Sin decir ni una sola palabra sobre la situación que ocurría, Lindsy Logan cruzó sus brazos. No estaba nada feliz con el trato hacia Rachel por parte de Beatrice Engel, pero no interferiría en nada que no fuera algo verdaderamente importante. No tuvo más remedio que morderse la lengua.
«Así que la dulce Beatrice tiene este lado». Pensó Lindsy, ocultando como podía su mal humor.
—Ja.
Alice soltó una risa. Ne Zha junto con Ao Bing esperaban ansiosos la respuesta de la hija de Arthur. La chica del punto rojo en la frente llevó una mano a su boca, nunca antes había visto a Engel comportarse de aquella forma. Su acompañante de cabello lavanda apartó su mirada con una sonrisa en su rostro.
Los operadores restantes dejaron de mirar. No era de su incumbencia un conflicto como ese, así que no tenían nada que opinar.
Rachel por fin reaccionó. Con un fuerte manotazo, alejó la mano de su contraria, marcándole su palma en aquella piel blanca. Engel, sorprendida por tal acto, respondió con una sonrisa retadora. Tomando la muñeca de Rachel con algo de fuerza.
—Deja de tocar mi ropa, perra.
—Vaya, vaya. La consentida de papi y los Logan puede decir groserías. ¿No te van a castigar por eso?
Rachel frunció sus labios estrechando sus ojos con una ira creciente arremolinándose en su pecho. Sin aura, todos estaban de acuerdo en que en algún momento comenzarían con una pelea.
—No sé qué problema tienes conmigo, imbécil, pero no me toques.
Rachel regresó aquel apretón. Jalando el cuello del abrigo rojo de Engel, manteniendo aquella cercanía que buscaba estallar en un combate. Engel frunció el ceño al ver su ropa ser arrugada, y entonces escucharon la voz de la acompañante de Ne Zha y Ao Bing.
—¡Ustedes dos! Contrólense, cualquier problema que tengan, soluciónenlo en el evento, no aquí.
La china castaña con un pantalón largo y holgado junto a una camisa decorada con estampados de camelias se acercó a las dos rubias rabiosas, separándolas, quedando en medio de ambas. Detuvieron aquel rencor y tanto Rachel como Engel se alejaron.
—Y que sepas, elegiste la peor temporada de todas para inspirar tu ropa.
—¡No te pases, zorra!
Rachel se giró en dirección de la danesa, no permitiría que se burlase de su personaje favorito, menos permitiría que le faltara el respeto al atuendo que Lindsy le había regalado, pero antes de poder acercarse, alguien entró corriendo por la puerta, acomodando un enorme sombrero puntiagudo de color morado. Al no ver por dónde corría, chocó con Rachel y ambas cayeron al suelo.
La de uñas con estrellas soltó una risa burlona, señalando a la pobre Rachel en el suelo.
—Hasta te humillas sola, me dejas el trabajo muy sencillo.
—Oh, ya solo falta Carol. —Lindsy fingía no escuchar los comentarios de Engel. Su humor mejoró al ver que ya casi estaban completos.
—Ay...
La morena de ojos marrones y cabello negro ondulado se sobó su frente, se había estrellado con Rachel, dejándola fuera de si por un momento. Las dos tomaron sus frentes, solo que Rachel sentía el peso de esa extravagante joven, cuya ropa era un sombrero puntiagudo morado, junto a una camisa de grandes mangas del mismo color, solo que llevaba estrellas que decoraban ambos. Cerca de su cintura poseía un corsé de color negro, al igual que sus pantalones y sus botas.
—Hola, Ellie, llegas a tiempo. —La asiática castaña colocó sus puños en su cintura. Observando a la "Bruja" agachar repetidas veces su cabeza con vergüenza.
—¡Lo siento! ¡Es que me quedé comiendo y venía tarde! Perdón. ¡Aaah! Perdón... Te ofrezco esto como disculpa. —Ellie buscó en el interior de su manga, sacando media barra de chocolate, que Rachel, aún en el suelo, sintiendo cómo Ellie se había sentado en su estómago, la empujó a un lado.
—No te preocupes, no me gustan mucho los dulces... ay. —Rachel sobó su cabeza, ignorando la risa de Engel—. Solo no lo hagas de nuevo...
Rachel se dio la vuelta para voltearse. Su mirada se clavó en la mesa de madera en medio de la habitación, algunos lo habían visto por pura casualidad, pero Rachel apenas se daba cuenta de la persona dormida bajo la mesa.
—... ¿Y esa?
Su cabello era largo y negro hasta los hombros, con pestañas finas y una piel bastante pálida, tanto que podría creer que era un vampiro. Llevaba guantes negros que llegaban hasta los codos; estos tenían agujeros que hacían formas de cráneos, además de también llevar un corsé puesto por debajo de un saco negro con decoraciones de plata y pantalón ajustado que en su zona posterior poseía algo similar a una falda acampanada que solo cubría la parte de atrás de sus piernas.
—Oh, ahí estaba Carol. Despiértenlo, por favor.
—¿¡Lo!? —Rachel no creía que Lindsy hubiera utilizado bien aquella palabra. Obviamente, quien dormía debajo de la mesa era una mujer, aunque una vez fue despertado y se puso de pie con somnolencia, su voz profunda y cansada lo delató.
—¿Ya vamos a empezar con la reunión?
Carol poseía una voz bastante masculina, aunque parecía un zombi hablando por lo mucho que se tardaba y el tono que utilizaba, quería volver a dormir tan pronto como fuera posible. Rachel aún no podía creer que de verdad fuera un hombre.
«¡Pero si es hasta más femenina que yo... ¿O sería femenino?».
Recostado a la pared, Zachary señaló a la de vestido de bruja con su barbilla, mirando de reojo a su compañero.
—No es un familiar de Operadores de las grandes familias o de la clase alta. ¿Quién es esa mujer?
Joao sacó una pequeña cantimplora, la cual estaba rellena con vino en vez de agua. Usualmente llevaba cosas más fuertes, pero debía mantenerse concentrado para estas situaciones. Dio un buen trago y negó con la cabeza manteniendo un tono tranquilo pero firme.
—Tampoco la conozco en las clases medias. Creo que posiblemente sea alguien nueva. Por su acento, diría que es de algún país de América del Sur.
—Pensamos justo lo mismo, Joao.
El británico y el brasileño se acercaron al grupo al ver cómo Lindsy los llamó con su mano. Todos los participantes formaron algo como un círculo, donde podían verse mejor y Lindsy los presentaría formalmente a Rachel, pues la mayoría de ahí ya se conocían.
—Con todos reunidos, las pruebas por un deseo pueden dar inicio. —Lindsy utilizó el tono de su padre, cosa que causó escalofríos en Rachel, pues nunca había visto a Lindsy ser una presentadora—. Yo seré la encargada de los eventos y las reglas, pero primero, conozcámonos entre nosotros. Quizás la gente a su alrededor ahora mismo sea su rival, pero quién sabe si tendrán que colaborar en un futuro para vencer a los de su izquierda, o viceversa.
Los operadores mirando a sus compañeros alrededor, algunos confiados, otros emocionados, otros parecían querer estar en cualquier lugar menos aquí, pero cualquiera que viera a ese grupo pensaría que casi todos tenían el mismo objetivo.
"Aplastar a todos a su alrededor y coronarse en el primer puesto".
«Así que este es el ambiente donde Lindsy cree que voy a mejorar. Muy bien, haré todo lo posible para quedar en un puesto alto.» Rachel tragó saliva.
—Preséntense cuando los señale, por favor. Digan su nombre y agreguen cualquier otra cosa para conocernos mejor.
Lindsy asintió y señaló a la joven del punto en la frente, su compañera de cabello lavanda ahora estaba de pie junto a Jazka, no era una participante.
—Soy Taara Yadav. ¡Soy de la India y vengo a probarme a mí misma! Cuando gane, utilizaré el favor de los Logan para ayudar a mi familia. —La india de cabello negro y ojos marrones levantó su mano al cielo con entusiasmo. Luego Lindsy los fue señalando uno a uno.
—Ellie Orión. Soy de Venezuela, ¡y quiero enfrentar nuevos retos! Busco uno de los primeros lugares para ganar dinero y abrir mi propio negocio de comida.
Taara juntó sus manos observando a Ellie con ternura, quien entrelazaba sus dedos observando a los demás con una sonrisa.
—Mi nombre es Lei Quiang, y sirvo como guardaespaldas de la familia Zhu. Participó para demostrar las cualidades de mi grupo y por petición de Lindsy. —La asiática castaña se cruzó de brazos, luego se mantuvo extrañamente en silencio con sus ojos cerrados.
—Llámenme Joao Paulo, o solo Joao. Soy de Brasil. Vengo a ganar para conseguir dinero y dárselo a mi familia para elevar su estatus de segunda a primera clase. —El alto azabache volvió a darle un trago a su cantimplora, luego soltó un suspiro y una sonrisa satisfecha.
—Zachary Hill, el placer es mío, londinense. No tengo mucho que agregar, más que deseo una competencia entretenida. —Sin cambiar su expresión, el moreno metió sus manos en los bolsillos de su saco marrón.
—¡Ne Zha! Obtener los primeros puestos solo será secundario, mi objetivo es demostrar que soy el más fuerte. —Apretando su puño, el de moños negros mostró esa afilada sonrisa llena de seguridad.
—Ao Bing. También busco probarme a mí mismo, enfrentando operadores que me hagan evolucionar, mi objetivo es superar a este tonto a mi lado. —Con una sonrisa angelical en aquellos finos labios, el pálido chino de delineador azul bajó un poco la cabeza señalando a Ne Zha.
—Carol... Ardelean —Con toda la calma del mundo, el pálido afeminado de larga nariz puntiaguda ladeó su cabeza, cerrando sus ojos con notables ojeras—. Estoy siendo obligado a participar... rumano.
«Qué chico tan animado». Rachel soportó una pequeña risita, pero se vio reflejada en Carol.
—Jack Grimmer. Estadounidense. —respondió el rubio motociclista de forma cortante, dejó bastante a la interpretación.
—Beatrice Engel, danesa. —El tono de la chica con estrellas en las uñas cambió, eliminando su desdén y soberbia para ser reemplazado por una dulce voz—. Quiero destrozar los sueños de la hija del más fuerte.
—¡Alice Grieschnack! Alemana. —Alice casi interrumpió a Engel, alzando su pecho mientras se acomodaba su enorme cabello rizado—. El puesto del número uno ya es mío, vengo a ser alabada.
Rachel tragó saliva, apretando su puño, dejándolo sobre su pecho, esforzándose por dar la sonrisa más confiada que fuera capaz de dar.
—Rachel Ficks. Estadounidense. Quiero volverme una persona fuerte en la que sus compañeros puedan confiar.
Con todos conociendo sus nombres y razones para estar aquí. Lindsy empezó a aplaudir. Reunir a las diez mejores promesas del mundo de la operación en un solo lugar para entrenar a Rachel de seguro era un logro que solo ella era capaz de llevar a cabo.
—Señorita Lindsy, esta vez se lució. Será una competencia interesante de ver. —Los ojos dorados de la de cabello lavanda se fijaron en la líder del evento, manteniendo una ligera sonrisa juguetona.
—¿Ibb? ¿Cierto? Espero que sea una experiencia que nutra a todos los presentes.
Luego de aquellas presentaciones, Lindsy dio un paso al frente, levantando su mano para llamar la atención de todos. Entonces, con ojos brillantes, procedió a dar inicio a la batalla por un deseo.
—¡Participantes! El evento realizado por mi familia se dividirá en cuatro minijuegos. Cada uno con dos rondas. Como hija del medio de la familia Logan, doy mi palabra de que a los primeros tres puestos se les concederá una petición que esté dentro de nuestras capacidades. Sus gastos para alimentarse y algunos gustos mientras se encuentren en la villa también los cubrirá la familia Logan.
Ellie dio varios brincos de la emoción. No podía creer que ahora mismo estaba rodeada de la élite Operadora. Jack mantuvo una serena expresión mientras escuchaba a Lindsy y los ojos de Ne Zha ardieron con entusiasmo.
—Las reglas son sencillas. Las armas de fuego están prohibidas por obvias razones, no se podrá salir de la zona de juego y cualquier habilidad que concluya con una muerte instantánea está prohibida, pero obviamente eso es algo obvio, ¿No?
—A ti no te sale el tono de Lawrence. Lind~. —dijo Rachel, burlona. Disfrutó ver el rostro avergonzado de la de ojos verdes, que solo la ignoró.
—Ah... Sí bueno, ¡El juego dará inicio mañana temprano! Así que prepárense para darlo todo. Al llegar se les dará la información del primer evento. —Habiendo perdido ese tono de presentadora carismática, Lindsy maldijo en su interior. Ahorcaría a Rachel después.
«Solo espera que tenga la oportunidad de vengarme». Pensó la Logan. Preguntándose cómo podría burlarse de su mejor amiga la vez siguiente.
—Son libres de retirarse.
Al terminar su monólogo, Jack fue el primero en abandonar aquella habitación, seguido de Carol, que fue directo a su cuarto para seguir acostado y jugar en su celular. Cualquiera que lo viera por el pasillo pensaría que es un alma en pena.
—¡Ibb! Mañana comienza el juego, ¡qué emoción! Aaah. —Cual niña pequeña esperando Navidad, Taara apretó sus manos llevándolas frente a su pecho. Observando cómo su compañera dio un suspiro.
—Ojalá puedas dormir hoy.
Ambas abandonaron la habitación a la vez, dirigiéndose a su sala de descanso. Mientras que la atención de Ellie fue robada por el toque en su hombro que recibió de la asiática de camisa floral, Lei Quiang.
—Señorita Ellie, ¿Quisiera acompañarme a la cocina para ver qué nos preparan? Dijiste que querías hacer tu propio restaurante, supongo que sabes de comida.
La morena de sombrero puntiagudo jugó con su cabello nerviosa, asintiendo con su cabeza con rapidez.
—Por supuesto, sí. ¡Vamos!
—La gran yo las bendecirá con su presencia.
Alice se pegó detrás de ambas chicas hambrientas. Jazka, por consecuente, tuvo que ir con el trío, despidiéndose de Rachel y Lindsy. Se aseguraría de que Alice no causara problemas; además, trataría de lucir sus poemas a aquellas hermosas jóvenes.
Zachary abandonó la habitación en silencio, antes de salir dio una última mirada a la invitada especial, Rachel Ficks. Luego se dirigió a su cuarto, mientras que Joao, luego de dar una reverencia, fue corriendo a ver la colección de bebidas en aquel recinto.
—Rachel, espero que te conviertas en una gran Operador. —Ne Zha empezó a marchar, siendo seguido por su hermano. Ladeó su cuerpo para mirar a los ojos de la rubia con gabardina gris—. Aprende rápido, y cuando estés en la cima, te arrebataré el trono, yanqui de mierda.
—Pero qué grosero, ignóralo, Rachel. Al parecer le agradas. —Ao Bing levantó su mano despidiéndose de las chicas restantes en aquella habitación.
Ante el insulto, Rachel aguantó una risa, estando a nada de decirle "Come perros". Pero Ne Zha salió del cuarto con las manos en sus bolsillos. Debía decir que su personalidad le agradaba, esos insultos le recordaban a su estancia en redes sociales, donde se trataba de la misma forma con viejos amigos.
—No creo que superes ni el séptimo lugar, Ray.
Engel caminó junto a ella, acomodando los botones de su abrigo; se recostó a la puerta mientras observaba con desdén a su contraria.
—Ser la hija de Arthur no te ayudará en nada aquí. Si tardaste tanto en aprender a manejar tu aura y ni siquiera tienes una operación, solo da a entender que eres una mediocre que ni tuvo la suerte de ser bendecida por su linaje.
Rachel no se vio afectada por aquellas palabras. Se señaló con su pulgar antes de responder.
—Eres una perra engreída, y créeme, cuando te patee el culo y salgas llorando de regreso a Dinamarca, quien te habrá vencido fue Rachel Ficks. No la hija del más fuerte.
Aquel gesto con su pulgar se convirtió en un insulto, sacándole el dedo de en medio a Engel, quien dejó de sonreír y se retiró sin decir ni una palabra. Ya habían dicho suficiente las dos, aceptaba con gusto el duelo de Rachel Ficks.
Por otro lado, la chica de gabardina ni quiso ver a su querida amiga luego de decir aquellas palabras que ni sabía de dónde las había sacado. Solo sintió que debía responder acorde; Engel la insultaba y aquel lado que no sacaba desde que jugaba competitivo en línea resurgió.
Lindsy no dijo nada, aunque podría burlarse del repentino ego de Rachel sabiendo que no tiene ni idea si podría ganarle a Beatrice, pero la mente de la Logan estaba distraída con algo que le resultaba más importante.
«Incluso está empezando a hablar como una operadora». Sus ojos verdes recorrieron el cuerpo de Rachel minuciosamente, disfrutando de su nueva figura ganada por esfuerzo.
—... Sexy. —Murmuró la princesa Esmeralda con una sonrisa, había disfrutado ver ese lado de Rachel.
—¿Qué dices?
—Qué fue interesante verte actuar de esa forma. Me gustaría verte repetirlo.
Aprovechando que Rachel no escuchó, buscó una forma de volver a ver a esa Rachel competitiva.
El día y la noche pasaron sin más. Rachel consiguió dormir con calma, a pesar de que duró hasta las once de la noche despierta. Luego de un desayuno rápido, fue sorprendida con la buena noticia de que se trasladarían a su ubicación en un bus y no con Arthur. Este evento también buscaba reforzar los lazos de los participantes, así que evitarían usar los portales a menos que haya una emergencia.
El grupo esperó en frente de la mansión, todos observaron acercarse un extraño bus de color morado, decorado por fuera con lo que parecía ser pelaje falso, que iba a juego con la parte delantera del mismo, que parecía ser el rostro de un enorme gato.
Rachel no dijo nada, pero suponía que esto era obra de algún Operador con una mente extraña y llena de sentido del humor.
—Bueno, es mejor que ver a Arthur.
—¡Pido la ventana!
Ne Zha salió corriendo, subiendo aquel bus con una sonrisa en su rostro. Observó el suelo que también estaba cubierto de un pelaje morado, al igual que los asientos. Tomó el asiento junto a la ventana y Ao Bing se sentó junto a él. Ni había acelerado el paso ni quería el asiento de la ventana.
Los demás subieron y tomaron sus respectivos asientos, siendo Rachel y Lindsy las últimas en subir. La de gabardina subió las dos escaleras del bus y extendió su mano a Lindsy en una ligera reverencia, ella la tomó con cuidado y subió al extraño bus conducido por un alto hombre de cabello cobrizo y hecho un desastre.
Rachel le dio un rápido vistazo, su ropa le daba vibras de un extraño vaquero, pero llevaba una enorme bufanda larga y, por alguna razón, había un gato naranja sobre su cabeza.
—Rachel, Kurt Bradley. Nuestro taxista. Se ofreció para llevarnos cada vez que lo necesitemos.
—¿Qué hay, hermana? —Kurt miró a Rachel, saludándola con dos dedos en señal de paz antes de extender su mano a ella—. ¿Eres la hija de Arthur? Te imaginaba más alta, pero no importa. ¿Tendrás algo de dinero que te estorbe?
Aunque su apariencia le resultó graciosa, luego de ser llamada enana, Rachel lo ignoró y fue a tomar uno de los asientos detrás del conductor. Lindsy negó con su cabeza manteniendo una pequeña sonrisa, dándole un billete a Kurt antes de sentarse junto a Rachel.
—Gracias, Lin-Lin. Todos, por favor, abróchense los cinturones y disfruten el viaje, no tiren nada en el suelo a menos que sean billetes, que no quiero limpiar mugre.
Kurt habló con una voz rasposa y un acento que rápidamente Jack reconoció al ser también de barrio pobre. Todos obedecieron y el bus se puso en marcha a una gran velocidad. La mayoría tuvo que agarrarse de algo debido a la aceleración repentina de su transporte. Que salió del pueblo para dirigirse a la zona de juegos que quedaba al menos a media hora.
—Todos los operadores son... curiosos. —Rachel dijo en voz baja. Taara, quien estaba sentada detrás de Rachel y Lindsy, soltó el cinturón para recostarse al asiento de Rachel.
—Al menos somos los curiosos divertidos. Hay muchos otros que son curiosos, locos. —dijo con burla. Luego miró de reojo a Rachel—. Teniendo en cuenta lo que está en juego, nadie piensa contenerse, pero te mantendremos en una pieza y con vida, Rachel. No te sientas nerviosa. Si te toca en mi equipo, haré lo posible por ayudarte.
Rachel no se sentía nerviosa en lo absoluto, pero luego de escuchar aquellas palabras, ahora sí no pudo evitar estar nerviosa.
—Espero que tu ayuda en el aura sea mejor que tu ayuda con los nervios. Aprecio el gesto... Taara.
Tardó en recordar el nombre de la india, pero le dio un pulgar arriba que fue correspondido por esta última.
En los asientos traseros, Zachary observó a todos los presentes. Joao le dio algunos toques en el hombro, acercándose más a él para poder susurrarle.
—Últimamente estás más callado de lo normal, diría que hasta inquieto... ¿Qué ocurre?
Conocía a su compañero desde hacía algunos años. Sus padres eran amigos y desde que se vieron por primera vez en una reunión para operadores de segunda, se dieron cuenta de que, además de disfrutar de los buenos licores que la vida tenía para ofrecer, ambos llegaron a la misma conclusión sobre su gente, lo que desató inevitablemente una firme amistad entre ambos. Joao sabía que algo le molestaba a Zachary y estaba seguro de que la respuesta estaba relacionada con Rachel Ficks.
—Solo son algunas cosas irrelevantes. Tú, tranquilo. —respondió el moreno de ojos verdes y cabello rizado. No llevaba su gabardina marrón en este momento para tener mucha más libertad al moverse. Luego de unos momentos de silencio al perderse en sus pensamientos, le regresó el susurro a su amigo— En caso de que estés con Rachel, me gustaría que averigües más sobre ella.
—¿Ocurre algo malo?
—Solo es una corazonada.
Joao no preguntó mucho más. Cumpliría con aquella petición.
El camino continuó, lleno de conversaciones cotidianas entre sus pasajeros. Ellie había comenzado a hablar sobre los platillos que sabía preparar. Ao Bing, Ellie y Alice estaban bastante atentos a la conversación. Mientras que Ne Zha miraba el paisaje lleno de praderas verdes con algunas elevaciones y a lo lejos vislumbraba las enormes montañas que se alzaban majestuosamente hasta alcanzar el cielo.
Rachel hizo lo mismo que Ne Zha, aunque prefería mucho más ver las vistas de enormes edificios y las maravillas del avance de la humanidad, prefería la tecnología y el bullicio de la ciudad al campo. Lindsy recostó su cabeza en su hombro, recibiendo las caricias de la silenciosa Rachel.
«Hoy es el día... No voy a decepcionar a ninguna de las cuatro, así que obsérvenme».
Rachel se sintió llena de energía. De forma instintiva, su aura blanca la rodeó, brindándole una agradable calidez junto al sentimiento de ser capaz de alzarse sobre la cima del mundo.
El bus gatuno se esforzó en subir algunas colinas rocosas hasta que por fin se detuvo. Luego de que Lindsy bajó, todos la imitaron, observando a su alrededor un valle rodeado de montañas, hasta donde alcanzaba la vista llegaba un bosque templado predominado por árboles de roble. Rachel sintió el viento frío recorrer su cuerpo. La temperatura se encontraba al menos entre los 10 y 12 grados, lo que disfrutaría bastante si estuviera en casa con Lindsy.
—¿No será malo si dañamos el ecosistema? —Ellie miró de reojo a Lindsy con preocupación. Era una vista muy hermosa como para dañarla por su competencia, se sentiría mal por eso.
—Tenemos un experto en reforestación, no se preocupen.
«¿Experto?... Eres tan mentirosa como tu padre, princesa». Rachel no dijo nada, pero luego se burlaría de Lindsy al volver a casa.
—Muy bien, ¡presten atención! Los límites de la zona de juego están marcados por cercas, además, estaremos viendo en cada momento todo lo que hagan dentro del estadio. No se preocupen tanto por golpear fuerte, tenemos con nosotros a la mejor sanadora de los Operadores, pero, por favor, sean conscientes No queremos que ocurra ningún accidente horrible.
Los participantes escucharon a Lindsy, reuniéndose con ella, fue entonces que vieron cómo aquel bus cambió por completo su forma, convirtiéndose en una casa de dos pisos con puerta y ventanas. Kurt abrió la puerta, dejando salir a Percival y Louis de su interior.
—Interferiremos en caso de que ocurra un imprevisto, y sin más que agregar, ¡procederé a explicar el primer juego!
—¿Dónde vinieron esos dos mayordomos?
Taara levantó su mano, aquella pregunta le resultó muy importante. Lindsy dudó por un momento, sintiendo cómo su inspiración era cortada de raíz.
—... Las preguntas relacionadas con el juego, por favor. Esta primera fase será un "Captura el punto enemigo":
"Dividiremos con una ruleta a todos en dos grupos de seis. El objetivo es tomar la base del otro. También habrá un sistema de puntos que los clasificará en todos los eventos. Para ganar puntos deben de:
Vencer a un oponente: 2 puntos.
Conseguir la victoria de su equipo: 1 punto.
Para conseguir la victoria, deben permanecer en la zona enemiga, que es un círculo de 15 metros alrededor de una bandera, por lo menos un minuto sin que nadie de ese equipo entre en el área. En caso de que haya miembros del equipo rival cuidándola, el equipo enemigo ganará si permanecen 4 minutos en esos quince metros; si salen del área, se reinicia el contador. Además, quienes consigan robar el punto enemigo recibirán un punto extra.
Ser derrotado te quitará dos puntos, y que tu equipo pierda te quitará uno, al final, todos estos puntos se sumarán y restarán para la tabla del final y elegir a los tres ganadores".
—Entonces se les dará prioridad a los combates individuales, interesante. —Zachary opinó para sí mismo. Los demás pensaron igual, después de todo, esto sería un todos contra todos, al fin y al cabo. «Aunque este modelo de juego daba aperturas para generar alianzas entre jugadores, sería complicado si esos tres monstruos decidieran unirse.» El moreno observó a los hermanos asiáticos y al americano musculoso, no conocía las habilidades de los demás, además de la de Joao, pero si esos tres decidían hacer una masacre, no habría oportunidad.
—La suerte también será clave en este evento. —agregó Joao, casi como si leyera la mente de Zachary.
De la casa. Kurt trajo una enorme ruleta con los nombres de todos los participantes. Rachel y Ellie contuvieron la risa, era como ver un espectáculo de magia en un circo.
—Los equipos cambiarán en cada ronda, así que no se acostumbren a sus alianzas, nunca saben cuándo su amigo será su enemigo. Ahora formaremos los equipos de la primera ronda. Primero, el equipo rojo.
La ruleta fue girada por Lindsy. Eligiendo primero un miembro para el rojo, luego otro para el azul, Rachel no pudo evitar pensar en su juego shooter favorito, solo que aquí no podría campear con un francotirador.
Cuando la ruleta dejó de girar, y todos los participantes ya habían sido asignados a sus equipos, Lindsy levantó su mano entusiasmada.
—Muy bien, ¡los resultados son los siguientes!