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Solución de problemas

Ren debe saber amar · por donhystex · 25 de julio de 2026

CAPITULO 8: SOLUCION DE PROBLEMAS

Tras la resaca emocional de las declaraciones, la tensión en el salón era casi palpable. La gente empezaba a entrar para la siguiente clase y los murmullos amenazaban con propagarse por los pasillos como pólvora.

​Ren, demostrando un tiempo de respuesta de nivel militar, tomó una decisión táctica instantánea.

​—Rin-san, Aoi-senpai, acompáñenme —dijo Ren con su habitual tono educado y sereno—. El tiempo de receso se aproxima y la densidad de población en el salón impedirá una comunicación fluida. Nos trasladaremos a la azotea.

​—¿A la azotea? —preguntó Aoi, parpadeando mientras acomodaba el oso gigante en su regazo—. ¿Por qué ahí?

​—Es el lugar estadísticamente más eficiente —explicó Ren mientras tomaba su bento y los de ellas con elegancia—. Cero ruido ambiental, baja probabilidad de avistamiento por parte de profesores y un índice de concentración del 99.4% para iniciar la Fase 1 de Integración Colectiva.

​(Pensamiento de Ren: "¡EFICIENCIA MIS NARICES! ¡SÁQUENME DE AQUÍ! Si el comité de disciplina nos ve discutiendo una relación triple en medio del pasillo, me expulsarán y terminaré trabajando de limpiador de ventanas en un rascacielos. ¡La azotea es el único santuario blindado contra chismes! ¡Tengo que hacer que estas dos se lleven bien antes de que termine el día o mi vida escolar será un campo de minas!").

 

​Rin suspiró, ajustándose el listón con las manos todavía ligeramente temblorosas.

​—Hmpf... Supongo que es una propuesta razonable. Como representante, apruebo la reubicación a un espacio controlado —dijo Rin, intentando mantener la compostura, aunque sin poder ocultar un leve sonrojo.

Cinco minutos después, el viento fresco de la tarde los recibió en la cima del edificio principal. El cielo despejado y la vista de toda la preparatoria creaban una atmósfera tranquila.

​Ren desplegó una mantita de mantel sobre el suelo de concreto con una precisión milimétrica, pidiéndoles a ambas que se sentaran. Luego, abrió su gran caja de bento compartida.

​La comida lucía tan impecable que parecía sacada de un anuncio de televisión: tamagoyaki (tortilla japonesa) cortado en ángulos perfectos de 45 grados, salchichas en forma de pulpo con sonrisas hechas con semillas de sésamo, y arroz al vapor perfectamente moldeado.

​—¡WOAAAH! —los ojos de Aoi se iluminaron como dos estrellas—. ¡Esto se ve increíble, Ren-kun! ¡Pareces un chef profesional!

​—E-Es bastante aceptable... —comentó Rin, aunque tragando saliva discretamente mientras miraba la presentación pulcra—. Supongo que la nutrición es clave para mantener el rendimiento...

​Ren colocó los palillos en las manos de cada una con una inclinación respetuosa.

​—Por favor, sirvánse. Diseñé las porciones según el gasto calórico de cada una —explicó Ren con una sonrisa pacífica—. Las salchichas de pulpo con más proteína son para Aoi-senpai para apoyar su entrenamiento de atletismo. Y los rollitos de verdura con té de manzanilla son para Rin-san, para reducir sus niveles de estrés por la carga de la junta estudiantil.

​Rin y Aoi se quedaron mirando sus platillos. Ninguna de las dos pudo evitar que un golpe de calor les volviera a pintar el rostro de rojo.

​(Pensamiento de Rin: "Pensó en mi estrés... Preparó algo liviano y relajante especialmente para mí... Dios mío, este idiota no me da tregua").

(Pensamiento de Aoi: "¡Se acordó de mis necesidades de proteína! ¡Es el novio más atento del universo!").

 

​(Pensamiento de Ren: "¡SÍ! ¡EL 'PROTOCOLO BENTO DIPLOMÁTICO' ESTÁ FUNCIONANDO! La glucosa en sangre elevará su dopamina, reduciendo la agresividad mutua en un 70%. Ahora, el paso crucial: el puente de simpatía").

 

​Ren se aclaró la garganta, juntando las manos sobre sus rodillas.

​—Rin-san, Aoi-senpai... Como saben, esta nueva dinámica requerirá de mucha madurez y comunicación —dijo Ren con un tono suave y honesto—. Pero creo que ustedes dos hacen un equipo extraordinario. Rin-san aporta el orden, la inteligencia y la estructura que a Aoi-senpai a veces le falta por ser tan impulsiva. Y Aoi-senpai aporta la alegría, la espontaneidad y la energía que a Rin-san le cuesta expresar por ser tan dedicada a sus deberes.

​Ambas chicas se congelaron, mirando a Ren y luego mirándose entre sí.

​Aoi miró a Rin y, tras unos segundos de silencio, dejó escapar una carcajada franca y cálida.

​—Sabes... Ren-kun tiene razón —dijo Aoi, estirando el brazo para tomar una salchicha de pulpo—. Siempre pensé que eras una chica súper estricta y aburrida, Rin. Pero verte hoy toda roja y defendiendo lo que sientes por Ren fue genial. Tienes agallas.

​Rin abrió los ojos de par en par, sorprendida. Parpadeó torpemente, bajando la cara para ocultar la sonrisa avergonzada que no podía contener.

​—J-Jamás dije que fuera aburrida, Kurosawa-senpai... —murmuró Rin, tomando un rollito de verdura con los palillos—. Y tú... aunque eres una ruidosa e irresponsable de primera... debo admitir que tu determinación en el deporte es admirable. No cualquiera corre con esa pasión.

​—¡Je, je! ¡Gracias! —sonrió Aoi, guiñándole un ojo—. ¿Ves? Creo que podemos ser una buena dupla después de todo.

​Ren suspiró internamente con un alivio tan masivo que sintió que flotaba dos centímetros sobre el suelo.

​(Pensamiento de Ren: "¡LO LOGRÉ! ¡PAZ MUNDIAL EN LA AZOTEA! No hay guerras de celos, no hay platos volando. Mi técnica de 'Integración por Elogios Cruzados' ha sido un éxito absoluto. Soy un genio de la psicología afectiva").

 

​Sin embargo, Rin se giró de repente hacia Ren, entornando los ojos de forma pícara.

​—Aunque... Fujimoto —dijo Rin, cruzándose de brazos—. Nos dimos cuenta de lo que acabas de hacer.

​—¿Eh? —parpadeó Ren, manteniendo su cara de póquer.

​—Usaste la comida y tus discursitos de chico perfecto para manipularnos y hacer que no nos peleáramos, ¿verdad? —agregó Aoi, uniéndose a Rin con una sonrisa maliciosa y dándole un golpecito en el hombro a Ren.

​—P-Para nada, fue una observación totalmente objetiva... —intentó defenderse Ren.

​—Eres un manipulador adorable —se rió Rin, tomando una salchicha de pulpo con sus palillos y acercándosela a la boca a Ren—. Como castigo por intentar analizar todo... abre la boca. Aoi y yo te vamos a alimentar.

​—¡Sí! —apoyó Aoi, tomando otra pieza con sus palillos—. ¡Abre grande, Ren-kun!

​(Pensamiento de Ren: "¡ALERTA ROJA! ¡SOBRECARGA DE ATENCIÓN FEMENINA! ¡DOS ALIMENTACIONES DIRECTAS SIMULTÁNEAS EN UN ÁNGULO DE 45 GRADOS! ¡MI SISTEMA VACILA! ¡MI CORAZÓN VA A COLAPSAR!").

 

​—Aaaaah... —obedeció Ren, completamente sonrojado pero aceptando la comida con una sonrisa derrotada mientras ambas chicas se reían divertidas.

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