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Culpa. Parte 2

The Radiant Twilight | Parte 3. Prehistoric Rage · por Aldex29 · 20 de septiembre de 2026

Pasaron varias horas. El ambiente en la base era denso, como si el aire estuviera cargado de algo más que oxígeno: tristeza, tensión, rabia y silencio. Tyler, tras un rato de estar mirando el techo sin moverse, finalmente se levantó. Las vendas seguían en su cuerpo, pero su paso era firme. Salió de la habitación, cruzó un par de pasillos y llegó a una pequeña sala médica más apartada, donde le habían dicho que estaba Mike. 

Dentro, Mike estaba sentado en una camilla, los ojos hinchados por el llanto, con una manta sobre los hombros. Anne le hablaba con suavidad mientras Rebecca, sentada cerca, hojeaba un informe para distraerse. Al ver a Tyler asomarse, Rebecca le hizo un gesto leve con la cabeza. Anne se levantó para darle algo de espacio a ambos. 

Mike lo miró y su rostro se transformó. 

¿Qué haces aquí? —espetó con voz quebrada—. ¿Vienes a asegurarte de que no me volví loco? ¿A darme un discurso también? 

Tyler se detuvo un par de pasos dentro Solo quería ver cómo estabas… 

¡¿Cómo crees que estoy?! —gritó Mike, con un tono tan alto que hizo eco en las paredes— ¡Mi mejor amigo está muerto, y es tu culpa! 

Las palabras fueron como cuchillas. 

Si no hubieras esquivado esa farola… si tan solo la hubieras atrapado, ¡o si tan solo hubieras decidido dejar morir a Eclipse! ¡Nada de esto habría pasado! ¡Lucas estaría vivo y todos podríamos seguir con nuestras vidas de manera normal! 

Tyler tragó saliva, sintiendo cómo todo se le hundía otra vez en el estómago. No supo qué decir. Se quedó quieto, como si las palabras de Mike lo hubieran paralizado. 

¡Tú nos metiste en esto! —continuó Mike, los ojos rojos, llenos de odio y dolor— ¡Tú fuiste el culpable de que esto haya acabado así! 

Pero antes de que pudiera seguir, una voz firme pero serena lo interrumpió. 

Mike, ya basta. 

Rebecca se había puesto de pie, dejando el informe a un lado. Caminó hasta él y le puso una mano sobre el hombro. 

Estás sufriendo, lo entendemos. Todos estamos sufriendo, pero estás diciendo cosas que no son ciertas. El culpable de todo esto es Theodore y nadie más. Ni Tyler, no tú… ni siquiera Lucas. Solo él. 

Mike bajó la cabeza, mordiéndose el labio inferior. Las lágrimas comenzaron a salir otra vez, sin control. Tyler dio un paso atrás, respirando hondo. Quería decir tantas cosas, pero solo supo decir una frase. 

Lo siento. Por meteros en esto… por no haber podido ser lo suficientemente fuerte para detener a Theodore. 

Se giró sin esperar respuesta. Salió de la sala en silencio. 

Rebecca lo siguió con la mirada un instante, luego volvió junto a Mike, que se tapaba el rostro con las manos temblorosas. En el pasillo, Tyler caminó sin rumbo, como un fantasma. Necesitaba pensar. Pero, más aún, necesitaba encontrar una forma de detener a su viejo amigo antes de que más inocentes murieran. 

Tiempo después, el cielo se teñía de un tenue anaranjado mientras el sol comenzaba a ocultarse detrás de la base de la OISS. Una suave brisa movía la hierba alta de una colina cercana, donde Tyler y Edward estaban sentados, en silencio, contemplando el horizonte. Ambos se notaban agotados, física y emocionalmente, pero sabían que quedarse quietos no era una opción. 

— ¿Tú crees que... esto va a parar alguna vez? —murmuró Tyler, aún con la voz cansada— 

Edward se encogió de hombros. 

— Seguramente, la cuestión es cuando. 

Tyler asintió levemente, frotándose la nuca mientras dejaba escapar un suspiro. 

— He estado pensando… en cómo fue que me pude transformar todas estas veces. Esta vez, sentí algo diferente. Como si no me dejara arrastrar por la furia. 

¿Y cómo fue? ¿Qué sentiste antes de que pasara? 

Todas las veces que me he transformado siempre noté un cosquilleo… —Tyler bajó la mirada, como intentando recordar con exactitud— Siempre empieza en los pies, sube por todo mi cuerpo hasta la cabeza. Fue como una señal, como si mi cuerpo supiera antes que yo que me debía transformar. 

Suena a una respuesta del sistema nervioso. —dijo Edward, pensativo— Una reacción automática. Como cuando sabes que algo va mal antes de poder pensarlo. 

Antes de que pudieran decir algo más, escucharon pasos delante de ellos. Al subir la mirada, vieron a Alex subiendo la colina, con una expresión relajada, pero sería por dentro. Estaba al tanto de lo ocurrido. No necesitaba preguntar, se acercó y se detuvo frente a ambos. 

Vaya... esa cuesta sí que es cansada, en fin —Alex tendió una mano hacia Tyler— Lo siento mucho, Tyler. Lamento mucho que la situación haya sido así y que os hubiéramos metido en esto, Lucas no merecía un final así. 

Tyler asintió, conteniendo las emociones, mientras Edward bajaba la cabeza en señal de respeto. 

Gracias —susurró Tyler 

Alex se sentó junto a ellos, cruzando los brazos y mirando hacia el horizonte. 

Ya sabrás que estuve ahí con Edward y Anne, también vi que no te volviste una bestia sin control como siempre me dijeron. 

Sí… ha sido la única vez hasta ahora... —Tyler se incorporó ligeramente, todavía un poco magullado— 

— Parece ser una respuesta nerviosa… automática. Como un sistema de defensa activado por el cuerpo —dijo Alex, pensativo— 

— Tiene sentido. —añadió Edward— No es solo emocional, es físico. El cuerpo de Tyler responde como si su vida estuviera en juego, si puede interpretar esa señal y no resistirse, no se convierte en esa versión salvaje. 

Alex se levantó. 
— Entonces ya sabemos qué hacer. Tenemos que ponerlo a prueba. Vamos a entender cómo funciona tu transformación de forma precisa, y cómo evitar que se vuelva inestable. Creo que tengo un plan para Theodore si todo sale bien... 

Y así fue. Durante los días siguientes, los tres se aislaron en zonas abiertas y controladas cerca de la base. Tyler se transformaba repetidamente bajo distintas condiciones. Lo hacían en entornos tranquilos, luego con simulaciones de amenaza, incluso provocando pequeñas situaciones de estrés medido. Anne y algunos técnicos de la OISS monitoreaban todo a distancia con sensores conectados al cuerpo de Tyler. Cada prueba era registrada, y poco a poco, la verdad se hacía más clara. 

La clave está justo antes del cosquilleo completo —dijo Edward en una de las pruebas, observando una gráfica— 

Si la adrenalina no sube demasiado, no pierdes el control —añadió Alex 

No es solo eso. —interrumpió Tyler, mientras se mantenía en su forma transformada, pero lúcido, ahora capaz de mantener conversaciones más precisas— Puedo mantener la forma sin que la rabia me controle si estoy concentrado. Si no dejo que el miedo ni el dolor me nublen. 

Alex cruzó los brazos, mirando los datos que aparecían en la tablet. 
Entonces ya lo entendemos: tu transformación es una reacción ofensiva-defensiva extrema, pero puedes mantenerla estable si te mantienes mentalmente presente. El cosquilleo es la señal, el detonante físico. 

Tyler asintió— Es como si mi cuerpo gritara "¡actúa ya o mueres!". Pero si escucho el grito sin dejarme llevar, lo domino. 

Eso es. —dijo Edward— Ese será el punto de partida para la próxima vez que te enfrentes a él. A Theodore, seguramente podrás mantener la situación bajo control otra vez. 

Alex miró a ambos— Y con esta información, podemos hacer más. Podemos intentar encontrar una forma de evitar que Price pueda transformarse. 

Tyler apretó los puños— Sea como sea… no voy a dejar que vuelva a pasar lo de Lucas, ni que Theodore se escape otra vez. 

Los días de entrenamiento no fueron fáciles. Pero al menos, por primera vez, tenían algo que nunca habían tenido: una ventaja real.

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