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Dos Meses. Parte 5

The Radiant Twilight | Parte 1: MIND-SHIFT · por Aldex29 · 02 de septiembre de 2026

Mark utilizó su telequinesis para empujar a Reynard hacia atrás, pero el líder de TCO, a pesar de no tener poderes, era más fuerte y astuto de lo que parecía. Reynard se recuperó rápidamente y contraatacó, lanzando una silla hacia Mark, quien la desvió a un lado con su mente.  

La batalla se intensificó, con ambos oponentes utilizando todas sus habilidades. Mark usaba el rifle para mantener a Reynard a distancia mientras manipulaba objetos en la habitación para bloquear los ataques de su adversario. Reynard, por su parte, mostraba una resistencia increíble y una precisión calculada, esquivando y contrarrestando los movimientos de Mark con una destreza impresionante.  

En un momento crítico, Reynard logró acercarse lo suficiente y golpeó a Mark en el rostro, haciéndo que cayera al suelo. Con el rifle fuera de su alcance, Mark tuvo que depender únicamente de sus poderes. Concentró toda su energía y lanzó una onda telequinética que envió a Reynard volando hacia la pared opuesta.  

Reynard se levantó rápidamente, su mirada fría y calculadora. Mark sabía que no podía subestimar a este hombre. Mientras Reynard se preparaba para otro ataque, Mark usó su telequinesis para manipular varios objetos a la vez, lanzando una ráfaga de sillas, mesas y cualquier cosa que pudiera encontrar.  

Reynard esquivó y bloqueó los objetos con agilidad, pero Mark no le daba tregua. La habitación se convirtió en un caos de objetos voladores y golpes rápidos. Mark sentía su energía disminuyendo, pero no podía permitirse fallar.  

Finalmente, Reynard encontró una apertura y se abalanzó sobre Mark, derribándolo al suelo. Los dos hombres lucharon cuerpo a cuerpo, con Reynard mostrando una fuerza y resistencia que desafiaban su edad. Mark, debilitado por el uso constante de sus poderes, se encontraba en desventaja.  

Pero justo cuando parecía que Reynard tenía la ventaja, Mark reunió sus últimas fuerzas y, con un empujón telequinético, lanzó a Reynard hacia un estante lleno de equipos pesados. El impacto dejó a Reynard aturdido por unos momentos, pero aún seguía determinado a acabar con Mark.  

― tus habilidades serán útiles, pero aún sigues siendo un mero humano con sus debilidades... ―agarra su pistola tirada en el suelo y dispara varias tuberías de gas, comenzando una fuga de gas que se va esparciendo en toda la base poco a poco―  

Antes de que Mark quedara cegado por el gas, pudo visualizar cómo Reynard huía de la habitación con una pequeña caja, dándose cuenta al instante de que si priorizó algo así a matarlo significaba que eso que tuviera debía ser peligroso y útil para ellos. En vez de escapar, Mark decidió seguirlo mientras continuaba enfrentándose a numerosas filas de soldados del TCO.  

Reynard se movía con rapidez y determinación, dirigiéndose hacia la sala del reactor nuclear. El reactor era el corazón de la base, y Mark sabía que no podía permitir que Reynard se llevara algo de allí.  

Reynard entró en la sala del reactor y se dirigió rápidamente hacia una mesa cubierta con informes y documentos. Mark llegó justo a tiempo para verlo recoger los informes que detallaban sus investigaciones y los resultados del experimento que le había otorgado sus poderes.  

― no te llevarás eso, Reynard ―grita Mark, avanzando con cautela―  

Reynard sonrió con frialdad y agarró la caja con una mano mientras sujetaba los informes con la otra. Sin perder tiempo, comenzó a retroceder hacia una puerta trasera que conducía al helipuerto. Mark lo siguió, sintiendo la presión de cada segundo que pasaba.  

En su desesperación, Mark utilizó sus poderes para intentar detener a Reynard. Lanzó objetos y equipos científicos en su dirección, pero Reynard esquivó con agilidad y llegó a la puerta del helipuerto. Allí, un helicóptero esperaba con las aspas girando, y el piloto, un hombre robusto y uniformado, estaba listo para despegar.  

― ¡despega ya! ¡rápido! ―dijo Reynard desesperado mientras se acerca a toda velocidad al helicóptero― 

Reynard subió al helicóptero de golpe, la caja y los informes aún en sus manos. Mark, sabiendo que no podía dejarlo escapar, corrió hacia ellos. Mientras lo hacía, vio una serie de cables expuestos y tubos de refrigeración del reactor. Una idea desesperada cruzó por su mente.  

Concentrando toda su energía telequinética, Mark tiró de los cables y tubos, causando una reacción en cadena. Las alarmas comenzaron a sonar y el reactor empezó a emitir un zumbido ominoso. Mark sabía que estaba jugando con fuego, pero no tenía otra opción.  

El helicóptero comenzó a elevarse, y Mark utilizó sus últimos vestigios de fuerza para lanzar una onda telequinética que sacudió el helicóptero. Reynard y el piloto lucharon por mantener la estabilidad, pero el helicóptero continuó su ascenso.  

De repente, una explosión resonó desde el reactor, sacudiendo toda la base. Mark sintió el calor y la presión de la explosión mientras el reactor se desestabilizaba. Los sistemas de seguridad fallaron y una serie de detonaciones secundarias comenzaron a sacudir la instalación.  

El helicóptero, tambaleándose, logró despegar y alejarse de la base justo cuando una explosión masiva envolvía el reactor nuclear. Mark, apenas consciente, fue lanzado por la onda expansiva, golpeando el suelo con fuerza.  

Aturdido y con la vista borrosa, Mark vio cómo el helicóptero desaparecía en el horizonte, llevándose a Reynard y los valiosos informes. La base estaba en ruinas, y el reactor, ahora una masa de fuego y metal retorcido, emitía una nube de radiación.  

Mark, apenas consciente, se levantó con dificultad y comenzó a alejarse de la base en ruinas. Sabía que la explosión tendría consecuencias duraderas, pero en ese momento, lo único que importaba era sobrevivir.  

Con el corazón latiendo con fuerza y el cuerpo al borde del colapso, Mark se dirigió hacia el desierto que rodeaba la base.  

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