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El nombre de la banda

Amethyst Hearts · por Proferyo · 24 de julio de 2026

El golpe en la nuca de Nara vino de la revista que llevaba Nakajima.

—¡No vamos a ponerle ese bobo nombre a nuestra banda!

—A… a mi me gusta ¡Nya! 

—Si, seguro —Atsuko le sonrió dulcemente a Amy, algo que de acuerdo a sus amigos, nunca hacía —pero “los jugos de uva” sonaría raro cuando los anuncien. “Llegaron los jugos de uva” haría que todos corrieran a la cafetería en lugar de al escenario.

—¿Qué les parece Babasónicos? —Dijo Sato, muy convencido.

—Creo que ya existe un grupo extranjero con ese nombre —Nara se sobaba la cabeza mientras hablaba.

—Sin contar que no suena mejor que “Jugos de uva” —Nakajima ya no sonreía.

—Y si… le pusiéramos “Los Michis”? ¿Nya?

A Nara le pareció que ese último Nya no era igual a los demás.

—Eso suena tierno, pero Keisuke y Sato son lo opuesto a tiernos.

—Oh. ¿Llamas a Nara Sempai por su nombre, Atsuko? —Amy parecía algo confusa.

—Solo cuando me hace enfadar.

—En realidad, hace tiempo ella me preguntó si podía y le dije que si, pero desde entonces solo me llama Keisuke si se enfada.

—Lo que sucede a diario, ¿No es así Nakajima? —Sato parecía divertirse mucho.

—Cállate bobo. Es mi problema, en todo caso, Amy, no tienes que llamar a Keisuke tu Sempai, estamos todos en primero, igual que tú.

—¿En serio? Es que es tan alto que pensé que estaba en tercero.

—¿Te sientes mejor Hidaka? Es la primera vez que no maúllas al hablar —Nara le sonrió, estaba muy feliz por ella.

—¡Sí! es que todos son muy divertidos y amables. Y Nara Sempai es tan alto que me hace sentir segura ¡Nya! Oh, lo siento… es que…

—No hay problema Amy. Oh, disculpa, te dije que me llamaras Atsuko pero no te pedí permiso para…

Amy negó con la cabeza, su cabello bailó de una forma graciosa con el vaivén.

—No, tranquila, todos pueden decirme Amy, sé que es muy pronto, pero así será más fácil.

Amy miró a Nara, en realidad los otros dos ya le habían dado permiso de usar sus nombres, pero el de él era el que más quería usar.

—De acuerdo, Amy chan —dijo Keisuke por fin, tomándose demasiada confianza.

—Jijiji —Amy rió ocultando el rubor de su rostro —entonces ya somos todos Kei, Sempai.

—Ya te había dicho… —empezó a decir Atsuko antes de que Sato la interrumpiera poniendo una mano en su hombro. 

—Bueno, parece que estos dos van algo rápido —dijo Sato.

—¿A donde? — respondieron como uno solo Kei y Amy sin dejar de mirarse.

—Miren, mejor vamos a seguir con lo del nombre de la banda antes de que termine la hora. 

Ante la actitud autoritaria de Atsuko, todos se pusieron firmes y atentos en sus asientos. Keisuke y Amy alternaron sus ideas. Cada vez más emocionados.

—Berenjenas atómicas.

—Garras y orejitas ¡Nya!

—Ramitos de violeta.

—Las siete vidas, ¡Nya! espera, sólo somos cuatro…

—Los de-morados, ¿entienden? Siempre llegamos tarde y…

Atsuko tuvo suficiente.

—Mejor le pongo yo el nombre…

—¿Y que has pensado, —dijo Sato, burlón —oh gran jefa de nuestra innombrable banda?

Ella se puso roja y cruzó los brazos sobre el pecho.

—Bueno… yo había pensado en “Silver Revolver”

—Ya vas a empezar con tus cosas de vaqueros —Sato no pudo contener la risa.

—Al menos el mio suena bien.

—¿Y porqué en inglés? —Agregó Keisuke, que sentía que no lo tomaban en serio al igual que Amy, que hacía un notorio puchero.

—Estoy con Atsuko en eso, suenan geniales los nombres de bandas en inglés, como Aes Dana, Agora Fidelio, Caifanes…

El golpe que la pelirroja le propinó con la revista sonó al mismo tiempo que la campana, indicando que debían volver a clases.

—Bien, ni modo, mañana seguiremos —Atsuko tenía una vena en la frente demasiado notoria para no preocuparse, pero nadie dijo nada —Amy, yo te llevo a tu salón, si llegas conmigo por lo menos los de segundo no te abordarán en el pasillo.

Keisuke quiso intervenir.

—Yo puedo llevar… —La mirada de la chica pelirroja todavía con la vena saltarina le indicó que se callara —los instrumentos a la bodega con Sato. Vámonos.

Los dos chicos cargaron los instrumentos menos la batería y salieron tan rápido que dejaron estelas detrás. 

Las dos chicas mientras tanto, caminaron al salón de primero “C” charlando.

—Oye Atsuko, ¿tú eres amiga de Kei Sempai desde hace mucho tiempo?

—Mas o menos, desde que empezó el semestre de otoño. 

—¿Tú crees que él cree que soy rara? ¡Nya!

—Bueno, en definitiva eres una chica especial, pero Nara nunca te consideraría rara, mucho menos te discriminaría por eso. 

—¿Cómo sabes eso? ¡Nya!

—Ya lo irás conociendo, digamos que la banda no se formó por casualidad. Aunque no hemos hecho nada hasta ahora.

—Me alegro mucho ¡Nya! Oye ¿Notaste que todos los nombres que propuso tenían que ver con el color morado? ¡Nya!

«Qué bueno que no es tonta» —pensó Atsuko, complacida.

—Tú… ¿Crees que… ese sea su color favorito? ¡Nya!

«Ay Dios»

—Pues… sí Amy, seguramente es su color favorito —«Por lo menos ahora, sin duda alguna»

La sonrisa de Amy fue de lo más bonito que Atsuko había visto. No se lo pensó antes de abrazarla.

—Hagas lo que hagas Amy, sigue siendo así, toda chiquita y adorable, por favor.

Amy no se resistió, aunque sí estaba sorprendida, al final dejó ser a la pelirroja hasta que se separaron.

—Te lo prometo Atsuko chan.

El golpe de ternura la tomó desprevenida. Amy se fue a su aula, ya no la vieron ese día, al parecer, se fue derecha a casa al terminar las clases. Una pena, esperaban poder al menos, despedirse.

Al día siguiente, en la puerta del aula de primero “B”, Amy saludó a sus nuevos amigos con una sonrisa linda como la de un gatito, mientras les mostraba las nuevas luces moradas en su cabello y su collar de amatista, en forma de corazón.

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