Saltar al contenido
Explorar novelas

#28 Mantén Al Enemigo Más Cerca

Espejo De Bolsillo · por kappoff00 · 09 de agosto de 2026

Con su cuerpo ardiendo, la pobre joven con respiración agitada continuaba dándolo todo en el patio trasero de la mansión Logan. Ya ni recordaba cuánto tiempo llevaba en este sufrimiento qué casi parecía eterno, tampoco era capaz de pararse a pensar en él. Su cerebro estaba bloqueado debido al intenso dolor y a la falta de oxígeno en sus pulmones. Sí alguien viera su estado actual sentiría una pena terrible, solo podía esperar a que le cayera un meteorito o se la tragara la tierra.

Apartó su cabello alborotado de sus ojos para observar a la maligna artífice, que observaba inmóvil desde su trono, manteniendo la una expresión de tan inamovible como una montaña y tan serena como el océano en calma. Rachel reunió valor para saber cuándo acabaría su sufrimiento.

—Cuánto.... ¿Cuánto falta? —Rachel apenas podía hablar entre sus constantes jadeos, si seguía de esa forma, esperaba desmayarse en cualquier momento.

—Llevas trotando diez minutos. —respondió Renate sin la necesidad de mirar su celular.

«¿¡Sólo 10!? ¡Se supone que esto es un entrenamiento de aura, no un maldito maratón!» Era imposible ocultar el descontento en su rostro al escuchar aquella respuesta, creía llevar mínimo media hora, pero con tan solo 10 minutos de entrenamiento, Rachel estaba a punto de morir «¿Qué coño tiene esto que ver con utilizar... Aura»

—Un operador debe mantener su cuerpo en las mejores condiciones físicas qué le sean posibles. —Renate respondió como sí leyera su mente, le era fácil saber en qué pensaba con sólo ver esa cara de gorda amargada que tenía—. Él aura ayuda mucho, sí, pero no te enseñará a pelear mágicamente, tampoco hará maravillas en tus reflejos y fuerza en los primeros días.

Esto último era una pequeña mentira, las personas con mucha suerte podrían desarrollar una gran cantidad de aura la primera vez que la utilicen, un ejemplo perfecto sería el Cosmopolita, pues según palabras de Lawrence, el almacén de aura de Arthur superó por mucho al operador promedio, pero Renate no permitiría que Rachel deje su destino a la suerte.

«Además... Le vendría bien bajar esos kilos demás»

Rachel mantuvo su trote, recordando las palabras que Lindsy le dijo hace unos días. Rachel preguntó sobre el entrenamiento y por qué era necesario sí el aura ya les propina más fuerza, velocidad y reflejos. La respuesta de Lindsy estaba incompleta, pues Renate le explicaría todo muy pronto.

"El aura y el cuerpo de un operador están estrechamente relacionados, pero en especial el cuerpo. Si tu descuidas tu aura, solo se mantendrá en el mismo punto cómo cuándo dejaste de entrenar, si descuidas tu cuerpo, es probable que el aura baje. Por eso es necesario mantener un cuerpo saludable"

«¡Qué fácil lo haces sonar desgraciada! De seguro siempre has estado delgada y con dieta».

Rachel apretó sus dientes. Unos minutos después. Escuchó la voz de Renate pedirle que se detuviera. La joven se dejó caer al suelo apenas entendió aquellas palabras, tratando de obtener tanto aire como le fuera posible.

—Ay... Maldición. ¿Cómo soportan? —Quería alargar su frase, e inconscientemente hacer algún comentario gracioso, pero su cuerpo se negaba a seguir su juego.

Renate se levantó de su asiento y se acercó a Rachel, que solo llevaba puesta una camisa blanca qué le quedaba algo grande junto a shorts negros y zapatos deportivos del mismo color. La sombra de la más alta cubrió el cuerpo de Rachel, que disfrutó no sentir el sol así sea por unos segundos.

—Descansa unos minutos. Luego pasas a hacer abdominales, flexiones y sentadillas.

—Cómo... Saitama.

Renate levantó una ceja sin entender a lo que se refería. No le dio muchas vueltas, retirándose para volver con una botella de agua para la miserable chica en el suelo.

Rachel se sentó entrecerrando levemente sus ojos, bebiendo la mitad de la botella de un trago. Esto era mucho peor de lo que imaginaba, para ser su primer día, sentía que estaba haciendo mucho más de lo que debería. Y según así sería por un par de meses, lo cual no la motivaba ni un poco.

Tampoco tenía a Lindsy presente, por más que quisiese para recibir ánimos y apoyo, Renate pidió específicamente que Lindsy no se presentara a los entrenamientos hasta que ella lo permitiera. Rachel no entendía por qué, pero supuso que era para hacer que se concentre o para que aprenda a no pensar que siempre será mimada y protegida por la hija del medio de los Logan.

«Bueno, esto no es solo ejercicio físico, también me enseñarán a ser un operador... Pero, Aaah, es tan difícil. Moriré en tres días de seguir así.» Ella suspiró luego de pensar aquellas palabras.

Miró de reojo a Renate, observándola de arriba a abajo con curiosidad. Rachel se preguntaba por qué ese excéntrico idiota había permitido enviar a Renate, según palabras de Lindsy, las otras grandes familias negaron brindar ayudar. Le confundía un poco que Alexei hubiera dejado ir a uno de sus guardaespaldas personales a entrenar a Rachel.

«Debe ser que es un bipolar desgraciado.» aunque rápidamente ese pensamiento fue borrado al darse cuenta de que Lindsy de seguro tuvo que utilizar a Lawrence y o pagar mucho o deberle algún favor a Alexei. «Ninguno de estos tipos hace favores por amabilidad...»

No puedo evitar sentir que, incluso tratando de no volverse una molestia, era una molestia. Esos pensamientos reflexivos desaparecieron luego de recordar como Lawrence había mantenido aquel secreto, trataría de que no le dolería casi en nada lo que él tuviera que gastar para ayudarla.

Para cambiar de tema y no pensar más en eso, se levantó del suelo con un leve dolor en sus piernas qué la mataría mañana, se acercó a Renate con algo de nervios. Quería conocerla un poco más.

—Este, Renate ¿Haces este tipo de ejercicios seguido?

—Naturalmente.

Ante una respuesta tan corta, Rachel no supo cómo seguir el hilo de la conversación. Era una mujer constante qué mantenía siempre la misma expresión en su rostro, le era difícil conversar con ella.

—Y... ¿Cuál es tu habilidad? Osea, tu operación... De verdad es un nombre horrendo.

Renate negó levemente con la cabeza sin apartar su mirada de los ojos azules de su contraria.

—No vas por ahí contándole tus habilidades a las personas, quizás la veas en algún momento, pero no pienso darte ninguna explicación. —Al observar cómo Rachel frunció levemente su ceño, ella agregó— No somos aliados, Rachel Ficks, nuestras facciones son opuestas, así que no es beneficioso, espero lo entiendas. Nadie quiere a Lawrence Logan.

Con eso, las ganas de Rachel de conversar con Renate se extinguieron. Asintió con la cabeza antes de alejarse en silencio y volver a sentarse en el pasto.

«Claro, estos meses serán de lo peor».

La de ojos grises observó la espalda de Rachel. Manteniéndose inmóvil en su lugar, soltando un ligero suspiro imperceptible.

 

—Rachel sí que se está esforzando. —Jesse sonreía recostado en la ventana de la cocina. En su vida jamás esperó ver a Rachel practicando gimnasia fuera de la escuela, ni dentro.

Grace, que extendía y retraía su brazo lentamente para practicar movilidad y aligerar un poco la sensación molesta, asintió con su cabeza aguantando la risa. Su humor no había mejorado en estos días luego de todo lo que ha ocurrido. Aún se siente como un hipócrita por haber asesinado, pero en su interior entendía bien qué era él o aquel operador, y no tenía ninguna intención de morir.

Por suerte, ver a Rachel corriendo sin parar luciendo como si fuera a morir subió un poco sus ánimos. Le era imposible no reírse si veía a su compañera correr.

—¿Cómo hay gente que dice que Dios no existe sí ahora mismo en este patio ocurre un milagro? —comentó entre risas, sintiendo la afilada mirada de Jesse, quien de seguro opinaba lo mismo, pero no era tan malo como para decirlo en voz alta—. Ay, no me mires así. Tengo razón.

—Nosotros también deberíamos pedir algo así, no por el ejercicio sí no, para saber pelear de verdad. Quién sabe qué puede ocurrir de aquí al futuro. —Visiones de su pelea contra aquel operador de las nubes inundaron su mente, además de que sintió palpitar aquella enorme cicatriz que ahora su camisa de cuadros ocultaba en su hombro.

Había sido un error seguir a esa persona, pudo haberlo dejado ir e irse con Lindsy, pero se precipitó. Fue entonces que recordó como Lindsy mató al saltador de solo un golpe, obviamente, su pincel no sería útil si él llegaba a recibir algo como eso de lleno.

—Le diré a Lawrence sí puede hacerme más de esos chicles a mí. Sería bastante útil.

—No creo que se niegue ahora que el bastardo me utilizó de rata de laboratorio a ver si sirven —Grace estrechó sus ojos, viendo como Jesse se retiraba a la sala.

Grace tomó su chaqueta roja de la silla donde la puso antes, siguiendo a Jesse. Casualmente, Lawrence se encontraba sentado en la sala de estar junto con Luck. Padre e hijo mantenían una expresión severa. Luck miraba al líder de familia sentado frente a él, mientras que Lawrence mantenía un pie subiendo y bajando rápidamente.

—¿Quién se murió? —Grace detuvo el codazo de Jesse. Fue entonces que Lawrence soltó una pequeña risa.

—Mejor pregunta es: quién salió de entre los muertos. —Una sonrisa burlona se hizo presente en su rostro mientras observaba a la pareja—. Espera y verás, está por llegar.

Antes de que siquiera preguntaran, Luck levantó su mano para responder sus dudas.

—Los Erradicadores decidieron enviar a uno de sus miembros para quedarse en nuestro equipo. Será su informante y "Nuestro apoyo" obviamente solo están desconfiados luego de que se revelara este secreto de Arthur.

—Entendemos, entonces no podemos hablar de Adarza con libertad, supongo. —Jesse hizo el gesto de cerrar un cierre sobre sus labios y Luck asintió en respuesta.

—Alice y Jazka están informados, aunque no creo sea necesario tener que aclararles a ustedes, es mejor recordarles para evitar problemas futuros. —Luck miró en dirección a la puerta apenas escuchó el timbre, ya debía haber llegado el nuevo miembro del grupo Logan en la búsqueda del espejo.

—Abre, Jesse, por favor. Te agradará la sorpresa. —dijo Lawrence manteniendo aquella sonrisa.

Jesse no entendía muy bien por qué tenía esa cara, pero supuso que lo descubriría al abrir la puerta. Desconfiado, Grace observó a Lawrence y fue junto a Jesse, el de coleta azul abrió la puerta, fue entonces que su alma parecía salirse de su cuerpo.

Grace quedó con la boca ligeramente abierta, dudando por un momento lo que sus ojos estaban viendo, ambos quedaron paralizados ante el pelirrojo en la entrada, que llevaba unos Jeans grises y una sudadera roja.

Esa persona extendió sus brazos hacia los lados, esperando que los dos se lanzaran a abrazarlo. El pelirrojo guiñó un ojo a ambos manteniendo una sonrisa juguetona y habló con un tono exagerado.

—Parece que vieron un fantasma, desgraciados. O será que estoy tan guapo que los enamoré a los dos. ¡Es un honor! Pero a mí sí me gustan las chicas.

Los ojos de Jesse se llenaron de lágrimas, observando a aquel payaso frente a él. Ignorando por completo la conversación que antes tuvo con Lawrence, se lanzó contra el visitante para abrazarlo con fuerza.

—¿¡Dónde habías estado!? Payaso de mierda.

—En mi laboratorio y secreto. También los extrañé, chicos.

Grace observó con incredulidad a Dexter Murphy. Que había llegado de entre los muertos para saludar un rato. Grace frunció el ceño y levantó sus manos de forma instintiva, sorprendiendo a los dos frente a él.

—¡Maldita Réplica miserable! ¡Quítate Jesse!

—¿Cómo?

—Grace... ¡Espera!

Grace mantenía al rojo vivo una pequeña charla qué tuvo con Lawrence antes de unirse. Dexter había desaparecido, lo que aumentaba la posibilidad de que fuera una réplica o haya sido asesinado por Adarza. Lawrence había pedido que supusieran en todo momento que era el primer caso, así que verlo aquí de forma tan repentina solo confirmaba sus sospechas

Fue entonces que un repentino choque eléctrico hizo saltar a Grace, Lawrence le había dado una pequeña descarga qué solo fue un susto para el pelirrosado, indicando que mantuviera la calma.

—No tengo que presentarlos, pero lo haré. Grace, Jesse, saluden a Dexter Murphy. Hijo de un miembro de los Erradicadores.

Jesse se alejó confundido del pelirrojo. Que inclinó su cuerpo en forma de reverencia a sus nuevos colegas de trabajo. Jesse arqueó una ceja, mientras que Grace miraba con odio a Lawrence.

—¿Algo que quieras decirnos, maldito estirado?

—Grosero, vulgar —Lawrence lo regaño, dándole otra ligera descarga qué lo hizo alejarse, provocando que Dexter aguantara la risa—. Reúnan a los demás. No me gusta explicar las cosas dos veces.

El grupo entero se reunió, Lindsy y Rachel dejaron su entrenamiento por el momento, Leena y Luz ahora estaban sentadas en el sofá. Jazka y Alice estaban de pie junto a la puerta, sorprendidos de ver de nuevo a aquel pelirrojo.

La única fuera de esto era Renate, que esperaba en el patio que Rachel regresara. La rubia apenas tuvo en su visión a Dexter, lo tomó del cuello de su camisa, acercándolo a ella.

—¿Dónde está Adarza, bastardo?

—Dios, que esto, ¿el día de quema de pelirrojos? —Bromeó el de rojo, antes de regalarle una mirada coqueta a la rubia—. También me alegro de verte, Ray. Sigues igual de guapa.

Rachel inmediatamente lo soltó para alejarse y sentarse junto a Lindsy. Recordando el desprecio que sentía por Dexter desde hacía tiempo.

—Verán, creo que han mal interpretado ciertas cosas por mi repentina desaparición —Dexter miró a todos los presentes para luego dar dos aplausos—. Aclaremos esto: No estoy bajo el control de Adarza ¿Bien? No me fui por esas razones.

Lindsy estaba atenta a la explicación de Dexter, aunque al mirar por un momento a su padre de manera disimulada, él ni parecía estar prestando atención, lo que le dio a entender que o Dexter ya le había informado, o simplemente no le creía nada de lo que dijera. La princesa esmeralda lo tomaría en cuenta.

—Mi padre trabaja para el gobierno, específicamente la división de inteligencia de los Erradicadores. Somos humanos normales, pero apenas se enteraron qué una de las hijas de Lawrence Logan iría a estudiar a una escuela cualquiera, fui enviado para ser los ojos y oídos del tío Sam.

Rachel se cruzó de brazos frunciendo sus labios sin creer ni una sola palabra. Conocía a la perfección lo buen mentiroso que una réplica puede llegar a ser, así que se mantuvo en silencio.

—Entonces, tú siempre fuiste un espía. —Lindsy no podía creerlo. Llevó una mano a su boca sin saber qué más decir.

—En parte, también era un estudiante como cualquier otro, solo que debía informar sobre ti a los Erradicadores, pero no vayan a empezar con "Entonces ¿Nuestra amistad no fue real?" —Dexter miró a Jesse qué ya estaba levantando la mano, pero la bajó rápido.

—Así que señores, ahora tendremos a esta pequeña rata entre nosotros —Lawrence rompió su silencio. Se acercó a Dexter para revolver su cabello con brusquedad, mirándolo de reojo con una pequeña sonrisa antes de alejarse—. Denle un cuarto a la rata y explíquenle a qué hora se come.

—Eres un terrible anfitrión. Incluso insultas a tu invitado. —Dexter sacó la punta de su lengua, observando como Lawrence lo ignoró y se retiró de la habitación.

Luck se encargó de darle una habitación a Dexter, que fue acompañado por Grace y Jesse. La pareja se sentó en la cama mientras Dexter acomodaba la ropa que trajo en sus maletas.

Grace lo observaba aún sin poder creerlo, pero ahí estaba en frente. Uno de sus amigos continuaba con vida, aunque resultó estar implicado de verdad en este mundo extraño, no es que fuera un psicópata asesino.

—Y díganme ¿Cómo fue Francia? Me enteré por mi padre y varios chismes de ¡Agh! —Dexter quedó sin aire luego de recibir el puñetazo de Grace en su estómago. El payaso de cabello rojo sintió como la comida de la mañana estaba por terminar en el suelo.

Grace sintió un fuerte dolor en su brazo entero, era en verdad que sus músculos habían acabado en la mierda, pero valía la pena soportar un pequeño momento de dolor.

—Esto es por ser una rata mentirosa y nunca decirnos —dijo Grace a Dexter, que se tomó de su estómago antes de que Grace lo abrazara de su cuello con fuerza—. Gracias a dios estás bien, Dexter, no sabes cuánto te extrañamos.

La voz del pelirosa parecía que se quebraría en cualquier momento. Dexter ignoró el dolor, correspondiendo el abrazo mientras que el de coleta azul y camisa a rayas se acercó para abrazarlos por un costado. Los tres duraron un momento así antes de que Dexter se apartara rápido.

—Ya, ya, mucho cariño. Prefiero que me abracen mujeres. —dijo burlón antes de regresarle rápidamente el golpe a Grace, que no pudo reaccionar a tiempo.

—¡Hijo de puta!

—Vamos, Grace estás oxidadisimo. El viejo tú me hubiera detenido fácilmente

—Ay, si supieras. —Jesse suspiró negando con la cabeza, observando a los dos idiotas que expresaban su amistad de la única manera que conocían.

Rose terminó de cepillar sus dientes. Ya eran casi las nueve de la noche, caminaba por la sala de su nuevo hogar al que ya se había acostumbrado. No extrañaba su antigua casa, pero debía decir que el anterior vecindario donde vivía era mucho más bonito.

Llevaba una camisa roja de tirantes, además de un short negro y unas pantuflas de unicornio. Entró a su cuarto para buscar un peine y sentarse en su cama, organizando su cabello de forma calmada.

—Creo que solo me falta la tarea de... ¿arte? —Se preguntó a sí misma antes de escuchar el tono de su celular, el cual era su música favorita de cierta banda de pop. Al ver la pantalla pensó que estaba ocurriendo un milagro, pues Jesse era quien estaba llamando al grupo. Por un momento deseó que Rachel ya hubiera logrado su objetivo, entonces contestó la video llamada—. Hasta que se acuerdan de nosotros.

Al momento de decir aquellas palabras, dejó caer su cepillo, observando al pelirrojo asomarse detrás de Grace qué aguantaba la risa. Clara soltó un grito de emoción al igual que Carl. El primero en hablar fue William quién no pudo contener su emoción.

—¡Dexter! ¡Dexter! ¡Estás vivo! ¡Estás vivo! —William apretó sus puños sin despegar la vista del celular, Jesse le dio el teléfono a Dexter luego de grabar a Grace sentado en la cama que los saludó con la mano— El jefe se ve terrible.

—Sí, así es, Estoy más vivo que nunca, siento haberlos preocupado muchachos. Además, Grace recibió una paliza en Francia —Comentó con burla mientras miraba de reojo a Grace, quién le sacó el dedo del medio.

—Sí sabes que gané ¿Verdad?

Debajo de los lentes de Rose. Algunas lágrimas empezaron a formarse. Estas semanas habían sido las más horribles de su vida, asesinatos su vida en peligro, cambio de casa y casi ni ver a sus amigos, pero ahora su cabeza fue invadida por cientos de recuerdos del pelirrojo, la mayoría de estos haciendo el ridículo, contando algún chiste malo o molestando con los demás del grupo, pero el corazón de Rose se detuvo un momento al darse cuenta que Dexter seguía vivo.

—¡Qué bien! ¡Qué bien! ¡Qué bien! ¡Qué bien! ¡Qué bien! —Clara se convirtió en un disco rayado, dando vueltas por todo su cuarto y casi cayéndose al golpear su pierna contra el borde de la cama. Suprimió su expresión adolorida y le dio un pulgar arriba a la cámara

—Hijo de perra, llamas cuando Troy no está, se va a morir cuando se entere ¿¡Dónde mierda estabas!? Pensamos que ya hasta los perros se habían comido tus huesos —Carl sonreía mientras decía aquellas horribles palabras, disfrutando de la expresión desconcertada de Dexter.

—Bueno, Gracias desgraciados. Yo también los quiero mucho —dijo antes de tomar una pequeña pausa, pensando en qué decirles—. Miren, puedo explicarles luego, son cosas relacionadas a magia y al gobierno, así que no tengo mucha libertad qué digamos. ¡Pero prometo compensarlos! Le diré al padre de Lindsy para que nos reunamos, de seguro nos vigilará medio mundo, pero los extrañé un montón, y estoy seguro que ustedes no pueden vivir sin mí. ¿Cierto Rose?

El pelirrojo miró a la joven de lentes, quién se tragó sus palabras pues si abría la boca, solo terminaría llorando. Asintió con la cabeza limpiando algunas lágrimas y abrazó con fuerza su celular.

—Espera, estoy buscando algo... De verdad me alegra volver a escucharte, Dexter. — Rose no quería que la vieran llorar, con una gran sonrisa se quitó sus lentes para limpiar cualquier rastro en sus mejillas, le era difícil contenerse.

—También te extrañé vieja amiga, ahora, quiero escuchar que tal les va. —Dexter observaba la cámara de Rose con una ligera sonrisa. Ni siquiera se notaba que quería reírse hasta no poder más.

 

—Estamos totalmente de acuerdo con que él es una réplica ¿Cierto? —Luck tomó una taza de café en el cuarto de trabajo de su padre, estaba sentado en el sofá junto con Arthur mientras el Logan mayor daba vueltas en la silla giratoria detrás de su escritorio.

—Qué lo propongas es estúpido, Luck, claramente es una réplica y Adarza se debe estar aprovechando de eso. Conoce a los Erradicadores y ahora, quizás ya toda la familia de Dexter sea una réplica. —Lawrence detuvo la silla mirando hacia la pared, ocultando el estrés que lo devoraba por dentro.

—Ahora sí que nos la metió —Arthur tomó un trago de su lata de cerveza—. No podemos decirle a Baskerville porque revelará el peligro verdadero del espejo, tampoco podemos matar a este desgraciado o tendremos problemas.

—Y si no lo matamos, Adarza tendrá un infiltrado entre nosotros. Lo único que podemos hacer es esperar que Dexter sufra un descuido y nos revele la ubicación de Adarza cuando trate de comunicarse con ella —Luck terminó lo que Arthur quería decir, aunque negó con la cabeza al darse cuenta de que no conocían todas las capacidades del espejo—. Pero, en caso de que las Réplicas sean como una mente colmena, Adarza estará informada en todo momento.

—Sí que Arthur acertó con lo de que nos la metieron bien metida. —Lawrence empezó a reír, apretando el brazo de la silla con algo de fuerza

—Lo único que podemos hacer ahora, es esperar y evitar que Dexter consiga cualquier tipo de información valiosa.

—De hecho —Luck interrumpió a Arthur—. Podríamos apegarnos a la mentira original y sembrar así sea la más ligera semilla de duda en Baskerville. Digamos algo cómo que la manipulación de mental del espejo está a un nivel nunca antes visto. Así Baskerville también mantendrá vigilado a Dexter. Nosotros seguimos restringidos, pero él también lo estará.

Arthur miró a Lawrence asintiendo con su cabeza mientras señala a Luck con el pulgar. No parecía una mala idea.

—Sí, pero si Baskerville descubriera dónde está Adarza y la encuentra primero al interesarse en ese control mental, estamos jodidos.

—Sí, pero es tomar ese riesgo o no hacer nada... Ya estamos jodidos por todos lados de igual forma. Si lo único que podemos hacer es ser una molestia para el enemigo hagámoslo. —Luck mantuvo una mirada determinada. Observando cómo su padre duró unos segundos en asentir con una sonrisa.

—Así se habla, hijo. Este es el verdadero "Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca".

Lawrence tomó un sorbo de su café para luego echarle más azúcar, mirando de reojo a Arthur. Esperando alguna nueva noticia.

—Todavía no he recordado la ubicación exacta de donde obtuve el espejo, pero reduje las posibilidades a algún mercado de África o la India... Y sí no recuerdo mal, me lo ofrecieron barato como una antigua reliquia. —Arthur se esforzaba como podía en recordar aquel momento, no es que fuera sencillo recordar una compra simple hace más de 15 años.

—Una reliquia... Te estaban estafando o quizás el espejo fue sacado de algún lugar extraño y antiguo, como alguna ruina o restos de un lugar donde un antiguo operador práctico artes místicas. Teniendo en cuenta los poderes del espejo, no me sería extraño.

—Eso ayudará a reducir la búsqueda. Al menos vamos avanzando —dijo Luck con una sonrisa relajada.

—Dejemos hasta hoy la reunión.

Luck y Arthur se levantaron, despidiéndose antes de que uno se fuera por la puerta y otro por un portal, dejando a Lawrence solo con sus pensamientos. Guardaría esa información solo para ellos tres durante un tiempo.

Probó su café. Entonces entrecerró sus ojos, dándose cuenta que ahora tenía demasiado azúcar.

 

Rachel se acostó con unas papas en bolsa antes de que Lindsy se las quitara rápido y negara con la cabeza. Ambas verían algunas series antes de irse a dormir, aunque Rachel no soportaba su propio cuerpo luego de aquel ejercicio.

—Es sorpresivo todo lo que pasó con Dexter ¿Qué opinas al respecto?

—Qué me regreses mis papas —exclamó molesta. Entonces Lindsy empezó a comérselas ella—. Lo trataremos como si fuera una réplica infiltrada, no confío en nada de lo que dice. Todavía no tenemos un panorama completo e incluso si lo tuviéramos ¡Adarza pudo haberlo matado de camino a la escuela en la mañana! Sí no confiamos hay muchas cosas que se nos ponen en contra... ¡Dame las papas!

—Estoy de acuerdo contigo, pero no seremos crueles con él, aunque sea un idiota, compórtate. No sabes de verdad si es una réplica —Observó a Rachel asentir obedientemente. Lindsy sonrió satisfecha, pero en vez de darle las papas, le envió un mensaje a su celular. Rachel al revisarlo y ver un montón de comida nombrada, arqueó una ceja.

—¿Qué es esto?

—Tu dieta y todo lo que no podrás comer por el momento.

Ante aquellas palabras. Rachel se dio cuenta de que estaba en el infierno.

Comenta este capítulo, guarda la novela y sigue a kappoff00 en el lector de Culto de Papel. Es gratis.

Otras novelas: De amores y demonios · Notaslgias · Armagedón I