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Rutina vacía previa a mi desastre

El Clamor de Libertad del Mundo que Perdí · por NaiiMi · 17 de agosto de 2026

—¡Qué mierda, Gin! —grité de golpe. Desearía no haber visto eso…

—¿Por qué carajo no tocaste el timbre? ¡sabes que odio que entres así!

—¿Ah? tu timbre no funciona, idiota, ¡y estuve pateando tu puerta durante horas!... bueno no fue tanto, pero estuve un rato ahi esperandote.

—Eh… creo que había escuchado algo de que mi timbre no funcionaba, eso explicaría por qué no he recibido mis pedidos de comida… —dijo Gin, casi susurrando, pero inmediatamente cambió de tema—. Bueno ya… dejando eso, ¿para que entraste?

—Ni siquiera te importa tu casa eh, deberías darmela. Yo sí la cuidaría bien.

—Estás loco si crees que pasara, ya dime: ¿para que estas aqui?

—Traigo meta, $3000 dólares y es tuya —contesté mientras sacaba los 10 gramos y se los balanceaba en la cara. —¿Y bien?

—Oh… Ohh ¡Dhari! —sus ojos comenzaron a brillar en cuanto vio lo que tenía en la mano… Bueno, realmente parecía que sus lentes cuadrados brillaban—. ¡¿$3000?! Muy caro, Dhari… tienes suerte de que sea yo el que te compre.

—Deja de presumir, ¿lo quieres o no?

—De acuerdo, te daré el dinero, pero primero dame la meta.

—No, no. Sabes que no puedo hacerlo, primero el dinero y luego tu recompensa, Otaku adicto.

—Puto Dhari…

Gin se molesto un poco, milagrosamente se levantó de su rincón y comenzó a perseguir mi mano como un perro hambriento. No pude evitar estallar en risa, incluso podía notar como Gin, a pesar de molestarse un poco, también se divertía. Finalmente desistí y le di lo que quería.

—Por cierto, ¿cuándo me dirás qué rayos haces para tener tanto dinero? —pregunté mirándolo de reojo.

—¡No te incumbe! —Gin reaccionó igual que siempre que le preguntaba.

La verdad es que si me interesaba saber de dónde salía tanto dinero, pero no me gusta la idea de forzarlo o incomodarlo, después de todo, es un amigo divertido.

—Ahh… no importa —suspiré con cierta impotencia—. Dejando eso, aun no me has dado el dinero.

 —Aquí tienes, Dhari… ¿me acompañas? —dijo Gin refiriéndose a la meta que recién me había comprado.

—Lo siento, Gin, prefiero algo más leve, la nicotina es perfecta para mi —dije eso y abrí mi sudadera, saqué una cajetilla de cigarros y un encendedor… de verdad tengo de todo aquí dentro—. No pienso meterme meta, ¿no te preocupa tu salud?… Aunque se que no soy el mejor para hablar.

—¡Para nada! Algún día de estos reencarnaré en otro mundo, estoy seguro.

—Uh… eres tan otaku, ¿y qué serás? ¿Un héroe súper poderoso? —devolví con sorna mientras hacía una mueca condescendiente.

—¡Callate! —Replicó Gin con una mirada insegura—. ¿Y qué hay de ti? ¡Fumas, tomas y te la pasas por ahí todos los días! ¿no te preocupa para nada?

—¡Ahh! no me importa, me voy a morir con el cuerpo lleno de THC, mientras sea así no importará.

Claro que estaba bien con eso, no me importaba en absoluto cómo ni cuándo moriría… da igual. Gin y yo seguimos platicando y burlandonos durante todo el día. A lo largo del día Gin se metió como cuatro gramos completos de metanfetamina, ¡está loco! Yo solo bebí alcohol y fumé algo de marihuana.

Al final del día Gin se puso algo loco diciendo que había insectos por todos lados y comenzó a destruir su propia casa, así que lo llevé a dormir en su habitación… bueno, realmente lo dormí de un golpe bien dado, probablemente se molestaría al despertar. 

Y con eso… ahora estaba solo, en medio de esta enorme casa.

—Tengo frío.

Fueron las únicas palabras que salieron de mi boca, aunque mi mente estaba invadida por las palabras de Gin: «¡Fumas, tomas y te la pasas por ahí todos los días! ¿no te preocupa para nada?». Supongo que me importaba un poco, inevitablemente comencé a recordar, o intentar recordar, ¿Qué rayos había estado haciendo todo este tiempo? Tenía $3000 dólares en el bolsillo, es una enorme cantidad… incluso antes había tenido tanto dinero en momentos, ¿y que hacía con ese dinero?, lo gastaba en alcohol y fiestas. Invitaba a cualquier amigo para pasarla bien, pude recordar que gasté más de $500 para llevar a Aiko a la cama. 

¿Cuándo fue la última vez que conecte de verdad con una chica? No lo recordaba. Sentí algo de melancolía al pensar en eso, pensé que tal vez pude haber conectado con Aiko, ella era bastante linda. Daba igual, ya era muy tarde para eso.

A todo esto, llegó a mi mente una pregunta: ¿Qué hacía pensando en todo esto?, es cierto que esta situación era de lo más normal en mi vida, además de la calle y las fiestas, en la noche siempre me sentía un tanto vacío… se había vuelto una rutina que se repetía noche tras noche, ya sea que piense en cosas como mi lugar en el universo, o algo tan estupido como en por qué con tanto dinero jamás había probado la carne wagyu.

Estaba cansado de todo esto, y hoy pensaba en relaciones amorosas… aunque me llama la atención, es un tema tan raro que con solo escuchar me agota mentalmente, así que decidí que era mejor no pensar en nada. Pensaba en dormir para dejar todo esto, pero estos últimos días parece complicado hacerlo aún con la relajación que me da la mota… solo debía buscar otra forma de distraerme, y con eso, pensé en dar un paseo nocturno, ¡obviamente con mis audífonos!

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