Saltar al contenido
Explorar novelas

Enfrentamiento. Parte 1

The Radiant Twilight | Parte 1: MIND-SHIFT · por Aldex29 · 05 de septiembre de 2026

Mark llegó a la casa de Nicholas en tiempo récord. Al llegar, vio la ambulancia estacionada en la calle con las luces de emergencia parpadeando, iluminando la escena con un resplandor rojo y azul. Dos paramédicos estaban junto a la camilla donde Nicholas yacía, su cuerpo parecía estar en un estado alarmante.  

― ¡Mark! ―Evelyn corrió hacia él, su rostro pálido y los ojos llenos de preocupación― gracias a Dios que estás aquí.  

Mark no contestó, su mirada fija en Nicholas. Incluso desde la distancia, podía ver las venas prominentes en su piel, que ahora parecía tener un tono antinatural. Lo que más le inquietaba eran dos bultos extraños en ambos lados del torso de Nicholas, como si algo estuviera tratando de salir desde dentro.  

― ¿qué pasó? ―preguntó Mark con voz cortante, sin apartar la vista de Nicholas―  

― estábamos hablando, y de repente... comenzó a convulsionar ―explicó Evelyn, su voz temblando mientras relataba lo sucedido― estaba raro toda la noche, diciendo cosas sobre mejorar la humanidad y un mundo perfecto. Luego, de repente, colapsó.  

Mark escuchaba, pero su mente estaba enfocada en otra cosa. Al acercarse a la camilla, vio algo que le heló la sangre: una marca en el hombro de Nicholas, un símbolo que reconoció al instante. Era la marca del TCO, la misma que Reynard le había mostrado durante su cautiverio.  

Una ráfaga de ira atravesó a Mark. Todo encajaba. Nicholas había estado detrás de todo. Los secuestros, los experimentos, todo lo que había sufrido… era obra de Nicholas. Este no era solo un compañero de trabajo con quien apenas se relacionaba; era el cerebro detrás de su tormento.  

Mark dio un paso hacia la camilla, pero antes de que pudiera actuar, Nicholas comenzó a moverse erráticamente. Su respiración, que había sido superficial, ahora se volvía más profunda y regular. Los paramédicos intentaron calmarlo, pero la mirada de Nicholas se había vuelto fría, sin rastro de dolor ni confusión.  

De repente, Nicholas se incorporó en la camilla con una fuerza brutal, empujando a los paramédicos como si fueran meros juguetes. Se levantó y fijó sus ojos inyectados de sangre en Mark, lleno de furia preparado para acabar con aquel que se puede interferir en su objetivo.  

― Nicholas... ―Mark murmuró, su voz cargada de ira contenida―  

Nicholas sonrió de manera torcida y, sin previo aviso, se lanzó hacia uno de los paramédicos, derribándolo de un solo golpe. El otro intentó huir, pero Nicholas lo alcanzó con velocidad sobrehumana, atrapándolo por la garganta.  

― ¡es suficiente! ―gritó Mark, con la paciencia agotada―  

Levantó una mano, y utilizando toda su ira, lanzó a Nicholas contra la ambulancia con su telequinesis. El impacto fue brutal, pero Nicholas se levantó casi de inmediato, más furioso que antes.  

Evelyn, aterrorizada, retrocedió mientras los dos hombres se miraban con odio puro.  

― ¡Evelyn, aléjate! ―ordenó Mark, sin apartar la vista de Nicholas―  

― no puedes detenerme, Mark ―gruñó Nicholas, avanzando lentamente― ¿De verdad crees que tienes alguna oportunidad contra la cúspide de la raza humana?  

― ¡cállate desgraciado! ―Mark gritó, lanzándose hacia él―  

La pelea estalló con una violencia que sacudió la calle. Nicholas, fortalecido por los sueros, demostraba una fuerza y resistencia fuera de lo común. Cada golpe que Mark lograba asestar con sus poderes telequinéticos parecía apenas detenerlo, mientras que los ataques de Nicholas eran feroces, obligando a Mark a retroceder.  

Mark intentaba mantener la distancia, lanzando objetos con su telequinesis y usando su poder para intentar frenar a Nicholas, pero este era implacable. Se abalanzó sobre Mark, logrando darle un golpe directo que lo hizo caer al suelo. Sin perder tiempo, Nicholas se lanzó sobre él, tratando de estrangularlo.  

Mark luchaba por liberarse, sintiendo la presión en su garganta aumentar, pero fue entonces cuando Evelyn, superando su miedo, arrojó un objeto pesado hacia Nicholas. El golpe en la cabeza lo desestabilizó lo suficiente para que Mark pudiera liberarse y contraatacar, empujando a Nicholas con una onda de energía telequinética que lo mandó volando varios metros.  

― ¡esto no es solo entre tú y yo, Nicholas! ―gritó Mark, levantándose― ¡eres una amenaza para todos!  

Nicholas se incorporó lentamente, escupiendo sangre, pero riendo con una mezcla de locura y determinación.  

― no entiendes nada, Mark. Estoy haciendo lo que se debe hacer para salvarnos... para salvar a la humanidad. Tú, Evelyn, y todos los demás, no son más que obstáculos en mi camino. ¡ES INUTIL QUE TE METAS EN MEDIO DEL DESTINO!  

La rabia en Mark alcanzó su punto álgido. Sin pensar, concentró toda su energía y lanzó una poderosa ráfaga telequinética que hizo que el suelo bajo Nicholas se rompiera y lo hiciera caer. Pero Nicholas, con sus nuevas habilidades, logró detenerse en el aire antes de caer, mostrando la magnitud de su transformación.  

Mark sabía que debía acabar con esto ahora, antes de que Nicholas se volviera aún más peligroso. Se preparó para un último ataque, uno que sabía que podría dejarlo exhausto, pero era la única opción.  

Antes de que pudiera actuar, Nicholas lanzó un ataque sorpresa, golpeando el suelo y creando una onda de choque que desestabilizó a Mark. Aprovechando la oportunidad, Nicholas se lanzó hacia adelante, golpeando a Mark con una fuerza demoledora que lo envió volando.  

― ¡Mark! ―gritó Evelyn, corriendo hacia él―  

Mark, sangrando y herido, se levantó con dificultad. Pero la furia en su interior lo mantenía en pie. No iba a dejar que Nicholas ganara. Se concentró una vez más, reuniendo toda la energía que le quedaba, y atacó con todo lo que tenía. La explosión telequinética que generó fue tan intensa que todo a su alrededor pareció temblar. Nicholas fue arrojado al aire, golpeando contra un poste de luz con tanta fuerza que este se dobló y cayó.  

Nicholas se levantó, tambaleante, su cuerpo lleno de cortes y moretones. Pero esta vez, su sonrisa era diferente, era la sonrisa de alguien que sabía que no todo estaba controlado.  

Mark, respirando con dificultad, lo miró fijamente.  

― este es el final, Nicholas. No más trucos ni mentiras. Se acabó.  

Nicholas lo miró, aún sonriendo, pero con los ojos llenos de odio.  

― esto... no ha terminado, Mark. Ni siquiera ha comenzado. No me importa cuánta gente tenga que salir lastimada... unos pocos tendrán que morir para prosperar. 

Comenta este capítulo, guarda la novela y sigue a Aldex29 en el lector de Culto de Papel. Es gratis.

Otras novelas: Demon Academy · Restos de Almas Rotas · EL ESCANDALOSO CASTIGO DE FEME A LA COTILLERA ABBY O CUÁNTAS BOCAS PUEDO ABRIRTE HASTA QUE EMPIECES A CALLAR