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En La Profundidad. Parte 1

The Radiant Twilight | Parte 2: Nature Force · por Aldex29 · 09 de septiembre de 2026

Anne sintió el peso de la culpa aplastarla mientras permanecía frente a Raymond en su oficina. Su jefe, con una expresión de desilusión, revisaba los reportes mientras ella trataba de explicarle la situación. 

 Edward... parece que escapó con las muestras confesó finalmente, evitando el contacto visual 

Raymond dejó el informe sobre su escritorio, suspirando con pesadez. 

 esto no solo retrasa nuestra investigación, Anne. También pone en riesgo la posibilidad de comprender qué está afectando al ecosistema marino. Y si esas plantas tienen propiedades desconocidas, su mal uso podría ser catastrófico. 

 lo sé, y asumo la responsabilidad respondió Anne con firmeza, levantando la mirada. Su voz estaba cargada de arrepentimiento 

Raymond la estudió por un momento antes de asentir lentamente. 

 bien. ¿Tienes algún plan para compensar esta situación? 

Anne respiró hondo. 

 volveré al Mar del Norte. Pienso encontrar directamente la fuente de lo que afecta a las plantas. Si lo logro, tal vez podamos recuperar algo más valioso que las muestras perdidas. 

Raymond pareció considerarlo, luego se inclinó hacia adelante. 

 de acuerdo. Pero esto debe manejarse con extremo cuidado. Si realmente hay algo allá afuera, debemos asegurarnos de que no caiga en las manos equivocadas. 

Anne asintió, sintiendo un atisbo de alivio al obtener su aprobación. 

Anne se sujetaba con fuerza a la barandilla del barco mientras las olas golpeaban el casco, su mirada fija en el horizonte. Desde el momento en que asumió la responsabilidad de encontrar respuestas, no había sentido más que una mezcla de determinación y temor. El equipo, reducido pero experimentado, revisaba los instrumentos de localización mientras preparaban el equipo de inmersión. 

 ¿crees que realmente hay algo ahí abajo? preguntó uno de los buzos, rompiendo el silencio 

 no lo sé. respondió Anne, ajustándose la máscara de buceo Pero tenemos que intentarlo. 

Cuando todo estuvo listo, Anne y dos miembros del equipo se sumergieron en las heladas aguas del Mar del Norte. 

La visibilidad era escasa, y el agua parecía envolverlos en un manto opaco. Anne encendió la linterna de su casco, barriendo el lecho marino con un haz de luz. Pasaron largos minutos buscando entre rocas y sedimentos, sin encontrar más que restos dispersos de vegetación. 

Entonces lo vio: un brillo apagado que apenas se distinguía a unos metros de distancia. Su corazón dio un vuelco mientras se acercaba. 

 ¡aquí! exclamó a través del comunicador 

Cuando llegaron al origen del brillo, Anne quedó boquiabierta. Enterrada parcialmente bajo capas de sedimento, una válvula oxidada emergía como un vestigio de un tiempo olvidado. La estructura era masiva, con una tapa metálica corroída por el agua salada y pequeñas aberturas que dejaban escapar un tenue resplandor verdoso. 

 esto no es normal... murmuró uno de los buzos, inspeccionando la válvula 

Anne hizo un gesto para que comenzaran a desenterrarla. Con cuidado, utilizaron herramientas para liberar la estructura, luchando contra la resistencia del fondo marino. Finalmente, después de lo que parecieron horas, lograron sujetarla con una grúa desde el barco y comenzaron a ascender. 

En cubierta, el equipo trabajó rápidamente para subir la válvula al barco. El objeto, ahora completamente visible, tenía inscripciones corroídas y marcas que Anne no reconocía. Parecía algo más que un simple objeto industrial perdido en el océano. 

 ¿qué crees que es? preguntó uno de los marineros 

 aún no lo sé. respondió Anne, sin apartar la vista de la válvula Pero lo vamos a averiguar. 

Tras varios intentos, lograron abrirla. Unos segundos de tensión fueron seguidos por el sonido chirriante del metal cediendo. Anne contuvo la respiración cuando la tapa finalmente se abrió. 

En el interior, vieron frascos de vidrio, alineados con precisión. Muchos estaban vacíos, con restos de lo que parecía ser un líquido que había desaparecido hace mucho tiempo. Sin embargo, algunos frascos aún contenían un líquido brillante de color esmeralda, que parecía irradiar una luz propia incluso en el día gris. 

 esto... esto no es normal dijo Anne, maravillada y desconcertada 

Uno de los científicos del equipo tomó un frasco intacto con extremo cuidado, observándolo bajo la luz. 

 sea lo que sea, parece haber resistido el paso del tiempo. Pero tendremos que analizarlo para saber más. 

Anne asintió, aunque la intriga y el desconcierto no la abandonaban. No sabía exactamente qué era ese líquido, pero una cosa era segura: esto podría estar relacionado con las extrañas plantas que habían encontrado, y tal vez, con lo que estaba ocurriendo con Edward. 

Mientras aseguraban los frascos y tomaban muestras del sedimento, Anne no podía evitar pensar que este descubrimiento solo era el principio de algo mucho más grande. 

 

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