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Dos Meses. Parte 3

The Radiant Twilight | Parte 1: MIND-SHIFT · por Aldex29 · 01 de septiembre de 2026

El sonido de la explosión resonó en toda la base, la cual varios agentes del TCO fueron hacia la habitación en la que se encontraba Mark. Reynard se acercó hacia él preocupado porque no le pasase nada grave a su prisionero, cuando le tomó el pulso, Reynard supo que estaba vivo pero ardiendo, aun así.  

― ¡hey! ¡Venid aquí! ―ordenó a un par de agentes del TCO― llevaros a este hombre a mi habitación y dadle los mejores tratamientos médicos que tenemos, si perdemos a este hombre estamos perdidos. ¡Vamos!  

En ese momento los dos agentes acataron las órdenes y llevaron a Mark a la habitación de Reynard. Pero momentos antes de que levantasen a Mark, Reynard fue testigo de cómo una serie de objetos esparcidos por el suelo comenzaron a moverse erráticamente, inmediatamente dedujo que tendría algo que ver con la explosión de Mark y sólo por asegurarse metió en un pequeño frasco un poco del líquido de la válvula que explotó.  

Unas horas después, Mark abrió los ojos y se encontró acostado en una camilla en una pequeña habitación adyacente al laboratorio. El techo estaba sucio y agrietado, y el zumbido constante del reactor era ahora un recordatorio lejano. Intentó moverse, pero su cuerpo estaba demasiado débil.  

Reynard estaba allí, mirándolo con una mezcla de preocupación y frustración.  

― ¿qué pasó? ―Reynard preguntó, con una severidad inusual en su voz―  

―Mark tragó saliva, tratando de recordar los últimos momentos antes del accidente― el compuesto... tuvo una reacción inesperada. No pude controlarlo...  

―Reynard frunce el ceño, sus ojos llenos de una amenaza silenciosa― esperamos resultados, Rogers. No accidentes.  

―Mark asintió débilmente― lo sé. Necesito más tiempo. Necesito analizar los datos para entender qué salió mal.  

― no te encuentras en condiciones de seguir con tu trabajo, necesitamos que trabajes, pero no queremos que mueras. Así que tomate un descanso de unos días. ―dijo mientras se sienta en un sillón―  

― gracias... ¿en dónde estoy por cierto? Esta habitación no me suena en lo absoluto... ―dijo observando el cuarto―  

― estás en mi habitación, él único motivo por el que ordené que te trajeran aquí es para tener una charla contigo. ¿Crees poder jugar al ajedrez? ―dijo montando un tablero de ajedrez y moviendo una mesa para prepararse― 

― ¿una charla? ¿Relacionada con qué?... ―Mark se levantó extrañado de la camilla y se sentó― 

― ¿llevas aquí cuánto, un mes? Y aun así nunca llegamos a tener una conversación cordial como habría dicho un difunto amigo mío ―dijo comenzando el juego de ajedrez―  

― eventualmente me acabarás matando, es obvio, no creí que te interesa realmente saber algo de mí ―Mark contestó siguiendo el juego de ajedrez con Reynard y ambos comienzan a jugar― 

― solo es curiosidad, necesitaba saber si sientes algo por la explosión  

― no... solo me duele la cabeza y el brazo izquierdo ―respondió Mark―  

― tienes suerte de no haberte roto ni un solo hueso. Y dime Mark, ¿Tienes familia, estás casado, tienes hijos?  

― no, mi padre fue un hombre trabajador que gastó energías con tal de que yo pudiera soportar las durezas de la vida. Al igual que él me puse a trabajar desde joven en un pequeño y barato bar mientras ahorraba, hasta que, con gran esfuerzo pude entrar a la universidad en donde me acabé graduando y me aceptaron en Eclipse Laboratories. En donde acabé conociendo a varios compañeros de trabajo. Nunca me llegué a casar o tener hijos. ¿Y tú, tienes familia, estás casado o tienes hijos?  

― es una historia conmovedora sin duda. ―dijo Reynard mientras continuaban jugando― Respondiendo a tú pregunta, no, yo tampoco tengo familia ni me he casado o he tenido hijos. Lo más cercano que he tenido en mi vida a algo así fue un amigo mío y su hijo, cómo la madre murió al dar a luz y su padre estaba en la quiebra, tenía que asistir con su hijo a nuestras reuniones. Me recuerdas un poco a su hijo sabes, pero quizás sean solo cosas mías.  

―tras un silencio, Mark decide romper el hielo mientras siguen jugando al ajedrez― sabes, desde que llegamos he notado algo en varios de tus agentes: un extraño símbolo, ¿me puedes explicar qué es?  

― es un símbolo para distinguirnos del resto, es la marca del TCO, la cual lógicamente yo también poseo ―dijo levantando su hombrera, revelando su símbolo: Una serpiente carmesí mordiéndose la cola en forma de infinito con un sol y una luna en los espacios formados por el infinito― esto es lo que conocemos como “Crimson Snake” ―dijo volviéndose a colocar su hombrera― todo aquel que pertenezca a nuestro grupo será marcado con una le guste o no.  

― interesante… ―dijo Mark pensativo― 

Tras unas horas, Mark y Reynard siguieron platicando sobre experiencias personales mientras jugaban ajedrez, hasta que Mark estaba completamente cansado y pidió irse a su celda.  

Reynard llamó a un par de guardias y estos escoltaron a Mark con poca delicadeza, llevándolo de vuelta a su celda. Mientras lo acostaban en el catre, Mark notó algo extraño. A pesar del dolor y la fatiga, sentía una extraña energía corriendo por su cuerpo, una sensación que nunca había experimentado antes. Era como si algo dentro de él hubiera cambiado en ese momento de caos.  

Las horas pasaron, y Mark cayó en un sueño inquieto. Imágenes de objetos moviéndose por su cuenta, flotando en el aire, llenaban sus sueños. Despertó sobresaltado, sin saber si lo que había visto era real o simplemente producto de su mente agotada.  

Sin embargo, algo había cambiado. En su celda, cuando trató de alcanzar una taza de agua, ésta se deslizó por la mesa hacia su mano sin que él la tocara. Mark se quedó mirando la taza, con los ojos muy abiertos. Lo intentó de nuevo, esta vez concentrándose. La taza se levantó lentamente en el aire, flotando a unos centímetros de la mesa antes de caer de nuevo.  

Mark se quedó boquiabierto, su mente luchando por procesar lo que acababa de suceder. No solo había encontrado accidentalmente lo que se le pidió; había desencadenado algo dentro de él. Sin saber cómo ni por qué, había adquirido la capacidad de mover objetos con la mente.  

Mientras se recostaba en su catre, su cuerpo todavía recuperándose, Mark comprendió que, aunque no tenía todas las respuestas, ahora tenía un arma poderosa. Algo que, si aprendía a controlar, podría cambiar el curso de su cautiverio y, tal vez, darle la oportunidad de escapar del TCO.  

Mientras esto sucedía, en la habitación de Reynard se encontraba este, manteniendo una conversación con un conocido por teléfono.  

― ¿y dices que Rogers consiguió poderes telequinéticos por accidente? ¿Qué tan seguro estás de ello? ―dijo la voz que contestaba al teléfono― 

― no sé si sea así, pero algo le pasó en la reacción y desde luego le dio una habilidad y una mejora.  

― vigiladlo, si sigues notando que cosas extrañas siguen sucediendo con Rogers y si tienes toda seguridad de que consiguió semejantes habilidades, eliminadlo de inmediato. Al fin y al cabo, no lo necesitaremos más si recogiste un poco del líquido que le causó eso, ¿no es así? ―dijo de manera fría aquella voz misteriosa― 

― sí, te entregaré la muestra personalmente para que la analices cuando vaya a EEUU. ―respondió Reynard―  

― Bien, tú asegúrate de mantener a Rogers a raya, no quiero fallos.  

El conocido de Reynard cuelga él teléfono y con ello la conversación entre ambos termina, dejando a Reynard pensando de sí lo que cree que está pasando es cierto. 

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