—Explícate joven Edge, ¿qué te hace suponer que los poderes de la chica Sofi son falsos? —el general habló en nombre de los planetarios presentes, sentados en una sala en la prisión-hospital de la milicia.
—No falsos, pero no son suyos, son fruto de una criatura de mi mundo original.
—La historia de tu “mundo”, —Plutón había visto en su mente la verdad de su origen, pero ni ella lo creía del todo —es como poco, difícil de comprender. Parece que vienes de aquí, del futuro, o de una realidad alternativa. Ninguna de las teorías multiversales es compatible con lo que cuentas.
—Pueden creer o no mi historia, pero ese emblema en su frente es un problema, tenemos que purificarlo y quitárselo. De otro modo enfrentaremos una amenaza peor que una chica loca con poderes.
—Y será un gran problema, si esa chica loca estuvo a punto de vencerte. Esa operación fue un desastre. Si no hubiéramos intervenido una mujer inocente hubiera salido herida o peor —el tal Gaia tenía un rostro y una voz amables, pero era tal vez el más duro de todos —, solo a ustedes se les ocurre algo tan imprudente.
—En todo caso, ¿qué propones que hagamos con ella?
—No estoy seguro, las energías necesarias para purificarla no parecen existir. Pero por lo mismo, el emblema no debería funcionar.
—Creo —Gaia miraba a su esposa al hablar —que en cuanto a purificar algo mágico, tenemos formas propias. Victoria me asegura que eres de fiar. Creeré por ahora, que no buscas una forma de distraernos de tu fracaso o imprudencia. ¿Qué es lo estamos enfrentando?
—Los emblemas deberían ser muestras de los poderes y talentos de personas sobresalientes. No dar poderes, aparecían cuando alguien destacaba. Si una persona envidiosa y malvada asesina a alguien así, corrompe el emblema y este a su vez busca una persona a la que otorga poderes. Con el tiempo, la energía negativa toma forma de un monstruo muy poderoso que devora al portador. En este mundo la gente sobresaliente no produce emblemas, alguien o algo le dio a Sofi el que tiene, representa el carisma. Es uno de siete basados en el intelecto.
—Mira hijo, no se si te entiendo, ya no digamos creerte —el general lo miraba con lástima —pero en resumen, hay gente que va a ganar poderes y si los usa para el mal, crearán un monstruo. ¿Hay forma de saber si alguien tiene uno? No te diste cuenta de este hasta que ella perdió un tornillo.
—Tal vez, pero necesito aprender todo lo posible sobre magia.
—
En una celda de alta tecnología, experimental y de reciente construcción, Sofi y Tabata eran nuevamente compañeras de habitación. Finalmente habían logrado encerrar a Tabata usando una rejilla electrificada, pues al parecer no podía atravesarla sin electrocutarse. Puzzle y Coinflip las observaban.
—Estuvieron frente a nosotros todo el tiempo, es increíble que no notáramos todo lo que hacían —Motoko miraba los monitores con los signos vitales mientras hablaba —a veces creo que necesitamos cámaras o algún sensor especial en todos los dormitorios, simplemente para evitar abusos o…
—Detente ahí jefa, estás empezando a pensar como Sofi cree que pensamos.
—¿Y no sería mejor? Si pudiera haber algo nos avisara antes de que ocurra una desgracia, podríamos intervenir…
—Mira, Puzzle, y perdona que te llame por tu clave, pero hay gente escuchando, voy a ser muy sincero contigo, y por sincero, quiero decir brutal. A menos que me ordenes que me calle.
—Adelante, los supervisores me me dirán cosas peores.
—Bien, escucha, es un puto infierno para alguien como yo vivir en el Z, y es por ti. Crees que eres sutil, y dejas pasar cosas, pero siempre tienes que controlarlo todo. Siempre sabes donde estamos, puedes vernos y escucharnos a toda hora, cuidas que la cocina, el taller, el gimnasio, todo funcione bien.
—Sabes que es mi trabajo como responsable del equipo…
—Y eres la mejor, pero no se trata de cómo cumples tu deber, sino de que te das el lujo de elegir lo que sucede o no en el dormitorio y sus alrededores.
—Creo que exageras, no suelo intervenir en…
—Porque tú lo decidiste, pero tienes el poder de hacerlo. Mira, no me incumbe, pero lo sé. Igual que tú, me di cuenta de que Noelle se escapaba a media noche, en mi caso fue una coincidencia, porque fui a su cuarto a buscarla. Pero cuando pasé por el tuyo, te escuché llorar. Así que lo sabías.
—Lo que dices no tiene sentido.
—Mira jefa, lo sé. Ni preguntes cómo, muchos me subestiman, sé que fuiste tú la que trajo a Edge al equipo, y sé porqué. No voy a juzgarte, el chico me agrada, pero me parece el colmo del control. Trataste de controlar su vida y ahora te das el poder de decidir si puede o no puede tener sexo con su novia. Si ella no fuera tu mejor amiga, no quiero pensar en lo que podrías hacer.
—¿Es que todo el mundo tiene que darse cuenta? ¿Cómo te enteraste?
—No lo hice, pero lo supuse, gracias por confirmarlo, solo tenía una pista, pero no te diré cómo la obtuve. No te dejaré controlarlo todo. Los genios son así, creen que tienen que protegernos a todos de nuestra estupidez, y que nadie los puede engañar.
Puzzle estaba furiosa, sentía que habían roto su privacidad y se estaban burlando de ella, pero sobre todo, sentía una vergüenza insoportable, ¿quién más sabría sus secretos? ¿Los sabría él? Apretó las manos tan fuerte que la prótesis empezó a sacar chispas.
—Ya, cálmate, solo es que tú y Hyde no hablan tan bajo como creen. Desde ahí fue fácil, una puerta entreabierta en una invitación a ver tus monitores cuando se tiene velocidad instantánea.
Puzzle se levantó, la dictadura de sus ojos derrocada por la revolución de las lágrimas ¡Gloria al nuevo régimen!
—Quizá hay una cosa en la que tengas razón, soy capaz de más —azotó la puerta al salir.
—Y luego nos dicen locas a nosotras —Phantom, no, con ese uniforme de prisionera, y sin poder usar sus poderes, era solo Tabata, —ni entre ustedes pueden evitar controlarse.
—Ella es un caso especial, y sí, a la gente con poderes, sobre todo a los peligrosos, no nos dan muchas opciones. Eso lo sabe todo el mundo. Pero cuando lo entiendes, y lo aceptas, puedes vivir tu vida. No está tan mal. Ni siquiera es tan diferente a lo que le pasa a todo el mundo.
—Gracioso, acabas de hacer llorar a esa chica por controlar lo poco que tiene, y tú disculpas a todo un sistema podrido por controlar toda tu vida.
—Las cosas nunca son simples, lo creas o no, lo acabo de aprender. Por ejemplo, tengo dos amigos ambos han pasado los horrores de vivir rodeados de criminales. Y aunque una estuvo a punto de hacerlo, ninguno de los dos mataría, ni siquiera hombres armados que los amenazaran, a no ser que no tuvieran otra opción. Y cada uno tiene sus razones. Y no los entendí hasta que reflexioné sobre mi propia vida.
—No te estás explicando muy bien.
—En los últimos días, he salvado muchas vidas, la mas reciente, la tuya. Si hace algunos años, alguien me hubiera dado lo que merecía, no hubiera estado para atraparte y las trampas de drones de Puzzle te hubieran acabado. Y si la Milicia no me hubiera reclutado, tal vez seguiría en malos pasos, acabando con las vidas de la gente. Un poco como ustedes ayer. Kelvin me lo había dicho, pero en su momento solo lo tomé por un santurrón.
—No veo lo malo en lo que hicimos nosotras, queríamos ser libres y darles a otros esa misma oportunidad.
—¿Qué tan libres te parecen Helios, Spark, o Kelvin? Edge y Plutón están tratando de remover la infección de Sofi.
Por una vez, Tabata no dijo nada. Coinflip sabía que ni ella misma estaba segura de que sus ideas fueran propias.
—Como sea, discúlpanos con Sofi cuando despierte, Edge dice que si no la ayudamos, va a convertirse en un monstruo o algo así, a veces habla como la jefa.
Coinflip despareció de la vista, para no darle oportunidad de responder.
—
Un combate de mentes, no tenía nada que ver con los poderes, pero definitivamente ayudaban.
Usando la red de la sombra de la araña, trataban de llegar a lo profundo de la mente de Sofi, pero aunque eran tres, ella los mantenía en los túneles, no estaba dispuesta a rendir su mente a nadie.
—Eiji, ella tiene muchísimo miedo, las barreras que pone no son una paranoia común —Plutón se dedicaba a observar, fascinada por la estabilidad de la red —vas a necesitar algo mejor que fuerza para entrar.
—Esta chica me obligó a pelear con un amigo, y está a un exabrupto de invocar un Lizaa, tenemos que darnos prisa. Maestra, ayúdenos por favor.
—Amor —Noelle repelía las esferas de luz que la universitaria les lanzaba, —tiene razón, será imposible pasar a la fuerza.
—Yo sé que ella puede hacerlo, me lo ha hecho a mí.
—En efecto, ¿pero qué se aprende de un problema si lo solucionan otros? Hijo, el mundo siempre está en peligro. Los otros seis planetarios están ahora mismo lidiando con un problema de nivel global, siendo sincera, ya necesitamos vacaciones, pero nunca va a pasar si ustedes no aprenden lo suficiente.
Eiji se impacientaba, había visto suceder grandes tragedias con los emblemas, no tenían tiempo para convencer a una persona a la que su propio poder le fanatizaba con una idea perniciosa.
—Bien, no se me ocurre otra forma, ayúdame preciosa.
En una batalla en el espacio onírico, los argumentos toman forma de poderes, la confianza te hace volar y el miedo forma muros. Mientras Eiji trataba de atravesar las defensas en forma de lluvia de energía de Sofi, Noelle le hablaba, y con cada palabra, las sombras de los animales ganaban terreno.
—Sofi, no vamos a lastimarte, pero necesitamos que nos escuches, tus poderes van a matarte, y sabemos cómo salvarte.
La sombra del tigre apareció corriendo hacia Sofi.
—No, ustedes quieren quitarme mis poderes, o convertirme en su esclava, no lo voy a permitir.
Una ola de fuerza pura disipó la sombra del tigre.
—Si, es muy posible que pierdas tus poderes, alguien te los dio, tal vez para dañarte, o creyendo que te ayudaba, pero son de alguien más, alguien tuvo que morir para que los tuvieras.
El cocodrilo y el elefante aparecieron por los lados, tratando de sujetarla.
—Mientes, Mientes ¡Mientes!
El suelo imaginario se agrietó y los pilares de luz que salieron de las grietas disiparon al cocodrilo, el elefante aguantó, logrando derribar a la chica diminuta. La sujetó con la trompa y la levantó. Pero los ojos de Sofi brillaron y la sombra se disipó.
La voz de Eiji sonó desde arriba, donde levitaba con una espada de luz en la mano.
—Sofi, para salvarte, y a las personas que quieres, te ofrezco mis secretos.
Abanicó el aire con su espada, la luz azul que cortaba todo en el mundo real, avanzó sin obstáculos, hasta que atravesó a la chica justo a través del cuello, separando la cabeza de los hombros.
En lugar de caer decapitada, se desintegró en miles de chispas de luz, mismas que salieron disparadas en una misma dirección. Noelle miró a Eiji.
—¿Está hecho? ¿Ella verá lo que yo vi?
—Si, espero que funcione, no me gusta la idea, pero si es la única manera…
Noelle apretó su mano, y se acurrucó en su hombro.
—Funcionará. Solo nos queda esperar.
Sofi se materializó en un espacio oscuro, las profundidades de una mente.
Se vio en un mundo que no parecía diferente al que conocía, salvo que un sentimiento constante de peligro. Las personas en todas partes, todos los que Eiji conoció intentaban hacer sus vidas en lo que parecía se Japón.
De pronto una idea se materializó, pudo ver el mundo, el lugar donde estaba. Que en realidad era un enclave en la península de Corea. Los últimos japoneses, apenas unos pocos miles, procuraban conservar su cultura para la siguiente generación. Lo que antes fue una isla próspera era ahora un abismo bajo el mar, una mancha negra en la faz del planeta tierra.
Dragones, dos de ellos, luchando por el mundo, dando sus bendiciones o maldiciones a las personas para que lucharan en su nombre.
Monstruos humanoides con forma de lagarto, vio cómo unas garras salieron del pecho de un hombre separándolo como un pollo que rompiera el cascarón. El monstruo era más grande que el hombre del que había salido, y ahora lo había reducido a manchas de sangre, huesos partidos y órganos desparramados en un suelo que se rompía por el poder desatado de la criatura.
Personas muriendo a miles, podía saber quienes eran. El dueño de la mente vio descuartizados a sus padres, amigos, a una mujer extranjera, rubia, con bellos ojos azules que siempre vestía un kimono. Pero cuando esos ojos cayeron de sus cuencas despedazadas en la mano de uno de esos demonios, usaba una armadura.
Vio al dueño de la mente, a grupos de personas como él, que pasaron sus vidas aprendiendo a combatir. En algún momento pensaron que podían ganar. Un arma, un combustible terrible, pero poderoso. Cada muerte los hizo fuertes, y al final, el sacrificio de todos los héroes, menos uno, destrozó el cuerpo del dragón negro, la fuente del mal. Un rayo de esperanza para un mundo del que ya quedaba tan poco. Un estallido, el arma en sus manos convertida en añicos, sentir el cuerpo destrozarse, todo en un instante, primero los brazos, luego lo demás pulverizado en una ola de dolor tan breve como intensa.
Abrir los ojos en un lugar desconocido, en un cuerpo que el pareció tan familiar como ajeno. El resultado de una vida de entrenamiento y aprendizaje perdido para siempre, pero la vida conservada.
Sofi supo que lo que veía era verdad. Las mentes a las que estaba conectada escucharon su grito a través de la distancia que los separaba.