Frente a la casa hecha de pelaje morado con dos orejas de gato sobresaliendo en el techo, Lindsy informó la formación para la primera ronda de la fase 1.
—En el equipo rojo: Jack, Ne Zha, Engel, Taara, Ellie y Alice.
La danesa de uñas pintadas bajó la mirada. Soltando un pesado suspiro que mantuvo en su pecho un momento. Disimuladamente apretó su puño con alivio al ver que le tocó con los operadores más fuertes que conocía.
Alice se cruzó de brazos con decepción, quería formar parte del mismo equipo de Rachel para deslumbrarla con sus habilidades, pero no se quejaba de su suerte.
—Te salvaste esta vez, Jacky —Ne Zha palmeó el hombro del estadounidense, que solo lo miró de brazos cruzados sin una expresión legible—. Pero, en algún momento, voy a ir por tu cabeza.
—¿Te han dicho que te tomas muchas libertades, ropa de prostituta?
Ante aquel insulto, Ne Zha inconsistente se miró a sí mismo. Para él. Su ropa no tenía nada especial. El pálido de delineador y ojos azules dio un paso, señalando el pecho de su hermano.
—Quien no tuvo suerte fuiste tú... mejor no te descuides.
—¡Será un placer trabajar con ustedes! Daré mi mejor esfuerzo. —Ellie asentía con su cabeza. Observó con emoción a sus compañeros de temporales, trataría de impresionarlos como le fuera posible.
—Uuuuu. —Tara acomodó su cabello mirando a Zachary, quien parecía haber visto a un fantasma—. Mala suerte, muchachos.
Lindsy acomodó su cabello que el viento frío de la zona no dejaba de desacomodar, luego anunció a los miembros de del equipo Azul.
—Zachary, Joao, Carol, Ao Bing, Rachel y Lei Quiang.
Zachary sonrió amargamente a Joao, que negó con la cabeza levantando sus hombros para luego dar un gran trago a su cantimplora, que esta vez estaba rellena con whisky. En cualquier otro momento, Zachary le hubiera aconsejado que no bebiera tanto, pero para lo que venía, era mejor estar ebrio.
Carol no prestaba casi nada de atención, no importaba con qué equipo participara, ya tenía una idea sobre cómo minimizar cualquier cosa, esfuerzo e interacción. Mientras que Lei Quiang mantenía sus ojos cerrados con una expresión impasible, como si no existiera nada más en esta montaña que ella misma.
«¿Por qué siento que el emparejamiento que me tocó es terrible?». No tenía información sobre las capacidades de nadie además de Alice, pero por la reacción resignada del británico y el brasileño, suponía que no estaba en una situación favorable.
—Bueno, no es nada a lo que no esté acostumbrada —murmuró en forma de consuelo, acercándose a Joao y Zachary—. Hagamos lo posible para obtener puntos y llevarnos bien.
El brasileño de ojos marrones reaccionó, brindándole un apretón de manos a Rachel, estando de acuerdo con sus palabras.
—Por supuesto. Entreguemos todo de nosotros en el campo. Un gusto conocerte directamente, Rachel.
Zachary se mantuvo indiferente. No respondió a las palabras de la de gabardina, pero a Rachel no le importó mucho, aunque le pareció no agradarle a Zachary. El moreno se alejó para mover ligeramente a Lei Quiang desde su hombro.
—¿Ah?... Oh, sí. Somos el equipo azul. —La castaña dio su mejor sonrisa luego de un bostezo. Talló sus ojos observando a Percival y Louis acercarse.
—Por favor, el equipo rojo conmigo y el azul con mi compañera, los llevaremos a las bases de los equipos. Daremos inicio diez minutos después de que los equipos estén en posición. —Explicó el sereno hombre, partiendo con los miembros del equipo rojo.
Ne Zha se despedía con su mano de su hermano y su amiga. Le era interesante tenerlos como rivales. Mientras tanto, Engel le dio un último vistazo a Rachel antes de que los dos equipos se fueran por su lado.
El equipo azul caminó por unos minutos. Rachel recorría el bosque con la mirada. Malos recuerdos vinieron a su mente de la anterior vez que estuvo caminando entre tantos árboles.
—Bueno, no hay una demente persiguiéndome esta vez... —Luego de esa afirmación, en su mente, Beatrice Engel se hizo presente por un breve momento mientras decía "Pienso cazarte todo el evento"—. ¿Será que le caigo mal a otras rubias?
—¿Qué tanto susurras, Rachel?
Joao caminó junto a ella. Rachel rascó su nuca, avergonzada de que alguien se diera cuenta de sus desvaríos, pero esta era una de sus formas para relajarse. Era desvariar o maldecir y no quería empezar a soltar diez mil insultos sin una buena razón.
—Solo son manías mías. Nada importante. Aunque quería preguntar... ¿A qué vinieron esas caras tuyas y de Zachary?
—Bueno, la probabilidad de que ganemos está por debajo del 30%.
—¿Solo 30%?
—Menos de 30.
Joao dio un trago a su cantimplora. Le ofreció a Rachel, pero al momento de oler el líquido en su interior, arrugó el rostro, negando con rapidez.
—Jack es el operador más fuerte en términos de poder bruto entre nosotros, si tuviera que poner un top ahora mismo. —Joao pensó por un momento, antes de levantar 3 dedos—. Jack, Ne Zha y Taara son el top 1, 2 y 3.
Rachel se sintió confundida al ver cómo el hombre dijo aquellas palabras con una ligera sonrisa. Parecía haber aceptado su derrota de antemano.
—¿Qué hay de los otros tres?
—No conozco a la señorita Orión, así que su posición en mi top es desconocida, Engel... de hecho, ¿cuándo he visto a Engel utilizar aura?
Joao lo pensó por un rato y Rachel sacó sus propias conclusiones sobre Alice. Conocía dos de sus combates más actuales, logró vencer a un Impío en Francia, pero perdió contra Grace y su grupo por confiada. Así que, si tuviera que elegir un puesto para ella, no sería tan alto.
—Hey, Ao Bing, ¿Qué sabes del desempeño de Beatrice como operadora?
Ao Bing caminaba detrás de Louis, a unos pasos más adelante. Rebuscó en sus recuerdos por unos segundos antes de responder.
—No tengo idea. —dijo a la par que subía sus hombros—. No hay nada confirmado. Según afirmaciones de su propia familia, tiene el potencial para convertirse en la Engel más poderosa de esta generación, pero nunca ha participado en un duelo.
«Entonces es un misterio... qué extraño. Es muy cuidadosa con sus habilidades, pero se presentó en un torneo donde todo eso será enviado a ciertas personas. No tiene mucho sentido».
—Bueno, ¡será divertido ver qué cosas habrá inventado! Debe tener muchas ganas de matarte, Rachel. —Lei Quiang levantó un dedo mientras hablaba—. Quizás su familia en algún momento tuvo problemas con Arthur, así que ella quiere vengarse haciéndote la vida imposible.
Rachel forzó una sonrisa al escuchar las palabras de Lei Qiang sin filtros, le daba algo de miedo lo mucho que tenía de sentido. Conociendo ya un poco cómo son los operadores, no es descabellado que esa sea la verdadera razón. La china, al ver el rostro de Rachel, empezó a reír con fuerza.
—Ay, no te asustes, solo estoy jugando... Pero sí, te daré un consejo: cómo eres una novata y todo eso, evita enfrentarte a Jack y a mí en caso de que no seas afín al combate cuerpo a cuerpo. Morirás —la expresión de la castaña se tornó en una más seria. No quería sonar como una engreída, pero si Rachel no era capaz de soportar golpes fuertes, así sean controlados, es muy probable que terminen aplastando sus órganos o que algún hueso le perfore algo importante. Eran detalles básicos de cualquier entrenamiento entre Operadores, pero nunca estaba mal replantear lo básico.
—... Claro. —respondió la de gabardina, sintiendo un sudor frío recorrer su nuca.
El grupo llegó a la zona que sería su base. Se notaba que habían talado algunos árboles de roble para dejar un terreno circular relativamente grande. Zachary se acercó a la bandera azul y estudió sus alrededores con la mirada; ya tenía claro cuál era el rango de 15 metros, pero con las cartas que tenía, no podía asegurar nada en esta primera ronda. De ser posible, tendría que derrotar a un oponente para mantener al menos un punto.
«No. La posibilidad aún no es cero.» Pensó el moreno de rizos para luego ver a Louis.
—Se les avisará cuando pasen los 10 minutos, les deseo mucha suerte y recuerden, poseemos buenos sanadores y nadie aquí irá apuntando a matar, pero los accidentes pueden ocurrir, no sean temerarios y actúen como si fuera una misión con verdadero peligro. —Sus ojos dorados se fijaron en Rachel, rezando en sus adentros por el bienestar de su pequeña amiga. Le dedicó una sonrisa gentil para luego retirarse, dejando al grupo planear su estrategia.
Zachary tomó la iniciativa, levantando su mano, llamando la atención de todos menos de Carol, que se había tirado en el suelo, fabricando una bolsa de dormir con su aura, acostándose sobre ella para no estar tirado en el césped descubierto. Rachel sintió gracia ante la situación y pudo sentir por un momento la enorme pereza de Carol y sus nulas ganas de estar aquí.
—Creo que ya todos saben que la desventaja es abrumadora, y que no es conveniente que revelemos nuestras habilidades, ya que en la siguiente ronda podemos ser enemigos.
Ao Bing asintió a las palabras de Zachary mientras Lei Quiang y Joao realizaban pequeños estiramientos rápidos.
—Dividámonos en tres grupos de dos, manteniendo a dos cuidando la base, los otros dos grupos irán en direcciones diferentes. Recomiendo no entrar en combate porque nuestros rivales nos superan por mucho, o al menos evitar todo lo posible a Ne Zha, Jack y Taara si no creen ser capaces de ganar. —Zachary observó a Carol con algo de molestia, pero al darse cuenta de que sus emociones estaban totalmente controladas y no sentía casi nada de energía manando de él, supuso que, si no había algún oponente con una percepción extremadamente aguda, no se darían cuenta.
«Dios, si no querías venir, bastardo, te hubieras quedado vagando en casa.»
—¡Pido quedarme! Yo cuidaré la base. Creo que puedo darle problemas a Ne Zha y Jack, pero de seguro ellos serán los primeros en llegar aquí. —Lei Quiang levantó su voz. Observando cómo Zachary asintió.
—Me quedó...
Para sorpresa de nadie, Carol Ardelean permanecería ahí acostado como un fiel guardián inamovible.
—Por supuesto. —Zachary respiró profundamente y luego miró a Ao Bing—. Me gustaría que fueras mi compañero.
—Acepto. —Respondió el peli azul sin problemas, hubiera solicitado serlo en caso de que Zachary no lo sugiriera.
Joao se sintió dejado de lado, pero a partir de ahora, todos estaban en una lucha constante por puntos. No culpaba a su amigo por asegurar al más fuerte del grupo para hacerlo su dúo.
Rachel miró al portugués, que sería su camarada esta ronda. No le parecía una mala opción; al menos habían interactuado un poco y le resultó agradable.
«Lo único malo es que no sé si está medio borracho». Pensó Rachel con una sonrisa burlona.
Al finalizar los diez minutos, una voz incorpórea se escuchó en toda la zona de juegos. Una voz que Rachel conocía a la perfección.
"¡Que comience el primer evento! ¡Peleen!"
—Se nota que lo estás disfrutando, Lindsy.
Rachel sonrió y, antes de que se diera cuenta, Zachary y Joao corrieron a gran velocidad adentrándose en el bosque sin encender su aura para minimizar la probabilidad de ser descubiertos.
Joao miró a Rachel, señalando con su barbilla la dirección por la que ellos irían. Rachel asintió y corrió a su lado, escuchando a Lei Quiang levantar un poco la voz.
—¡Esfuércense! Prometo cuidar muy bien la base.
Aprovechando los árboles como cobertura, cual depredadores, el asiático y el británico corrían realizando el menor ruido posible. Manteniendo el cuidado de no pisar alguna rama o caer por las raíces y el terreno. Ao Bing conocía muy bien las habilidades de su hermano, así que vigilar el cielo cubierto con árboles era algo necesario.
Al encontrar la base enemiga, que debería estar al otro lado del campo de juego, esperarían un descuido para aprovecharlo y congelar a sus guardianes.
Ambos estaban totalmente seguros de que los tres peligros potenciales del equipo rojo no tendrían la paciencia ni las intenciones de mantener guardia en aquellos quince metros, así era muy probable que Alice, Engel y Ellie les confiaran el ataque, mientras ellas tres mantenían la defensa.
«En el peor de los casos, uno de esos tres está cuidando su zona. Si fueran un grupo de idiotas, quizás solo haya una persona... pero esperar algo como eso es demasiado optimista». Ao Bing se regañó a sí mismo por su ingenuidad. Miró de reojo a Zachary, que mantenía el ritmo de su carrera, aunque el moreno utilizaba las ramas gruesas de los árboles para impulsarse como una especie de ninja.
—Zachary, ¿Qué opinas de todo este evento? —Pocas veces había interactuado con el británico, no podía decir que eran compañeros, pues sus conversaciones nunca habían pasado de cordiales saludos, pero ahora debían conocerse un poco mejor.
—Solo es una estupidez donde los Logan están luciéndose con las demás familias. Al final, todo esto es por Rachel Ficks... —Zachary respondió fríamente, pero luego agregó—. Tratan de desviar la atención de algo, incluso para Lawrence, que es alguien extremadamente estrafalario y llama la atención por gusto, no veo la necesidad de organizar algo tan grande.
—¿Crees que esté relacionado con la repentina desaparición de Arthur y la traición de Henry North?
Ante aquella nueva perspectiva, Ao Bing redujo su velocidad. Zachary lo imitó, manteniéndose de pie sobre una rama, a pesar de no usar operación, su agilidad y reflejos eran de primer nivel por arduos entrenamientos constantes.
—Probablemente, pero ya utilizaron la repentina aparición de la hija bastarda de Arthur. Hay algo más, algo que no conocemos y que está muy bien escondido.
Ao Bing asintió con la cabeza. Aunque solo eran suposiciones, las palabras de Zachary tenían cierto sentido, la pregunta es: ¿Qué están tratando de ocultar?
Zachary miró de reojo el árbol donde estaba; lo había confirmado con los anteriores, pero la mayoría de los árboles tenían un extraño ojo tallado en él. Suponía que era una forma para ver todo lo que ocurre y comunicarse. A pesar de saberlo, incluso así le dio esa información a Ao Bing por el mero hecho de lucirse.
—¡Zachary!
Ao Bing apenas y tuvo tiempo de gritarle al moreno. Una lluvia de llamas caía del cielo a toda potencia. El ambiente se sintió mucho más caliente y esas esferas arrasaban con los árboles que impactaban. Ao Bing se deslizó con hielo para alejarse tanto como pudiera de la zona de impacto, mientras que su compañero se lanzó al lado contrario a gran velocidad, encendiendo su aura gris.
Zachary saltaba entre árboles quitando las esferas que dejaron un infierno en vida en esa zona. Todos sus planes se hicieron polvo en un momento gracias a la presencia del dios de fuego volando en el aire mientras disparaba ráfagas en dirección al británico. Este último aceleró el paso, con más aura, hasta que la lluvia ardiente se detuvo.
«¡Se lo dejaré a Ao Bing!».
Un oponente con tanto rango de ataque y en un lugar abierto lo destruiría en un combate, así que Zachary decidió desechar rápido el plan de llevar a Ao Bing hasta la zona. Otros miembros del equipo rojo llegarían en cualquier momento.
Sintió una punzada en su nuca, un peligro inminente acercándose a velocidad. Generó dos cuchillos de combate personalizados, hechos de aura. Una enorme roca volaba en su dirección como si fuera un misil. Zachary saltó del árbol hacia la tierra, siendo interceptado por Jack a medio camino.
«¡El peor escenario!»
Combinó aquellos cuchillos para crear unas lanzas dobles. Utilizó el bastón para interceptar el puñetazo con aura, aprovechando el impacto para salir volando contra los árboles detrás de sí. Maniobró en el aire para caer de forma cómoda y empezar a huir como pudiera.
Jack lo hubiera perseguido, de no ser que, al momento de enviarlo a volar, el moreno había lanzado uno de esos cuchillos de aura apuntándole a la garganta. Un ataque tan letal le fue sorpresivo por un momento, pero si el británico quería jugar a dar saludos, entonces él tampoco tenía que contenerse mucho.
«Tiene más aura que yo, es de cuerpo a cuerpo, es más fuerte. No puedo huir toda la vida».
Tampoco podía contar con la llegada de su compañero o sus otros aliados. Estaba en un buen problema.
Miró a su costado derecho, entre el montón de árboles que dejaba atrás. Jack Grimmer lo igualó mucho antes de lo esperado, con fuertes saltos impulsados, no le era difícil alcanzar a Zachary, que hizo girar su lanza para dirigir un ataque hacia el costado del americano mientras se detenía en seco. Jack detuvo la punta de la gran cuchilla con su palma, dos hileras hechas de un material blanco la detuvieron con facilidad, por un momento hubo un golpe seco.
«¡Por engreído!» No tenía el tiempo para preguntarse cómo su lanza fue detenida, el aura alrededor de su cuchilla empezó a girar a gran velocidad como los dientes de una motosierra. La carne endurecida de Jack fue atravesada con un sonido horrible de carne cercenada y huesos resquebrajados hasta convertirse en polvo.
Jack siguió de largo por el impulso, pero aun así recibió un gran daño en su mano que había sido atravesada casi hasta la mitad, enterró sus pies en la tierra, dejando un largo camino de destrucción hasta detener su impulso. Ignoró el palpitante dolor de su piel destrozada y, como si no le importara que su mano fuera una fuente de sangre, la herida comenzó a cicatrizar, convirtiéndose en un material blanquecino que detuvo el sangrado y dejó su mano como nueva, de no ser por las notables marcas del corte.
Zachary observó aquella demostración de habilidades sin moverse de su lugar. Chasqueó su lengua en una burla contra él mismo, era una habilidad espantosa pero eficiente.
«Será más cuidadoso, no funcionará dos veces... Pero ven y trata de atraparme, yanqui».
Quiso repetir el movimiento de antes, pero una fuerte pisada del hombre rubio reventó la tierra en dirección a Zachary. Varios pedazos de tierra y roca fueron lanzados en su contra. Zachary, al ver que no sería capaz de esquivarlo si seguía corriendo, dio un gran salto al aire, dejándose vendido para el potente salto que dio Jack contra él.
El de rizos ya veía venir esto; creó una segunda lanza doble, girando en el aire con ambas para contrarrestar al estadounidense que volvió a tomarlas de su filo. Solo que esta vez, sus dos enormes brazos musculosos cambiaron por completo. Su piel se volvió una masa de carne roja con zonas blancas que sobresalían un poco, la mayoría de su palma se llenó de un montón de esas zonas que parecían piedras. El aura de Zachary luchó por cortar aquellas monstruosidades deformes que Jack tenía como manos, pero le fue imposible y el cuerpo del rubio llevó a Zachary contra varios árboles, atravesando algunos hasta detenerse al chocar con la tierra llena de césped.
Zachary hizo lo posible por reducir el daño en su cuerpo con aura, pero un explosivo puñetazo en su estómago propinado por Jack sacó todo el aire de su cuerpo y lo llevó a escupir. Sin aire, en un intento desesperado, utilizó sus manos como soporte para realizar un backflip, mientras que de sus pies dos sables lograron herir el pecho y la mandíbula de Jack, que volvió a detener el sangrado convirtiendo las heridas en esa forma dura de color blanco.
—¡Eres horrible!
Mareado, logró marcar un poco de distancia. Al ver mejor esa transformación monstruosa rodeada por un aura roja, se dio cuenta de la horrible naturaleza de su contrincante. Algunas partes de sus brazos tenían dos hileras del material blanco, que se abría y cerraba cual bocas, mostrando la carne roja y deformada de su interior.
—¿Que carajo... Te hiciste? —Zachary observó horrorizado el cuerpo mutado lleno de dientes y múltiples bocas de Jack.
Fue en ese momento que el impacto del potente puñetazo de antes hizo efecto, y Zachary escupió borbotones de sangre por su boca. El daño interno había sido mucho mayor de lo esperado. Su mundo se nubló por un momento, y Zachary sonrió mientras se dejaba caer al suelo.
«Ah... bueno, solo tuve muy mala suerte... ¿Qué se puede hacer en casos como este?». Se burló Zachary en su mente.
Esto era algo bastante realista de su mundo y él lo sabía. Un operador que se encontró con alguien que lo superaba en todo y, desgraciadamente, estaban en bandos diferentes. Simplemente, no había sido su día. Lo que agradecía era que fuera solo en una competencia y no en alguna guerra o misión de los Erradicadores.
—Tu manejo del aura es excelente, Zachary. No negaré eso. La manipulas en tu cuerpo mucho más rápido que cualquiera aquí.
En el momento en que Zachary dejó de brillar y su cuerpo se mantuvo inerte en el suelo, Jack se dio la vuelta, preparándose para saltar. Comprobaría el combate de Ne Zha y Ao Bing antes de retirarse a tomar la bandera enemiga. Derrotar al británico le había tomado más de lo que había planeado.
—Como una maldita serpiente resbalándose de tus manos.
Y tal cual una serpiente esperando para morder, Jack sintió cómo de repente una de sus piernas fue desgarrada a gran velocidad. Zachary, concentrando la mayoría de su aura en su brazo, arrancó toda la pierna del rubio antes que fuera capaz de reforzarla. Había soportado el dolor hasta el momento donde Jack bajara la guardia. Pues si aquí iba a quedarse Zachary, al menos obligaría a su oponente a quedarse con él.
—¡Pedazo de mierda!
En un grito adolorido y gutural, Jack cayó de lado al perder la pierna izquierda. En medio del aire, volteó su cuerpo y dirigió un golpe cargado de aura a la cabeza del moreno, que apenas pudo mover su torso para esquivarlo, pero la tierra levantándose impulsó su cuerpo lejos del rubio.
Zachary rodó, manteniendo su aura hasta el último momento que quedó quieto boca abajo, empezando a reír en voz baja, hasta que su conciencia se desvaneció.
—¡Maldito! ¡Hijo de perra!
Jack había sido engañado como un niño, creyó que un golpe había sido suficiente como para derrotar a su oponente y ahora se encontraba sangrando en el suelo de forma patética. Acercó su pie para pegarlo, deformándolo en una grotesca carne roja que chorreaba algo de sangre. La línea de corte fue cubierta por una línea de dientes que mantuvo unidos los dos trozos de la pierna, pero no era capaz de sentirla desde el corte hacia abajo, lo que limitaría totalmente su movilidad.
Los músculos de su cuerpo se tensaron, mientras miraba de reojo al moreno. Quiso levantarse para acercarse a él, pero la presencia de otra persona lo hizo voltear y ver al mayordomo castaño de ojos marrones acercarse.
Ninguno dijo nada, pero el mayordomo se acercó a Zachary para cargarlo en su hombro con cuidado, antes de lanzarle una mirada rápida a Jack.
—¿Cree poder permanecer aquí? Advierto que, si se retira, se le contará como derrota por parte del señor Zachary.
—Vete bien a la mierda.
Ante su respuesta, Fred tocó el árbol no destruido más cercano, generando uno de esos ojos tallados para atravesarlo como si de una ilusión se tratase. Fue entonces que la voz de Lindsy Logan resonó en todo el bosque de nuevo.
"¡Jack Grimmer obtiene dos puntos!"
Pero, a pesar de haber obtenido aquellos puntos, Jack permaneció ahí tirado, soportando el dolor de su pierna. No sentía haber ganado nada más que una lección de la persona que lo humilló.
—Vaya mierda...
—Acaba de concluir el primer combate.
—Y no suena bien para nosotros.
Cada cierto tiempo, Rachel era capaz de sentir a la distancia la energía de esos monstruos combatiendo, en especial a Ne Zha, que no escatimaba nada con dejar salir su emoción en medio del duelo. Rachel subía una pequeña colina junto a Joao, tratando de evitar cualquier confrontación.
—Qué batalla tan intensa está librándose por allá —exclamó Joao con asombro y emoción, pero se sentía como un completo inútil al no poder hacer algo para ayudar a sus compañeros.
Rachel asintió al escucharlo. Juntando sus manos en una oración.
«Al menos, Jack y Ne Zha se encuentran lejos. Gracias, Zachary y Ao Bing. Trataremos de no desperdiciar su sacrificio».
—Debemos llegar rápido a la base enemiga.
—¡Ese pyro es un spy!
Rachel no pudo evitar soltar aquel comentario que Joao no pudo entender y prefirió ignorarlo. Ambos aceleraron el paso sin utilizar su aura para no llamar indeseables; fue entonces que Rachel se dio cuenta de que trotar todo este tiempo y salir a correr de verdad había ayudado mucho. Pero al momento que su cuerpo se sintió pesado y una fuerza invisible la lanzó contra el suelo, no tuvo más remedio que encender su aura para tratar de resistir esa atracción.
Joao también encendió su aura verde, mirando alrededor con dificultad mientras la fuerza gravitatoria continuaba hundiéndolos contra la tierra. Las uñas de Joao empezaron a agrandarse mientras sus piernas y brazos mutaban, dándole una apariencia más bestial. Sus sentidos se agudizaron, podía escuchar mucho mejor cómo el viento recorría el césped y las hojas de los árboles, además de olfatear claramente el aroma de dos mujeres perfumadas. Uno era tan potente que sintió sus fosas nasales arder por un momento, pero ahora que su cuerpo era más fuerte, fue capaz de levantarse y soportar la fuerza de atracción.
Buscó a su alrededor, observando una esfera flotando encima de ambos, la cual antes no estaba ahí. Los colores de la esfera imitaban los del planeta Júpiter. Siendo: rojo, marrón, blanco y naranja.
—¿Qué... es eso? —Rachel, con dificultad, levantaba la vista, notando los cambios corporales en Joao, pero estaba más interesada en cómo salir de aquel aprieto, aunque su cuerpo tembló al escuchar una risa presuntuosa que se acercaba cada vez más.
—Jujuju, ¿Tienes problemas para mantenerte de pie? —la danesa de abrigo rojo con botones plateados se pavoneaba hacia Rachel desde un costado, sin ser afectada por aquella esfera en el cielo.
Al estar junto a la rubia de gabardina, pateó su rostro con fuerza, mientras su cuerpo era rodeado por un aura rojiza. Rachel no pudo defenderse, y al perder su equilibrio, su cara se estrelló con fuerza contra la tierra fría.
—¡Qué patética!
—¡Beatrice! —con un grito furioso, Taara provocó que todo el cuerpo de la rubia temblara y se alejara rápido—. No hay necesidad de humillar a los demás.
—Lo siento. —respondió Engel con vergüenza, bajando su mirada como un cachorro recién regañado.
Rachel levantó como pudo su rostro, observando a la operadora con un aura negra llena de estrellas brillantes acercarse con calma. Mientras su cerebro buscaba cómo salir de aquella situación.