Saltar al contenido
Explorar novelas

Ascensión Inhumana. Parte 1

The Radiant Twilight | Parte 1: MIND-SHIFT · por Aldex29 · 04 de septiembre de 2026

Al día siguiente, Nicholas Foster caminaba por los pasillos de Eclipse Laboratories con una calma calculada, su mente afilada como un bisturí. Con años de experiencia en manipular situaciones a su favor, sabía que hoy sería un día clave en sus planes.  

Al llegar al ala de física cuántica, donde también trabajaba Mark Rogers, Nicholas buscó al joven Oliver Anderson. Oliver, con su cabello castaño desordenado y gafas que apenas lograban mantenerse en su sitio, estaba absorto en su trabajo, ajustando un complejo dispositivo cuántico en su estación de trabajo. Era el tipo de joven científico ambicioso y dispuesto a todo por impresionar a sus superiores, una cualidad que Nicholas planeaba aprovechar.  

Nicholas entró en la habitación con un leve toque en la puerta, suficiente para llamar la atención de Oliver sin interrumpir su concentración por completo.  

― Oliver ―Nicholas comenzó, con su voz suave pero cargada de intención―  

Oliver levantó la vista, sus ojos se iluminaron al ver a Nicholas.  

― ¡Sr. Foster! ¿Qué puedo hacer por usted? ―preguntó, claramente emocionado de recibir la atención de alguien a quien tanto admiraba―  

Nicholas esbozó una sonrisa que sabía que infundiría confianza.  

― he estado trabajando en un proyecto que requiere la ayuda de alguien con tu talento y dedicación. Creo que estás listo para un desafío mayor, y necesito a alguien en quien pueda confiar plenamente.  

Oliver sintió una oleada de emoción. La idea de trabajar en un proyecto especial bajo la dirección de Nicholas era un sueño hecho realidad.  

― por supuesto, Sr. Foster. Estoy a su disposición.  

― perfecto ―continuó Nicholas, acercándose un poco más, asegurándose de que su tono transmitiera la importancia y confidencialidad del asunto― voy a recibir una muestra crucial esta tarde, algo que podría revolucionar nuestra comprensión de la física y más allá. Quiero que me ayudes a analizarla.  

Oliver asintió con entusiasmo, sin hacer preguntas, sabiendo que cualquier cosa que Nicholas considerara importante era algo digno de su completa atención.  

― estoy listo para lo que sea necesario, Dr. Foster. ¿Qué tipo de muestra es?  

Nicholas mantuvo su expresión seria, consciente de que Oliver no necesitaba conocer todos los detalles en ese momento.  

― por ahora, solo te diré que es algo que podría cambiar nuestra visión del potencial humano. Necesito que mantengas la máxima discreción y estés completamente enfocado. No podemos permitirnos errores.  

Oliver asintió de nuevo, con una seriedad que reflejaba la de Nicholas.  

― puede confiar en mí. No diré nada a nadie y pondré todo mi esfuerzo en ello.  

Nicholas esbozó una leve sonrisa, satisfecho con la respuesta.  

― sabía que podía contar contigo, Oliver. Nos encontraremos esta noche en el aparcamiento del edificio, te llevaré a mi lugar.  

Con esas palabras, Nicholas dejó el laboratorio, seguro de que había plantado las semillas de su próximo movimiento. Oliver Anderson, con su ambición y su admiración ciega, sería la herramienta perfecta para avanzar en sus planes.  

Oliver, por su parte, permaneció en su estación de trabajo, lleno de anticipación por lo que le esperaba esa tarde. La oportunidad de trabajar junto a Nicholas en un proyecto tan importante lo motivaba más que nunca, sin tener idea de las verdaderas intenciones detrás de la solicitud.  

Durante la tarde, el crepúsculo teñía de naranja las ruinas de una casa que, años atrás, había sido el hogar del padre de Nicholas Foster, uno de los fundadores del TCO. Las paredes derrumbadas y los escombros dispersos narraban una historia de decadencia, un escenario perfecto para la reunión clandestina que estaba a punto de ocurrir.  

Nicholas llegó al lugar, su mirada recorriendo las ruinas que una vez habían sido parte de su vida, ahora un mero eco de un pasado que no tenía interés en revivir. Se movía con una mezcla de desdén y nostalgia reprimida, su mente concentrada en los planes que había forjado en las últimas semanas.  

No tuvo que esperar mucho. Desde las sombras emergió Reynard, el hombre que había sido como un segundo padre para él. A pesar de la edad, Reynard se movía con la agilidad de un hombre mucho más joven, su presencia aún imponente y calculadora.  

― Nick ―dijo Reynard con su tono grave, mientras se acercaba, un maletín negro en su mano― este lugar... trae recuerdos, ¿no es así?  

Nicholas no mostró emoción alguna.  

― recuerdos de lo que fue necesario destruir para construir algo más grande ―replicó Nicholas, su voz firme― pero no estoy aquí para recordar, Reynard. Estoy aquí para planear el futuro.  

Reynard sonrió apenas, admirando el control de Nicholas sobre sus emociones.  

― por supuesto. Siempre has sido más pragmático que sentimental. ¿Cómo va tu plan con el joven Anderson?  

Nicholas cruzó los brazos, sus ojos se clavaron en los de Reynard.  

― Oliver es fácilmente manipulable, como esperaba. Con su ayuda, podré analizar y comprender por completo el suero. Una vez que lo perfeccionemos, no solo podremos replicar el poder de Mark, sino que también podremos mejorarlo. Y cuando llegue el momento adecuado, ni Eclipse ni ningún otro podrá detenernos.  

Reynard asintió, satisfecho con el progreso de Nicholas.  

― Eclipse Laboratories es un objetivo secundario ―dijo Reynard, con un tono que sugería que ya había considerado todos los escenarios― lo importante es lo que haremos con Mark. El caos que sembró en la base es solo un indicio de lo que podría hacer si sus habilidades se desarrollan por completo. Necesitamos controlarlo o matarlo.  

Nicholas sonrió con malicia.  

― Mark es una pieza clave, pero no imprescindible. Lo observaremos, lo utilizaremos, y cuando ya no sea necesario, lo eliminaremos. Eclipse será destruido desde dentro, y cuando eso suceda, no quedará nada que se interponga en mi camino hacia un estado superior.  

Reynard, siempre cauteloso, no pudo evitar sentirse intrigado por la ambición desmedida de Nicholas.  

― ¿un estado superior, dices?  

―Nicholas se mantuvo frío antes de hablar― así es. El suero no es solo un medio para obtener poder; es la clave para evolucionar más allá de las limitaciones humanas. Con el conocimiento y los recursos que poseemos, me convertiré en algo más que un simple hombre. Seré una fuerza que ningún gobierno, organización o individuo podrá detener y una vez lo consiga, haré que la prosperidad se extienda en él planeta.  

Reynard lo observó en silencio por un momento, evaluando el fervor y la convicción de Nicholas. Finalmente, extendió el maletín hacia él.  

― aquí está. El suero que recogí de la base destruida. No fue fácil, pero lo logré.  

―Nicholas tomó el maletín, sintiendo el peso del futuro en sus manos― este es solo el comienzo, Reynard. Eclipse caerá, Mark será neutralizado, y el TCO se elevará a una nueva era bajo mi liderazgo. La prosperidad y la superioridad humana reinará.  

Reynard asintió, aunque con una ligera preocupación en sus ojos.  

― nos encontraremos pasado mañana para revisar los resultados. Asegúrate de que todo esté listo.  

― lo estará ―respondió Nicholas con una seguridad aplastante― no fallaré.  

Sin más palabras, Reynard se dio la vuelta y desapareció entre las sombras, dejando a Nicholas solo con sus pensamientos y el maletín. Las ruinas de la casa, que habían sido un recordatorio constante de su pasado, ahora se convertían en el escenario de su ascenso. Con el suero en mano y un plan implacable en marcha, Nicholas se dirigió hacia lo que consideraba su inevitable destino.  

El futuro que él imaginaba estaba cada vez más cerca, y no dejaría que nada, ni nadie, se interpusiera en su camino.  

Comenta este capítulo, guarda la novela y sigue a Aldex29 en el lector de Culto de Papel. Es gratis.

Otras novelas: Demon Academy · Restos de Almas Rotas · EL ESCANDALOSO CASTIGO DE FEME A LA COTILLERA ABBY O CUÁNTAS BOCAS PUEDO ABRIRTE HASTA QUE EMPIECES A CALLAR