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Feeling Good. Parte 3

The Radiant Twilight | Parte 1: MIND-SHIFT · por Aldex29 · 03 de septiembre de 2026

Poco después, Mark se dirigió a su oficina para recoger algunas cosas antes de marcharse a casa. El día había sido más largo de lo que había anticipado, y necesitaba descansar y procesar todo lo que había ocurrido. Mientras recorría los pasillos familiares de Eclipse Laboratories, no pudo evitar sentirse observado. Todo se veía igual, pero al mismo tiempo, sentía que algo había cambiado en él, algo que lo separaba del Mark que solía ser.  

Al llegar a su oficina, se encontró con el Sr. Campbell, que estaba de pie junto a su escritorio, revisando algunos informes. Al ver entrar a Mark, Campbell levantó la mirada y sonrió.  

― Mark, qué bueno verte de nuevo ―dijo con sincera calidez en su voz. Se acercó a Mark y le extendió la mano― me alegra que estés de vuelta.  

Mark estrechó la mano del Sr. Campbell, sintiendo una extraña mezcla de familiaridad y distancia. Campbell era un hombre que siempre había tratado a sus empleados con respeto y consideración, y Mark siempre había valorado eso en él.  

― gracias, Sr. Campbell. Es bueno estar de vuelta ―respondió Mark, aunque la sonrisa en su rostro no alcanzaba del todo sus ojos―  

Campbell lo observó detenidamente, captando la fatiga y la tensión que Mark intentaba ocultar.  

― sé que eres un hombre dedicado, Mark, y entiendo que quieras retomar tu trabajo de inmediato, pero no tienes que forzarte. Si necesitas más tiempo, tómalo. Tu salud es lo más importante para nosotros.  

Mark apreció la preocupación genuina en las palabras de Campbell, pero sintió la necesidad de seguir adelante, de recuperar la normalidad, aunque solo fuera una fachada.  

― lo sé, Sr. Campbell, y agradezco su apoyo. Pero necesito estar aquí, trabajando. Me ayuda a sentirme mejor, a reencontrarme con algo familiar ―dijo con sinceridad―  

Campbell asintió, respetando la decisión de Mark, aunque no podía evitar preocuparse por él.  

― está bien, Mark. Pero no dudes en hablar conmigo si necesitas algo. Estamos aquí para apoyarte ―dijo Campbell con una sonrisa antes de dar una palmada en el hombro de Mark y dirigirse a la puerta― cuídate, y no dudes en tomarte un descanso si lo necesitas.  

― gracias, Sr. Campbell ―respondió Mark, viendo cómo su jefe salía de la oficina―  

Al quedarse solo, Mark dejó escapar un suspiro, sintiéndose abrumado por todo lo que había pasado ese día. Mientras recogía sus cosas, no podía evitar pensar en lo que le había contado a Evelyn y en lo que eso significaría para su vida en adelante.  

Era una tarde fresca, con el sol aún bajo en el cielo, tiñendo la ciudad con tonos anaranjados. Mark caminaba hacia su casa, sintiéndose más en paz después de su primer día de regreso en Eclipse Laboratories. Las calles estaban animadas por la hora punta, con personas apresuradas por volver a casa. Sin embargo, mientras doblaba una esquina hacia la avenida principal, un sonido familiar pero preocupante llenó el aire: sirenas de policía.  

Adelante, una multitud se había reunido alrededor de un banco. Los coches de policía bloqueaban la calle, y Mark pudo ver a varios agentes en formación, sus rostros tensos mientras intentaban manejar la situación. Intrigado y alarmado, se acercó para ver qué estaba pasando.  

En el centro de la conmoción, un hombre perturbado sostenía un pequeño dispositivo, una bomba casera improvisada. Sus manos temblaban mientras gritaba incoherencias sobre venganza y conspiraciones. Los oficiales intentaban calmarlo, pero estaba claro que el hombre estaba al borde de perder el control.  

Mark se dio cuenta de la gravedad de la situación cuando escuchó el zumbido de un helicóptero sobrevolando la escena. Al mirar hacia arriba, vio un helicóptero de noticias, con una cámara apuntando directamente al banco y transmitiendo en vivo lo que sucedía. La presión de la cobertura mediática solo aumentaba la tensión en el aire.  

El líder del equipo SWAT hablaba con calma al hombre, intentando negociar, pero Mark podía ver que la situación estaba al borde de un desastre. El hombre estaba demasiado nervioso, demasiado inestable. Algo en el interior de Mark le decía que debía intervenir, que solo él podía detener lo que estaba a punto de suceder.  

Sabía que no era su responsabilidad, que la policía estaba allí para manejar la situación. Pero también sabía que tenía el poder para evitar una tragedia. Decidiendo actuar, Mark se escondió detrás de un coche cercano y se concentró en el dispositivo que el hombre sostenía con manos temblorosas.  

Con un esfuerzo mental, Mark comenzó a mover el detonador con su telequinesis, tratando de hacerlo con la mayor sutileza posible para que el hombre no lo notara. El dispositivo empezó a deslizarse suavemente de la mano del hombre, pero en ese momento, un oficial dio un paso adelante, provocando que el hombre levantara el detonador en pánico.  

El helicóptero de noticias captó cada momento, transmitiendo en vivo la tensión palpable. Mark, sintiendo la urgencia de la situación, tiró del dispositivo con todas sus fuerzas telequinéticas. El detonador voló de la mano del hombre, cayendo al suelo a varios metros de distancia.  

Desconcertado, el hombre se quedó paralizado, incapaz de procesar lo que había sucedido. Los policías, aprovechando su confusión, lo inmovilizaron rápidamente. Otros agentes aseguraron el dispositivo, llevándolo lejos para neutralizar cualquier peligro.  

La multitud observaba en silencio, mientras en el aire, el helicóptero giraba, capturando el desenlace desde las alturas. Nadie en la multitud, ni los oficiales, ni los espectadores frente a sus televisores, tenía idea de lo que realmente había sucedido.  

Mark, sintiendo el peso de lo que acababa de hacer, se alejó discretamente de la escena. Mientras caminaba hacia su casa, tratando de asimilar lo que había hecho, no podía evitar pensar en cómo este acto podría cambiar su vida de ahora en adelante. Pero en ese momento, lo único que podía hacer era seguir adelante, con la certeza de que había evitado una tragedia mayor.  

Horas después, en unas oficinas policiales había un grupo de policías y agentes hablando de lo que pasó y el cómo el dispositivo que cargaba el delincuente fue arrebatado de la nada. Todos los policías y más personas de la escena habían sido testigos de ello, pero nadie era capaz de saber cómo sucedió.  

Mientras trataban de lo que vieron, decidieron revisar las grabaciones que las noticias habían filmado desde lo alto teniendo un mejor punto de vista para tratar de buscar alguna solución lógica a todo esto, vieron entre la multitud un hombre que hizo un gesto con su mano justo a la vez que el dispositivo fue arrebatado. Los agentes parecían que estaban empezando a sacar conclusiones precipitadas, pero decidieron contactar con su superior al cargo para ver qué opinaba.  

― ¿contactar con el señor Wilson? ¿Estás seguro de ello?  

― el señor Alex es el único que realmente podría llegar a algo, no sabemos nada del tipo de la grabación, con solo un vistazo más detallado al video Alex será capaz de descifrar lo que pasa realmente. ¿O es que tienes alguna mejor alternativa?  

― la verdad no, pero Wilson... quizás debamos contactar a los jefes altos.  

― si te hace sentir mejor, pero Alex se dignará igualmente.  

―mira fijamente la grabación en la que sale Mark― pues que así sea...  

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