo que haya en esa válvula. Frascos intactos, fragmentos rotos, incluso las trazas de líquido que queden. No escatimen recursos. 

Hizo una pausa antes de continuar, su voz más sombría. 

― eliminad a cualquier obstáculo, me da igual quién tenga que salir herido. 

El hombre salió de la habitación con paso firme, dejando a Andrew solo frente a las pantallas. 

Andrew se giró una vez más hacia la transmisión en vivo. Podía ver cómo el barco regresaba lentamente al puerto, con la válvula asegurada en el laboratorio móvil. 

― Nicholas... quizás tus métodos eran ruidosos, pero tu visión sigue viva. Ahora, es mi turno de llevarlo al siguiente nivel. 

Con una sonrisa apenas visible, Andrew apagó la pantalla. La operación estaba en marcha. La Sombra de Babel se extendería, y nada detendría su ascenso. 

La operación fue rápida y precisa, como un rayo que golpea antes de que nadie pueda reaccionar. En el interior del laboratorio donde la válvula había sido resguardada, los guardias que custodiaban la instalación no tuvieron oportunidad de responder. Los agentes de TSoB, entrenados para moverse como sombras, se infiltraron en el edificio, desactivaron las alarmas, y acabaron con cualquier obstáculo. 

El amanecer reveló la escena. Los cuerpos de los guardias yacían en el suelo, mientras el laboratorio estaba en un estado de desorden meticuloso. La válvula y todos los frascos del Elixir habían desaparecido, junto con cualquier rastro que pudiera vincular a los responsables. 

En la base subterránea ubicada en algún lugar remoto de Reino Unido, Andrew Cooper inspeccionaba el botín con un brillo triunfante en los ojos. Los frascos del Elixir estaban alineados sobre una mesa de acero quirúrgico. La válvula, oxidada pero aún imponente, se encontraba colocada a un lado, como un trofeo de guerra. 

Andrew caminaba lentamente frente a sus subordinados, sus zapatos resonando contra el piso metálico. 

― bien hecho. ―se detuvo frente a los frascos, examinando cada uno de ellos con detenimiento― Hemos recuperado lo que Nicholas no pudo conservar. 

Sus dedos trazaron la superficie de uno de los frascos que contenía el líquido translúcido con un leve resplandor verdoso. 

― el Elixir... El culmen del trabajo de Mark Rogers y la ambición de Nicholas Foster. ―Andrew sonrió con frialdad― Ahora me pertenece. 

Uno de sus asistentes, un hombre joven y nervioso, se adelantó. 

― señor, ¿procederemos con las pruebas en usted como había mencionado antes? 

Andrew giró lentamente, su expresión cambiando a una de desdén hacia el hombre. 

― ¿crees que arriesgaría mi propia vida sin garantizar su seguridad primero? ―Andrew dio un paso hacia él, su tono cortante― No. Necesitamos un sujeto de prueba. 

El asistente tragó saliva y asintió rápidamente. 

― entendido, señor. ¿Algún perfil en particular? 

Andrew se cruzó de brazos, pensativo. 

― alguien insignificante. Sin conexiones relevantes, sin un pasado notable, alguien que el mundo no extrañe si desaparece. 

El asistente asintió nuevamente y se giró hacia un grupo de técnicos que aguardaban instrucciones. 

― quiero que rastreen bases de datos, registros médicos, incluso historiales de adopción. Encuentren a alguien que encaje en ese perfil, alguien que podamos usar. ―Andrew miró hacia el asistente una vez más, con una sonrisa cruel― Y háganlo rápido. No tenemos todo el tiempo del mundo. 

Horas más tarde, mientras la base bullía con actividad, Andrew se retiró a su despacho. Encendió una lámpara que iluminó tenuemente la sala, y en su escritorio abrió un archivo digital. La pantalla mostraba informes y grabaciones sobre el legado del Elixir, junto con anotaciones sobre los experimentos previos. 

"Nicholas nunca fue capaz de llevar el TCO en sus manos" pensó, mientras sus dedos navegaban por los documentos. "Pero yo seré metódico. Este Elixir no será una simple herramienta; será mi llave para reescribir las reglas del mundo." 

Con una última mirada a la lista de frascos, se recostó en su silla. La primera prueba estaba cerca, y Andrew Cooper no pensaba detenerse hasta alcanzar el control absoluto. 

Comenta este capítulo, guarda la novela y sigue a Aldex29 en el lector de Culto de Papel. Es gratis.

Otras novelas: Aracne · Cuentos de amor de locura y de muerte · El caso extraño del Doctor Jekyll