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Amor de Bully

Amethyst Hearts · por Proferyo · 24 de julio de 2026

—¿Quién es esa? —Preguntó Keisuke al ver la embarazosa escena en las zapateras. 

—¡Nya! Creo que es la chica que me atacó en el baño ¡Nya! Es uno de los que siempre siguen a Hajime y se burlan de mí.

—Miren, creo que él ya dejó de resistirse —comentó Sato. Ahora parece que hablan. Sin la gorra y esa absurda sudadera, es hasta bonita esa chica. ¡AUCH! —El tremendo pisotón que le dio Atsuko lo obligó a saltar sobre un pie por algunos minutos.

—Esa “chica bonita” quería lastimar a Amy, bobo —Atsuko cruzó los brazos y miró a la pareja que ahora parecían más normales.

—¿Creen que el otro también sea una chica? ¡Nya!

—No, lo conozco, —respondió Kei —es un aspirante a delincuente que apenas y pasó a segundo. Cuando entré, el tipo trató de molestarme, pero cuando vio la diferencia de estatura no volvió a acercarse.

—Me preguntó —comentó Sato, dejando por fin de saltar —¿Qué está pasando realmente entre ellos?

***

Hajime no se esperaba lo que pasó esa tarde de miércoles.

—Watsuki —le dijo a quién siempre pensó que era su fiel amigo —¿Qué quieres decir con que alejaste a la gata? 

—Que no volverá a acercarse a ti, o se las verá conmigo. 

—Oye, que se supone que estamos molestándola por diversión, esto no funciona así.

—No creas que no te veo esperándola al final de las clases. ¿Qué es lo que quieres con ella? Dímelo o te haré a ti algo peor de lo que le hicimos al sujeto gordo y otaku de primero A. 

—Si lo tienes que saber, quiero disculparme con ella. Nos pasamos con lo de la arena.

—Eres un suave ¿eh? No te creo. Ella seguro te busca, y tú estás cayendo en sus garras. No lo voy a permitir.

—¿Y eso a ti que te importa? Aunque así fuera no tiene nada que ver contigo.

—Claro que sí idiota. El semestre pasado me prometiste que estaríamos juntos, por lo menos mientras cursáramos la preparatoria.

—¿Y eso qué? Jamás le he faltado una promesa a mis amigos.

—Eres más tonto que el chico poste. Veo que no te das cuenta de nada. Olvídalo, mañana te quedará más claro.

Watsuki entonces, lo había acorralado en las zapateras a la mañana siguiente. Se había puesto el uniforme femenino que solía evitar, hasta ese día Hajime solo había sospechado una vez, y se había burlado largo rato. En ese momento, todo encajó de una sola vez. Lo que además de todo era un tremendo alivio.

—Watsuki…

—Tú puedes decirme Naoko, si me dejas decirte Tatsuya, ya venía siendo hora ¿no lo crees?

—Maldita, sea…

Lo que fuera a decir Tatsuya Hajime, no tuvo importancia los siguientes cinco minutos. Pues Naoko Watsuki, ya no estaba para bromas, retrasos o malentendidos. Había pasado el primer año siguiéndolo como un perro fiel, creyendo que él la veía como la chica que era y no la trataba como los otros chicos. Le había tomado un semestre darse cuenta y otro más armarse de valor para declararse. Claro que ella no era de las tímidas, amables, o sutiles. 

—¿Entonces? —le preguntó dejándolo respirar un momento —Ahora que ya lo sabes todo, ¿Vas a cumplir tu promesa de la forma que yo la entendí ese día? 

—Carajo… Naoko, —el rubor que apareció en el rostro de la chica destruía completamente su fachada de ruda o masculina, aún más que la cortísima falda y las medias altas —ese día me pregunté por qué te portabas como una niña. Esto no lo vi venir. Pero oye, si vamos a seguir yendo a los videojuegos después de clase, molestando a los tarados y ahora va a haber besos, no tengo ni medio problema. Solo, si no te importa, no tienes que vestir siempre así, pero pierde esa ridícula gorra. Te ves como ese anciano que hace de niño en las comedias extranjeras.

—¿Qué dijiste, estúpido?

***

Una ovación de todos los alumnos de segundo y tercero se dejó oír en la escuela.

—¡Por fin! —gritaron un grupo de chicas como si fueran una. En medio de la algarabía, los miembros de Amethyst Hearts se acercaron a preguntar.

—¿Qué pasa? ¿Por qué tan contentos?

—El único de segundo que no sabía que Watsuki es mujer, era Hajime— les dijo un chico cualquiera—. Tiene año y medio suspirando por ese idiota, creo que todos hemos planeado alguna vez decirle, pero cuando yo lo intenté, se puso violento y exigió saber quién había iniciado el rumor.

—Me recuerda a alguien —dijo Atsuko casualmente mientras Kei asentía como si estuviera de acuerdo. 

—¡Nya! ¿Ustedes creen que vayan a estar tan contentos que nos dejen en paz?

En ese momento, la pareja los notó acercándose.

—Mira Naoko, tres perdedores y medio.

—Jajaja osito, hiciste mal la cuenta, el chico poste es el doble de perdedor. ¡Oye, gata callejera! —la pobre Amy se escondió detrás de Keisuke —Si te acercas a mi chico, te meto en una bolsa y te lanzo al rio.

Los dos se fueron riéndose, su amigo caminaba delante como abriéndoles camino. 

—¡Nya! ¡Nya! Watsuki me da mucho miedo ¡Nya! —Amy se aferró a su gigante, apenas asomando un ojo para ver a los abusivos alejarse. 

—Creo que va siendo hora de pedir ayuda a los profesores —dijo Atsuko decidida, poniéndose en camino.

Un leve tirón en la camisola, la detuvo.

—No, !Nya! Por favor, si los maestros se involucran ¡Nya! Todos van a odiarme otra vez. ¡Nya! ¡Nya! No quiero tener que volver a cambiar de escuela. 

—¿Era por eso —dijo Atsuko, apenada — que nunca pedías ayuda? Tengo que pedirte perdón Kei, qué bueno que seas un metiche. Sin nosotros quien sabe qué le hubiera pasado a nuestra pequeña Amy.

—¡Nya! Tampoco hables de mi como si fuera su hija o un gatito que recogieron de la calle ¡Nya!

—Pero esto no puede quedar así —dijo Sato —podríamos recurrir al profesor Nakajima, el responsable del club.

—No quiero pedirle nada a ese bobo, pero admito que puede ayudarnos sin hacer un escándalo, tiene buen criterio.

—¡Nya! ¿El profesor de inglés y matemáticas? Es muy buena persona, me ayudó a no avergonzarme en clases. ¡Nya! Espera… Nakajima…

Kei le susurró al oído, aunque para ello tuvo que agacharse mucho.

—Es el papá de Atsuko.

 

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