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Capítulo 1 (El punto de encuentro)

Rotos por nosotros · por Caradealgo · 08 de agosto de 2026

Protagonista: Carlos

28/07/2028 un viernes de salida” En ciertas ocasiones, antes de salir del colegio, siempre me quedo unos minutos dentro, para contemplar desde la ventana, como todos mis compañeros conversan en voz alta de sus inseguridades; mis maestros reuniéndose en el comedor con sus colegas; las madres que esperan a sus niños en el pabellón de primaria; además como los chicos del patio corren hacia sus aulas, para recoger sus mochilas y dando el aviso que ya es hora de salir. Me encanta este nuevo colegio, ya nunca más tendré que lidiar con la anterior escuela, que más parecía un establo. Tuve que esforzarme para salir de mi anterior colegio de Santiago, aunque más tranquilas las calles; sin mucho ruido; sin muchos crímenes; me siento orgulloso de este logro, me impulsé del odio, para lograrlo. Tengo 16 años y mi nombre es Carlos, actualmente vivo en Breña, cerca de un parque (espero que nadie lea esto, miento mucho diciendo que vivo en “La victoria”), un bonito lugar. Siempre estoy en busca de un espacio tranquilo sin tanto ruido... Si no fuese gracias a mi par de nuevos amigos de este colegio, ya me hubiese suicidado. En primer lugar, Talía, una amiga mia que es un tanto ruda conmigo, ella formaba parte de una escuela militar. Les describo contandoles unas anecdotas, la primera, fue cuando ella nos ordeno robar un examen, el cual lo poseía un profesor, en una cuenta de la nube. Roberto le conversaba al profesor, para que Talía memorizara la contraseña de su libreta, yo tuve que acceder a su Drive rápidamente y copiar el examen a mi USB. Un momento peligroso junto a Talía, el cual tuve que salir tarde. En el porton del colegio, miraba a 2 sujetos del mismo uniforme de otro colegio, uno detrás del portón con un destornillador y el otro detrás de un carro. Gracias a que Talía apareció, dichos sujetos por alguna razón, decidieron alejarse. Hasta hoy, no me da razón de porqué pasó eso ¿Acaso, fueron compañeros de su anterior colegio? No tengo idea, pero en consecuencia, ella cada vez que salimos, me acompaña hasta mi casa... Bueno, Roberto, un chico que incluso, creo que...me gusta, es casi todo lo contrario a Talía, lo conocí justo en tercer grado, dentro de un compartir del colegio. El chico posee un gran carisma, me lo demostró cuando me quisieron obligar a entrar a un club de futbol, ese deporte no es de mi interés, en su lugar, les convenció en cambiarme a un club de periodismo, pues yo acepté, por el hecho de que nunca supe de dicho club, no me topé con alguien conocido, así que yo me encontré satisfecho, aprendiendo a editar videos y fotos. Bueno, pero lo más importante, el me ayudó a exponer a unos cuantos acosadores, que quería destruir sin compasión, puesto que Roberto, el periodico del mural lo colocó con el titulo “Luchando contra el acoso escolar”, este chico, me enseñó a crear cortinas de humo. La cereza del pastél, fue que un dia encontramos a tal “personaje”, atado con una soga en una silla, la cual estuvieron dandole cachetadas 4 chicas y una de ellas, era Talía, desquitandose y mofandose del sujeto.

 

Una gran amistad, con más historias que contar, pero, ahora lo que me preocupa, es que ya terminando la secundaria, probablemente nuestros caminos sean distintos, espero que cuando sea adulto tenga amigos tales como ellos, soltar el pasado será difícil en este caso. Ahora mismo ya me quedé solo en el aula, por escribir esto (si es que algun dia se me olvida), tantas cosas pasan. Pero vivir en este mundo me preocupa, por una simple razón, hablar de la mayoria de mis compañeros y personas, es un tanto mediocre, pero, se dejan llevar por absurdos ideales; por el miedo de las guerras crecientes; por la inestabilidad economica, además que ya hay demasiadas protestas por la moneda digital en ciertos paises; además por el control masivo de la tecnología.

Las personas no cambiarán, les dan tantas advertencias, les dicen en la cara todo lo que va a pasar, lo único que cambian son las consecuencias de lo que le devuelve a cambio el mundo, porque en un mundo tan dividido, no le importas si eres rico o pobre. Me siento mal, de saber que al final, no me puedo prepararme bien en nada, ni siquiera me gusta juntarme con las demás personas, ellos no tienen toda la culpa, pero, hay que asumir nuestra responsabilidad, de que crisis tras crisis, somos parte de ellas, hasta que llegue el fin.

 

¿Carlos? Mira, tenemos que terminar estos 2 ejercicios de Dinámica, el profesor creo que nos mandó mal los problemas...un momento, ¿Por qué sigues escribiendo en el informe, si ya quedó bien?— Roberto ingresó al aula con su cuaderno, lleno de lo que me imaginaba garabatos, pero se trataban de problemas de física, además se confundió mi diario, con el informe de civica.

Roberto ya estámos para salir del colegio, pero en unas dos horas nos toca con el profesor de física...¡Carlos que carajo haces con el informe!...Un momento, perdóname, solo soy yo, que siguo estresada por esos problemas de física, ese profesor ya me tiene harta—. Entro Talía de prisa, con las manos temblorosas, sostuvo mi diario por un momento. Pienso que la parte que escribi de las protestas en el mundo les confundió.

Talía, Roberto, me perdonan, pero este no es el informe de los problemas en el mundo, aparte de que el informe está en mi folder—. Guardo con un movimiento ágil mi diario, antes de que lean mis problemas existenciales.

Si, si, ya, como sea, de una vez vamos para tu casa Carlos, ya es un tanto...¿Que pasa? ¿Por qué esos perros están aullando?...¡Que, carajos! ¿Vieron eso? Salgamos rápido a la plaza— Talía se percató de unos cuantos perros callejeros, que empezaron a aullar por un minuto, se observaban en la avenida, corriendo hacia la plaza.

Vamos rapido saliendo, quizás paso algo malo...Carlos toma tu mochila y también la tuya Talía— Roberto nos estuvo alistando las mochilas, se notaba calmado, me parece raro que después de que esos perros estuvieron aullando hacia la nada, el no les presto atención.

 

Ya fuera del colegio, nos dirijimos corriendo hacia la plaza, encontrando a dichos perros, pero lamentablemente, solo fueron los perros peleando, una total perdida de tiempo.

Mira Roberto, aquí está el misterio, unos perros en discoteca con unas perras ¡¡Jajaja, que mierda!! solo era esto nada más...— Talía observaba al medio de la pista a dichos perros, además riendose de su propio chiste.

Perrito que pasa, no espera...bueno ya qué, si solo fue esto, no hay razon de preocuparse, con tal que no los atropeyen a los perritos, estoy contento...Pero que cosas ¿no? “Jejeje”, verdad, mi papá debe de estar esperandome en el portón, Carlos, Talía, nos vemos en la tarde ¿ya? No se olviden de hacer los ejercicios de física— Roberto acariciaba al perro hasta que se perdió entre dos edificios, luego recibe un mensaje en su telefono de su padre, que siempre le avisa que tiene que lo tiene que llevar a casa.

 

Que buena mañana dando vueltas en clase de arte y comunicación, que cursos tan faciles, pero bueno después de dos horas ya en el colegio, saludando algún que otro profesor, me senté en la banca del jardín de secundaria, para relajarme un rato del estrés de esos problemas de física, por culpa de eso me duele mi cabeza, al final lo hice con inteligencia artificial. Me siento en una banca, pero con una muestra de que me odia el mundo, se me aparece un maldito imbecil, Matéo. Ya va unas semanas con esto, pero, me doy cuenta que es uno de estos sujetos, con dos caras, con mucho de lo bueno y mucho de lo malo, muy complicado de enfrentar, no me pondré a imaginarme como fue su vida antes. El tipo era de otro grado, no recuerdo si era de cuarto o tercero, un niñato en simples palabras.

Carlitos, ¿Sola otra vez? hablame pe, luego de la promo que no me hablas— Se me acercó mirandome, diciendo algo que no era cierto.

Ahora, que quieres, yo nunca fui tu compañero para que digas que hice promoción contigo— No puedo creer, que este idiota, me siga molestando con esto

Avanza pe causa, uno comparte, así como en el baño con tu dibujo— Me rompe la paciencia, esto es como, aún no se le olvida.

Nunca hablé de tu familia y puedes dejar de mirarme...por favor— Me quería quitar mi mochila, pero también, me gustaría tirarle mi mochila en su cara. Quiero controlar mi enojo, no puedo darme la chance de darle su golpe, ya me mandaron al aula de psicología, por tan solo dibujar a unos cuatro payasos. Después me percaté que Talía estuvo observando y escuchando todo esto detrás de un arbol, gracias a Dios por enviarme un angel. Talía me llamó, lo bueno que tuve mis audífonos puestos, cuando el sujeto hablaba. —Ahora, pe avanza dame tu cel, para llamar a tu hermana— El tipo intentó arrebatarme mi teléfono, me moví rápidamente.

Talía me hablaba por medio de la llamada “Dile al pendejo, yo quiero tu celular para llamar a tu Arelia”. —Bueno...yo quiero tu teléfono para llamar a tu Arelia— El tipo me miró con ojos salidos, parece que esa persona era importante, se rió de manera sádica.

A ver concha tu madre, quien te dijo de Arelia— El tipo me insulta, con una grosería que me cansa de escuchar, vamos, ni es creativo.

Otro mensaje de Talía “Tu madre no sabe que le das a dos”, ¡¡pero como, esto es ya parte de algo más extraño!! —Supongo que tu madre no sabe que le das a dos en dos por uno, jajaja—.Le respondía a mi estilo. El tipo ya tenía la cara de tomate, con las cejas fruncidas, intentó pisarme el pie, no se por qué, pero está funcionando.

Tercer mensaje “A ver pisame pero como le pisaron los zapatos a Samuel, en el partido de futbol” ¿Pero quien carajos es Samuel?. —Mira hacia el suelo y pisame como le pisaron los zapatos a Samuel en su partido— El tipo ya no habló y me empujó, me paré rapido con mi mochila y tomé distancia, ya por su cara de bestia, no puedo tomar más cartas del asunto, pero Talía llegó a darme una ayuda, le dió una patada al gordo por su espalda.

Lo que me gusta pisar...es tu orgullo barato, volteate y mirame, ya no te tengo compasión, mira que ya hasta me acuerdo, que incluso con los niños de primaria cabro de mierda, como te quiero matar, ni te metas con mi hermano o te rompo las piernas...¡¡Lárgate!!— Talía le dió una patada y le empezó a gritar sobre las veces que lo vió haciendo lo mismo, pero con los niños de primaria, el tipo comenzó a correr.

Me dirijí hacia el aula cuando le pego una cachetada, espero que a Talía no la lleven a dirección, en ese caso yo voy en defensa suya, pero que sensación, al final esto, parece, como lo que escribí en mi diario.

 

Reviso mi teléfono “4:30 pm”, ya unas horas después de la clase de física y civica, pero luego, me sigue la mala suerte de enfrentarme ahora con todo el colegio, por culpa de que hoy, es el baile estudiantil, viernes, un dia el cual no desperdiciaría, por verguenza de bailar como un trompo borracho, ni tanto como lo que pasé el anterior año que me caí y me tuvieron que llevar al hospital, no bebí alcohol, lo odio por culpa de mi padre, solo me desmayé. Una tarde con mucho frio y la niebla tan densa, solo en el aula, esperando a que empieze este maldito show, observaba desde la ventana a los arlequines con patas de zancudo, dirijiendose al pabellon de primaria, para asustar niños. Roberto apareció después de una media hora.

Que pasa Carlos, ¡Listo para danzar hasta la muerte, como el abrazo que te dió Milena, jajaja¡— No puedo creer que se acordara de ese momento.

¡¡Cállate, pero cállate, ya olvidate!! solo fue un abrazo, aparte de que con esa camisa, que se te marca el pecho y ese pantalón de gala...te vez más lindo amigo, creo que si te abrazaría, me muero...bueno ya dejando de lado eso, pues igual ya es ultimo año, no tengo otra opción— Le grité para que no escuchara nadie, capaz que estuvo allí Milena y luego le susurré al oido, y después se sentó a mi lado a propósito.

Carlos, esto...bueno yo venía a decirte otra cosa ¿No quieres robarte las empanadas? Bueno no todas, igual mi papá pagó por las tortas, así que nos deben todos, no colaboran nada, al menos la canchita y la gelatina, tu mi chico no me debes nada...pero, pero el caso es que no tengo el poder de estar aquí por mucho tiempo, solo para comer, y eso que también bailar no se me da mucho ¿no?—Roberto se levantó y agarró dos empanadas, me convidó una y luego noté que se puso nervioso, pero además quiere fugarse.

 

Unos minutos de conversación Talía pasó al aula caminando, pero esta vez con un aspecto distinto, con su chaqueta negra, con pantalones cargo, y unas botas de cuero negras, pero lo mejor era que se soltó el pelo, se veía tan hermosa. —Que tal mi par de paletas, ¿Que no sienten frio? Ya bueno ustedes dos se dan calor, es como esos “BL” que leen mis amigas, vaya cosas...acaban dándose — Talía nos guiñó, por la razón que observaba a Roberto que queria dormir en mi hombro.

Talía tu no viste nada...pero que es ese atuendo, increible muchachota, “Estoy buscando, porque mis labios extrañan tus besos de fuego, te estoy llamando, y en mis palabras tan tristes mi voz es un ruego...”— Roberto se levantó de su asiento y empezó a cantarle una canción criolla, pues la broma le sigo.

Roberto, deja de cantar eso...¡Carlos, pero no me hagas un corazón con las manos!...¡¡Ya dejen de cantar carajo!!— Talía nos gritó y le peñizcó a Roberto.

—“Apiadate de mí, si tienes corazón, escucha en sus latidos, la voz de mi dolor”...Espera Talía, con mi cuaderno no, espera ¡¡No me pegues por favor!!— Le quedó perfecto a Roberto entonar esa parte, en el suelo arrastrandose, para que Talía tuviese compasión, al final, no le pegó.

No te voy a pegar estúpido, pero dan ganas, sabes que esa canción la detesto, pero bueno, ¿Se quedarán aquí? Pues yo no pienso quedarme en esta fiesta, aparte de que todos están feos...Espera, vigila que no entre nadie, voy a robarme unas canchitas “Jijiji”— Talía levantó a Roberto y se agachó para agarrar una bolsa de canchita.

Pero bueno, Largémonos— Les dije sin rodeos, que es tiempo de comenzar nuestro plan, como los viejos tiempos.

 

En este caso, ya en dirección al portón, satisfactoriamente si nos dejaron salir y que bueno que el nuevo portero, es más amable en entender nuestra humilde situación de verguenza, no como un portero anterior que nos mandó de regreso, tuvimos que salir por la esquina del muro del colegio, lanzando nuestras mochilas.

—“5:00pm” no es tan tarde, que bueno salir de aquí rapido, pues no ensusiaría esta ropa, la verdad es que, no me gusta estar allí, en el patio, siento que aveces compartir momentos con personas que ni siquiera conoces del todo, no vale la pena, y de saber que bailamos del asco !Jajaja¡...por eso que dicen si vamos a...pues no sé, ¿Que dices Roberto?— Talía pocas veces comenta sus sentimientos, o eso creo, después de todo es una persona, ella nos trató de decir a donde ir a caminar.

Talía, dirijamonos al parque de esa avenida, solo caminamos una cuadra ¿Como se llamaba?... ¡A, sí! Garcilazo de la vega— Roberto saca su teléfono, para mostrar la ubicación de un museo. —Roberto, eso no es un parque, eso es un ¿museo de arte? no sabía que existía, vamos pues, ya me dio curiosidad— Talía al parecer no conocía el museo, aunque a ella tampoco es que le interese mucho, bueno, yo tampoco, un dia mi mamá me llevó por ese lugar, con la misma curiosidad, para que al final yo solo le tome una foto con unos huacos, pero yo le saqué una foto al museo completo, me parece un modelo de italia si no me equivoco.

Bueno vamos entonces, porque yá comenzará a bajar la temperatura...Un momento, mi madre me mandó un mensaje, “Hola hijito, voy a tener que estar un rato en el colegio, perdón por no llamarte tuve que revisar unos documentos, te cuidas con tus amigos en el baile estudiantil, me llamas a las ocho, gracias, te quiero mucho”— Casi me olvido de que mi madre no me llamó, pero si me mandó un mensaje, casi siempre está ocupada trabajando, siempre tiende a preocuparse de que esté bien, pero parece que hoy se olvidó.

 

Ya llegando al museo, veo la inmensidad de la construcción, un poco más moderno a la era colonial, es un tanto renacentista, pero parece ser una estructura bastante detallada, casi como el parlamento. Lamentablemente una cola de personas, nos hizo sospechar inmediatamente, que necesitábamos comprar entradas para ingresar al lugar, en su lugar solo lo contemplamos, sentándonos en unas bancas circulares. —Bueno por fin, un descanso...miren eso, esa publicidad “universidad “UDPEV”, te posciciona en los mejores” que me acuerdo, creo que el dueño de la empresa, fue condenado por lavado de activos, ahora el administrador es su hija, pero chicos ¿Ustedes ya pensaron a que universidad ir, o a un instituto? Yo me voy a ir a un instituto, no quiero ir por un examen y luego decirme que para otro año será— Tremenda referencia se acaba de tirar Talía, observando una pancarta de dicha universidad.

Yo pienso postular a la “UNDI” mi mamá me dijo que intentase primero, para ver si me puede ayudar con sus contactos, eso espero, porque si me gustaria ser ingeniero aeronautico, aunque si me costará, o si no paso, me voy a una universidad privada, ya igual no hay que preocuparnos mucho, igual casi ni hay trabajos, por eso el gobierno habilitó ese programa de trabajo integral, que en las escuelas nos dieron bonos por ayudar en reparar la escuela y hospitales, creo que tener varias habilidades sería lo más imprescindible, ya conjunto de que quieren implementar el trabajo asistido por inteligencia artificial— Roberto se hechó para atrás del banco, pero sé que siempre le fascinó el mundo de la aeronautica, aunque nunca intentó postular a la universidad.

¿Tu Carlos a donde vas a ir?...Bueno quiero decir si vas a ir a una universidad o instituto— Talía me da una palmada en la espalda y me hace dicha pregunta.

Yo la verdad pienso irme a un instituto también, para salir rapido y ya trabajar, no me quiero preocupar de esto, pero en serio, yo creo que no aguantaría tanto estrés, recuerden la vez que estudié para ese examen de admisión, que incluso tu papá Roberto, me apoyó en la matricula, de verdad gracias, el problema es que, cuando estuve en la academia, me estuvo corrompiendo el estrés, no valía la pena estar allí y dormirme tarde. Estuve pensando, si esto verdaderamente es lo que necesito para ganarme el pan, ya las veces que intenté tocar guitarra y hacer una banda con ustedes; subir mis pinturas en un blog; además, ese canal de youtube de mascotas, pero al final no se ni que quiero, pero igual, vivir pensando en superarse y mucho más en este sistema, no tengo esperanza más que conseguir el futuro de casi todos, consumido por un trabajo que ni quería, por eso también no quiero tener hijos, ya bueno igual...dejemos de hablar de eso— Estuve temblando con esa pregunta que me hizo Talía. Esa pregunta siempre me incomoda, a pesar de que fui un buen alumno, parece que el mundo de escuela y universidad, la educación es muy distante, pero pienso en sacar todo este dolor en mi y pensar de que puedo hacer algo por mi mismo, no quiero preocuparme tanto, pero tampoco ignorar, que esto es parte, yo no elegí estar en este mundo, pero si puedo elegir jugar dentro de el.

 

Igual Carlos, supongo que todos igual vamos a tener que trabajar...Un momento “6:00pm” ¿Que tan rápido pasó el tiempo? bueno mi mamá me dijo que espere dentro del colegio, pues chicos yo me tengo que ir, gracias igual esto si lo necesitaba, gracias Carlos y pues...sabes que, te ves lindo también, con ese abrigo y pantalon negro, pero mejor usa botas, asi quedas más elegante, ¡hasta luego!— Roberto se levantó, tomó su telefono de su bolsillo, revisó la hora y comenzó a correr a las rejas del museo.

!!Adiós Roberto¡¡...Un momento, ¡Carlos oyes eso, de nuevo, los perros están aullando otra vez, que les pasa¡— Talía se levanto rápidamente de la banca, pero esta vez reaccionó de otra manera.

Carlos...espera, esto me recuerda hace unos meses que pasé...Carlos no te asustes, pero tenemos que movernos a los bancos de metal, ¡¡Rápido!!— Esto, me comenzó a llenar de ansiedad pura, no puedo saber que pasa, pero Talía tiene un mal presentimiento, no puedo dejar de pensar en...

¡¡Mierda, Carlos rápido, bajo las bancas, un terremoto, no, no, no, toma mi mano, carajo, esta demasiado fuerte, no puedo creerlo!!—. En ese momento, me quedé quieto, no podía con todos estos nervios, veía todos esos edificios balanceandose, Talía me tomo la mano y se agachó al suelo y ella se arrastraba con pavor hacia las bancas, esto no quiero, pero nos olvidamos de...

¡¡Talía, Roberto tiene que estar en la pista...carajo, ese edificio es demasiado grande, allí está, ya lo ví, en la reja!!...¡¡No podemos ni movernos, vámos, rápido!!— Ya pasó un minuto y se intensificó, me rompe el ruido del metal crujiendo; las ventanas reventando; las sirenas de los carros policiales; como los edificios caían como dominós, la gente como gritaba, lloraba y pedía a Dios que se compadeciera y que no muriesen, mucha gente empezó a salir del museo.

¡¡Mierda ya se empezó a agrietar, no puedo creerlo, este edificio no aguantará más¡¡¡— Empecé a escuchar los primeros gritos de ayuda, ya hay miles de personas fuera del museo, comenzó a oirse explosiones; como muchos pedían ayuda y veía en la barandilla como el edificio detras de Roberto se empezaba a caer.

¡¡Mamá por favor sigamos, entremos aquí al museo, vámos, ya no podemos quedarnos en la pista¡¡— Roberto parecía tener a su mamá, no quiero llorar, pero notaba que su cara tenía vidrio, ¡no puedo creer que miles de personas comenzaron a entrar!.

¡¡Roberto, rápido, entra!! ¡¡¡Carlos atrás!!!— No quiero imaginarme la cantidad de personas que hay en el piso ahora mismo, Los postes de luz y muchos cables comenzaban a tensionarse, los árboles del museo comenzaron a caer, Roberto, se colocó en el marco de las barandas.

¡Mierda, como duele esto, son demasiadas piedras! ¡¡¡Agáchense todos!!!— Un minuto, todos en el suelo, Talía ya tenía las manos manchadas de polvo y su cara rasgada, no puedo aguantar las lagrimas, parecia que me diesen muchos golpes por el pecho, caían pequeñas piedras sobre mí.

¡¡Carlos agarrate de mí¡¡...¡¡¡No, Carlos!!!— En segundos, Talía no em logro sujetar y me estampé contra el piso del estacionamiento, finalmente escuché un pitido.

 

 

 

 

No puedo moverme después de ese golpe, seguía escuchando ese pitido, solo siento que Talía me empezó arrastrar, me duele demasiado mi brazo; no puedo respirar; no puedo abrir los ojos...no quiero morir.

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