Mark y Evelyn siguieron a Alex hasta la casa, ambos exhaustos pero conscientes de que la situación no les daba tiempo para descansar. El apartamento de Alex estaba en una zona tranquila, alejada del caos y las sirenas que aún resonaban en la ciudad. Apenas cruzaron el umbral, Alex recibió una llamada.
― es mi superior ―murmuró, con el rostro más serio que de costumbre― Gaines. Tendré que ir a la oficina.
Evelyn y Mark intercambiaron miradas, conscientes de que su situación ya era más que peligrosa. Mientras Alex hablaba con su superior al teléfono, Mark y Evelyn colocaron el diario de Nicholas y los sueros sobre la mesa del salón.
― estaré de vuelta lo antes posible. ―dijo Alex, tras colgar el teléfono― Vosotros seguid investigando, mirad qué podéis sacar de todo esto. Y por favor, no hagáis ninguna locura mientras no estoy. ―intentó mantener su tono ligero, pero la tensión en su voz era evidente―
― ¿estás seguro de que te dejarán volver? ―preguntó Evelyn, notando el cambio en la actitud de Alex―
― no lo sé, pero voy a intentarlo. ―Alex lanzó una última mirada hacia Mark, que aún estaba revisando el diario con una concentración que pocas veces había mostrado― Cualquier cosa, llámenme. No quiero que Nicholas o una patrulla de agentes los encuentre antes de que sepamos más.
Con esas palabras, Alex salió del apartamento. A medida que se alejaba, su rostro se endurecía. La sonrisa habitual desapareció, reemplazada por una determinación fría y calculadora.
El ambiente en la oficina del FBI era tenso. Alex caminó por los pasillos con pasos firmes, sintiendo cómo las miradas de sus compañeros lo seguían. Sabían que algo estaba pasando, y él era el foco de atención. En cuanto llegó a la oficina de Gaines, el director adjunto lo esperaba tras su escritorio, su expresión era neutra pero había una sombra de preocupación en sus ojos.
― ¿quieres explicarme qué diablos está pasando? ―preguntó Gaines, sin rodeos―
Alex se mantuvo firme frente a su superior. Sabía que no podía darle todas las respuestas, pero lo que sí iba a decir, lo diría con convicción.
― sí, señor. Mark Rogers... él es especial. Tiene habilidades que lo hacen diferente, pero no es una amenaza. ―dijo Alex, sin titubear― Si decidí, mentir fue porque consideré que exponerlo no era la solución. Lo conocí lo suficiente como para saber que no va a poner a nadie en peligro. Al menos, no de forma intencional.
― entonces, ¿por qué no reportaste esto desde el principio? ―La voz de Gaines era dura, pero contenía una genuina preocupación―
Alex lo miró a los ojos, su habitual jovialidad reemplazada por una seriedad calculada.
― porque la verdadera amenaza no es Mark. La verdadera amenaza es Nicholas Foster, el otro tipo que se ve en los videos. ―su voz se endureció― Yo estuve aquella noche y puedo confirmar que ese hombre no es más que una bestia. Ha manipulado todo a su favor, y no me cabe duda de que lo que ocurrió en la calle es solo el principio. Mark es la clave para detenerlo. No me importa si eso me cuesta mi puesto, pero voy a ayudarlo con o sin la insignia del FBI. Porque es lo correcto.
Gaines se mantuvo en silencio por un momento. Los dos hombres se miraron, midiendo sus palabras y la situación en la que se encontraban.
― has hecho un trabajo excelente hasta ahora, Alex. Pero entiendes lo que esto significa, ¿verdad? Si sigues protegiéndolo, podría costarte todo ―dijo Gaines, su voz más calmada―
― lo sé. ―respondió Alex― Pero no puedo ignorar lo que está pasando. No después de lo que vi.
Gaines se levantó lentamente de su silla, caminando hacia la ventana, sus manos detrás de la espalda.
― estás poniendo mucho en juego, Alex. Pero si Foster es lo que dices que es... ―se giró para mirarlo directamente a los ojos― Necesitaremos que pongas confianza en nosotros y dar con ese hombre.
Alex asintió, consciente de que, a pesar del apoyo implícito de Gaines, estaba solo en esto. Sabía que estaba jugando una partida peligrosa, pero no había vuelta atrás.
― nosotros ya estamos investigando todo sobre ese hombre, una vez demos con todo lo necesario lo expondremos e iremos por él. ―tras esas palabras, Alex se dirigió a la salida―
Mientras tanto, Mark y Evelyn estaban sentados en el salón de la casa de Alex, rodeados de la tensión que aún flotaba en el aire desde la pelea con Nicholas. El diario que habían tomado del apartamento estaba abierto sobre la mesa frente a ellos, cada página llena de anotaciones, fórmulas y pensamientos que revelaban una mente perturbada pero calculadora.
Evelyn pasó los dedos por las páginas, deteniéndose en varios párrafos donde Nicholas describía sus experiencias en Eclipse Laboratories.
― mira esto ―dijo, señalando un pasaje― "Las limitaciones humanas son las cadenas que nos mantienen atados a un destino de fracaso. En Eclipse, descubrí lo que se necesita para trascender. El suero no es solo una mejora, es la clave para que la humanidad evolucione."
Mark frunció el ceño mientras leía. Las palabras de Nicholas sonaban casi mesiánicas, como si se viera a sí mismo en un nivel superior al resto de los humanos.
― siempre lo supe. ―murmuró Mark, con desdén― Siempre tuvo ese aire de superioridad, pero esto... esto es otra cosa.
Evelyn pasó a otra página, donde Nicholas había hecho anotaciones sobre las personas que lo rodeaban. Las descripciones eran frías, casi clínicas.
― aquí menciona a Oliver. ―dijo Evelyn, leyendo en voz alta― "Oliver es útil. Puede ser manipulado fácilmente si se apela a su deseo de reconocimiento. Siempre ha estado en mi sombra, pero con la presión correcta, se convertirá en mi aliado más leal. Si hay alguien en quien podré contar cuando el plan esté en marcha, será él."
― ¿Oliver? ―Mark alzó una ceja, sorprendido― Él no tenía idea del como funcionaba la física cuántica y por eso tuvo que recurrir a alguien como Oliver para replicar el suero que yo hice. Nunca lo hubiera imaginado, aunque ahora que lo pienso... siempre fue algo ambicioso. Si Nicholas lo ha manipulado, no puedo imaginar lo que ha hecho con él.
Evelyn siguió pasando las páginas, deteniéndose en una entrada que mencionaba directamente a Mark.
― esto es sobre ti ―dijo Evelyn, con cautela―
Mark la miró en silencio mientras ella leía.
― “Mark ha sido un obstáculo constante. Desde que lo conocí, su habilidad para mantenerse al margen y evitar el cambio lo ha convertido en una espina en mi costado. Sin embargo, he de admitir que su decisión e inteligencia se convirtió en un apoyo más para salvar a la humanidad. Una vez consiga lo que quiero podré agradecerle como es debido por él suero que necesito."
Mark apretó los puños, la ira creciendo en su pecho.
― así que era eso ―dijo con un tono bajo, cargado de rabia contenido― desde el principio, me veía como un obstáculo.
Evelyn lo miró, notando la tensión en su rostro.
― siempre fuiste más que un obstáculo para él, Mark. Sabía que eras mucho más inteligente que él y por eso tuviste que pasar por todo eso.
Continuaron leyendo, y las páginas revelaron aún más los planes y la visión distorsionada de Nicholas sobre el mundo. Su ambición se extendía mucho más allá de Eclipse. En varias anotaciones, mencionaba sus charlas con Reynard, describiendo cómo él había guiado muchas de sus decisiones, especialmente sobre el secuestro de Mark.
― este tal Reynard fue clave en todo esto ―dijo Evelyn, resumiendo lo que habían leído― Nicholas confiaba en él para manejar muchas de las operaciones. Aquí menciona varias llamadas que tuvieron mientras tú estabas secuestrado.
― era obvio que Reynard tenía algo que ver con esto. ―Mark asintió― Lo que no entiendo es por qué Nicholas traicionó a Reynard si le era tan útil.
― tal vez nunca lo necesitó realmente. ―sugirió Evelyn― O tal vez simplemente no confía en nadie.
Finalmente, llegaron a las últimas páginas del diario. En ellas, Nicholas detallaba su "visión del futuro". Lo que encontraron fue más perturbador que cualquier cosa que hubieran leído antes.
― aquí está. ―dijo Mark, con la mandíbula apretada― Su plan.
Evelyn leyó en voz alta.
― "la humanidad está destinada a destruirse a sí misma, a menos que alguien los salve. Yo seré ese salvador. Con el suero, he creado una sustancia que puede transformar a los seres humanos en algo mejor, algo indestructible. Como los tardígrados, seremos inmunes a la muerte, a las condiciones extremas, y nos convertiremos en los verdaderos amos del planeta. Mi plan es simple: lanzaré el gas desde un cohete en órbita alrededor de la Tierra. Será indetectable, invisible, pero su efecto será irreversible. Todos evolucionarán, quieran o no."
Evelyn se quedó en silencio después de leer eso. Mark cerró los ojos, tratando de procesar lo que acababa de escuchar.
― ¿está loco? ―murmuró Evelyn, con incredulidad― ¿Realmente piensa convertir a toda la humanidad en...?
― tardígrados. ―dijo Mark, su voz teñida de desprecio― Nicholas siempre se vio a sí mismo como alguien superior. Para él, la humanidad es un proyecto fallido. Quiere "arreglarnos", aunque nadie lo haya pedido.
― pero... Oliver. ―dijo Evelyn, uniendo piezas en su mente― Si Nicholas confía tanto en él, y lo está utilizando para su plan... Tenemos que encontrarlo.
Mark asintió lentamente, sus pensamientos girando alrededor de lo que habían descubierto. No había tiempo que perder. Si Nicholas tenía un plan tan elaborado, significaba que estaban en una carrera contra el reloj.
― primero, tenemos que detener a Nicholas antes de que siquiera intente lanzar ese cohete. ―dijo Mark― Tenemos que buscar a Oliver por si él tiene idea de en donde puede estar Nicholas.
Por la puerta entraba Alex después de su charla con Gaines, algo nervioso, pero mostrando firmeza a pesar de lo que siente. Además de estar satisfecho ya que no le harán nada a Mark por el momento.
― por favor, decidme que habéis descubierto algo que nos sirva para enfrentarnos a ese bastardo. ―dijo Alex completamente cansado que reflejaban sus ganas porque el día terminase ya―
― hemos descubierto cosas sobre él y más información de lo que quiere hacer. Por el momento necesitamos que nos lleves a Eclipse a buscar a un amigo. ―dijo Evelyn―
― espero que no sea como el último que me presentasteis. ―contestó Alex―