Saltar al contenido
Explorar novelas

Hoja recuperada 1

Rotos por nosotros · por Caradealgo · 10 de agosto de 2026

 

 —Bueno, entonces ya vamos saliendo ya le dimos el informe al profesor de cívica... ¿Que es esto?, Roberto ven, tomaAl parecer, reconocí que Talía encontró una pagina de mi diario y le sussurró a Roberto para que lo lea.

¿Que es esto Talía? Un momento, les leo...“Les daré paso a contarles, mi primer escape del colegio. (13/06/2027) Siete con treinta minutos de la mañana, viernes, un dia el cual no desperdiciaría, en quedarme parado como un tronco en el patio, todo por el aniversario del colegio. Pero robert me concebió la idea de fugarnos. Primer intento, salir por el portón principal, sin resultados, nos regresó el portero, para colmo nos dijo algo como esto “Regresen mocosos, ya los estaré observando”, luego Talía se unió a nosotros, pero, en este caso yo tuve que hacer el plan de escape, yo poseía los planos del colegio. Nos reunímos en el recreo, dentro de un almacen, allí me aseguré de que nadie escuchara nuestra conversación. Comenzo nuestro plan, justo cuando todos se reunieron en el patio, asegurandonos que el director esté justo allí, para evitar la evidencia de las camaras del patio; nos dirijirnos a los baños, nos quitamos las casacas, para evitar que las camaras, detecten muchos colores de nuestro movimiento y envolver nuestra casaca sobre nuestro rostro. Teníamos dos alternativas, la primera consiste en intentar forzar la cerradura de un segundo portón con menor visibilidad; y la segunda, trepar una esquina del colegio, sin que nos puedan reconocer. Solo tuvimos un intento con la primera alternativa, no poseíamos ganzuas, ni las llaves, solo intentamos hacer palanca con un bara de hierro oxidado, sin resultados. Proseguimos con el primer intento de la alternativa dos, escalar el muro, justo era donde está la primera cerradura, casi cinco metros de altura, sin escaleras ni cuerdas, demasiado complicado y peligroso. Solo nos quedaba una ultima alternativa, llegar al pabellón de primaria donde se encontraba un muro mas pequeño, pero dirijirse hacia allá implicaba ir detrás de los pabellones de secundaria, primero salir carriendo, porque se encontraba un pequeño espacio que se veían los jardines, todos se percatarían de nuestra prescencia, fue facil hacer eso; después, tener que agacharnos para evitar ser descubiertos, por los alumnos que observan las ventanas desde los salones, un sigilo extremo, porque se encontraba la biblioteca delante nuestro, lo pasamos de todos modos; luego nos tocó pasar detras de los pabellones de primaria, reto cumplido; casi llegando hacia la esquina, donde se ubicaban los baños, el conserge casi nos descubre, por poco y nos regresaban una vez mas. Ya estando justo en la esquina, un muro de aproximadamente dos metros y medio, mas pequeño, pero escalar nos sería dificultoso, ese detalle no me percaté. Dos horas antes de que acabe el evento, parecia mejor esperar a que suene el timbre; primero usamos rocas, para hacer una estructura que nos ayude ea saltar el muro; pero luego se le ocurrió a Talía usar unos barriles de combustible sin uso, detras de los baños, lo colocamos en la esquina. Ya era hora de lanzar nuestras mochilas sobre el muro, nos ayudamos a escalar el muro los tres juntos, Robert subió primero por su altura, luego subió Talía por su fuerza y al final llegué yo, con un salto de fé, cayendo sobre los brazos de Talía, logramos salir todos. Finalmente nos dirijimos hacia mi casa, por el hecho de que vivo muy cerca del colegio. Esperamos para el medio dia, unas dos horas jugando, viendo videos y haciendo mas tonterías, que buena mañana, si no fuese que me hubiese escapado del colegio.” Increible, Carlos...esto supongo, que es tuyo, que detalle amigo. Roberto se puso a leerlo todo.

Comenta este capítulo, guarda la novela y sigue a Caradealgo en el lector de Culto de Papel. Es gratis.

Otras novelas: The Hi-Hats · Ira por la Injusticia · La copa divina