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#27 Más Tolerable De Lo Que Imaginaba

Espejo De Bolsillo · por kappoff00 · 01 de agosto de 2026

Ante la mirada tan distante de Rachel, Lindsy dio un paso adelante. Llevándose una mano a su pecho mientras negaba con la cabeza.

—¡Jamás te ocultaría un secreto como ese!... ¿No confías en mí, Ray?

La respiración de Rachel se detuvo ante esa pregunta. ¿Qué si no confiaba en ella? Claro que lo hacía. Le confiaría su vida a Lindsy sin dudarlo. Poco a poco fue dándose cuenta de la pregunta tan estúpida que había hecho. No debía dejar que la rabia dirigida hacía su desnaturalizado padre afectara a las personas que ella de verdad consideraba cercanas.

—Olvida esa pregunta, fue una estupidez de mi parte. Solo estoy... Estoy muy enojada, no pienso bien.

Lindsy se acercó a Rachel para tomar su mano con cuidado. Rachel arrugó su cara al sentir como le continuaba doliendo por esos golpes, pero la de ojos esmeraldas aflojó su agarre al notarlo.

—Nadie tenía idea de eso. —Leena llegó junto a los demás. Quienes corrieron alrededor de Rachel para bombardearla con preguntas bastante estúpidas.

—¿¡Así que siempre fuiste un operador!? —Alice sonreía bastante feliz de saber que había más fuerza en el equipo.

—Rachel, eso es increíble ¿Puedes aprender a usar aura?

Grace se mantuvo a varios pasos detrás de los demás, observando a Jesse con una ceja arqueada, suponía que ahora tenía envidia de la rubia.

—¡Fuera! ¡Fuera! —Rachel alejó a ese montón de salvajes agitando sus manos. No tenía ánimos para responder a sus preguntas. Fue entonces que se dio cuenta de la mirada emocionada de la pequeña Luz. Rachel observó a la madre de la antes mencionada, negando con su cabeza—. Esto es sorpresivo, Leena. Demasiado.

—Dímelo a mí. Fue todo un show lo que se acaba de armar en esta reunión —respondió ella antes de arrugar su frente mientras miraba la puerta por donde antes vino Rachel—. Hay dos idiotas que nos deben una muy buena explicación.

Al momento de terminar aquella frase, como si ya supiera que lo habían nombrado, Lawrence salió por la puerta en solitario, sobando su costado mientras su risa disminuía. Su felicidad se cortó al instante de observar la severa expresión de su esposa. Ya veía venir que no se divertiría en la cama por un bueeeen tiempo.

En el silencio repentino del grupo, Leena hizo un ademán con su mano, esperando que esa rata a la que llamaba esposo empezara con su explicación. Rachel se soltó del agarre de Lindsy. Acercándose a Lawrence con aquella mirada inexpresiva de antes.

—Tú siempre lo supiste. No fue coincidencia que Lindsy terminara en mi salón, ¿Cierto?

Lawrence rascó su nuca, asintiendo con la cabeza. Su respuesta no sorprendió en nada a Rachel, que aguantaba las ganas de golpearlo.

—Sí, era la forma de saber un poco de ti. Te conozco desde el día en el que naciste. Arthur no me oculta nada.

—No es muy hetero qué digamos —dijo Grace en un tono apenas audible. Sonriendo un poco por la felicidad de saber que ahora mismo, Lawrence estaba en problemas.

Rachel pensó en las palabras de Alexei. Obviamente este hombre delante de ella era un mentiroso, nadie podía volverse multimillonario si fuera totalmente bueno. Quién sabe que otras cosas le estaba ocultando ahora mismo, pero no sentía que fuera el momento para hacer preguntas, además, nada garantiza que le respondan con la verdad.

—Dejemos el drama innecesario, Rachel ¿Esto cambia algo en tu objetivo? —cuestionó Lawrence, buscando darle cierre a este tema. Ya le pelearía su esposa en privado, no quería tener la misma discusión dos veces—. Ahora que Arthur esta libre por que atrapamos al topo, podemos usarlo para rastrear más rápido los orígenes de ese espejo, de seguro se acordará en algún momento. Su problema familiar es un asunto totalmente aparte ¿O te vas a arrepentir de lo que has dicho ahora que sabes esto?

Aunque quisiera no tener nada que ver con este mentiroso sin vergüenza, él era quien dirigía a la familia y la empresa. Además de suministrar los recursos queda tendría el grupo. Le era más digerible lidiar con él que aceptar ayuda de Arthur, algo que ella no aceptaría en toda su vida.

Resopló por su nariz y negó con la cabeza, dirigiendo una mirada más determinada.

—No. Esto solo fue un mal día. Aún quiero cazar a Adarza con su ayuda.

—Buena respuesta. —Lawrence dio un aplauso.

—Pero quiero agregar una condición. Si lo concedes, olvidaré tu participación en este momento desagradable.

La petición de Rachel causó cierto interés en el peli teñido. Que luego de rascarse su barbilla asintió con gusto, ansioso de escuchar la respuesta de la pequeña.

—Enséñenme a utilizar el aura —Rachel no dudó en su petición. A su espalda, la mayoría terminaron sorprendidos. Mientras que él líder de la familia Logan soltó una ligera risa.

—Ya hasta haces tratos con los peces gordos, la juventud avanza muy rápido... ¡Está bien! Conseguiremos un buen maestro para ti.

Lindsy al escuchar esas palabras no pudo evitar demostrar una gran preocupación en su rostro, dirigiendo su mirada a la espalda de la rubia. El mundo de la operación era demasiado peligroso como para exponerla de esa forma, y por su temperamento de sabia que tipo de problemas ella podría causar.

—Además ¡Aleja al Cosmopolita de mí! —agregó Rachel con un grito.

—Sí, sí. Lo haré —Lawrence emprendió rumbo al pasillo de enfrente, asintiendo con la cabeza—. Ahora debo encargarme de unos asuntos entre socios. Husmeen un rato por ahí, luego podremos volver a casa ¿Está bien?

Miró de reojo al grupo, hasta que la helada mirada de su esposa lo hizo temblar. Esto no sería algo que unas vacaciones en un crucero del caribe fueran a solucionar. Iba a gastarse un buen par de billetes para solucionar esa mirada.

«Qué desgracia que pague yo por esto». 

Leena no le apartó su mirada hasta que Lawrence cruzó el pasillo. Se tomó del puente de su nariz, aguantando las ganas de maldecirlo al tener a su hija menor presente. Aunque la pequeña parecía más concentrada en escuchar lo que el grupo decía en este momento.

—Mi percepción sobre usted a cambiado por completo, señorita Rachel. Ahora mismo, posee un rango muy prestigiado dentro de los operadores al ser la-

—Termina esa oración y tendrás que dormir con un ojo abierto, Jazka.

Rachel lo detuvo. Jazka levantó sus manos en señal de rendición mientras la rubia negó con la cabeza.

—No tengo ningún puesto aquí además de ser la protegida de los Logan. Que ese bastardo sea quien dice ser no me importa ni pienso utilizar nada de lo que el pueda ofrecer.

—La mayoría de operadores jóvenes estarán interesados en ti, Ray —Luck se había mantenido en silencio por el momento. También había quedado en shock al saber aquella verdad, pero sabía que Rachel no entendería la magnitud del asunto ya sea por enojo o inexperiencia—. No solo de ellos, un favor hacia ti también va para Arthur. Cómo eres su hija, querrán mantener "buenas relaciones" contigo para reclamarle un favor a Arthur después de ayudarte. Así que deberás de fijarte bien en quienes te rodean.

—Por algo ustedes tomarán las decisiones sobre eso. —Rachel no pensó antes de responder, pero luego se dio cuenta que había pedido ser un operador, si de verdad quería empezar a tener más auto dependencia, no podía dejarle todo a los Logan—. No. Tienes razón, Luck, gracias por el consejo.

—En fin, de seguro quieres estar sola por el momento. Lindsy, llévala a un cuarto de descanso o vayan por ahí, no se alejen mucho del lugar —Dijo Luck observando la hora en su celular—. Nos reuniremos aquí cuando yo les envié mensaje, son libres por el momento.

Su actitud de líder le sacó una pequeña sonrisa a Jazka. Claro que tendría más autoestima luego de salir vivo de su batalla contra un impío y demostrar aquel desempeño excelente, estaba orgulloso de su amigo.

—Entonces la gran yo se aprovechará del buffet en el comedor. —Alice se dio la vuelta para ir a preguntarle a la encargada sobre donde estaba la zona de comida, Jazka se la había mencionado antes de la reunión y fue lo que llevó en su mente casi todo el tiempo. Luz y Leena la siguieron junto con Jazka.

—Nosotros dos saldremos un rato. Pueden acompañarnos si quieren.

—Iré con ustedes. —Luck sonrió ante las palabras de Jesse y acompañó a la pareja que salió del lugar. Grace ya no soportaba estar rodeado de tantos operadores.

Rachel vio a todos irse, quedando de pie junto a Lindsy qué sonrió un poco mirando a la rubia.

—En serio que eres la mujer menos suertuda qué existe.

—Vete al diablo. —Rachel casi sonreía por esas palabras. Entonces siguió a Lindsy a unas de esas salas de descanso luego de buscar algo de comer en el comedor.

En una sala del segundo piso, Rachel observó algunos cuadros que desconocía, esa habitación estaba llena de muebles. Sillas y dos mesas, suponía que aquí los operadores se reunían a hablar de negocios o matar el rato luego de las reuniones.

—Además de ser un centro de reunión, también es un espacio donde los operadores de la clase alta pueden venir a pasar el tiempo con sus compañeros de trabajo —Explicó Lindsy mientras disfrutaba de un vaso con jugo de durazno.

—Deja de leer mi mente. Me das miedo —dijo antes de probar una cucharada de la ratatouille qué había pedido, fue una decepción para ella, nunca había sido fan de las verduras y este plato en efecto, eran puras verduras con salsa y hiervas. Dejó el plato en la mesa para empezar a comer las chuletas de cerdo qué trajo por si acaso.

Lindsy se sentó y ella con gusto se comió la ratatouille. Mirando de reojo a su compañera. Sentía que preguntarle sobre como se sentía era bastante estúpido, ya la conocía bien. De seguro estaba enojada, tenía miedo y quería partirle el rostro a alguien. Su mirada perdida en la comida lo decía todo, además que también se dio cuenta de que comía más lento de lo usual.

—Yo personalmente conseguiré un buen maestro para ti.

Rachel la miró con curiosidad, tragando la comida en su boca para luego asentir con una pequeña sonrisa.

—Gracias, cuento contigo...  ¿Por qué no me enseñas tu misma? No creo que seas una mala operadora.

—¡Sería una pésima maestra si de trata de ti! No podría ser lo suficientemente estricta —respondió la Logan con una sonrisa. Antes pensaba en tratar de disuadirla de entrar al mundo de la operación, pero lo que menos necesitaba ahora era un sermón. Su mirada se dirigió al abdomen de Rachel, notando su panza que, no sobresalía tanto, pero sí se notaba bastante descuidada de parte de Rachel. Por aguantar la risa terminó ahogándose con la comida y Rachel tuvo que palmear su espalda.

—Vas a sufrir con este entrenamiento. Te advierto desde ya.


Lawrence había terminado otra aburrida charla de negocios, apenas el último de sus socios se fue por la puerta permaneció en esa habitación. Sentado en el cómodo sofá. Abrió una botella de Champaña para servirse una copa y empezar a beber. Cuando su celular empezó a sonar, de forma casi instintiva, sintió temblar su mano de forma casi incontrolable, lo que lo hizo dejar la copa en la mesa. Tomó un largo respiro antes de contestar, escuchando la calmada pero gastada voz de aquel hombre que le causaba un terror inhumano.

—Dale las gracias a Arthur de mi parte por no mantenerla en secreto. Es un regalo tan bueno que no voy a enojarme esta vez, pero espero que no haya más secretos entre nosotros, Lawrence.

—No, Baskerville. Es un asunto bastante controlado y casi sin relevancia. —Lawrence fingió de una manera perfecta. Sonando con un tono bastante relajado, fingía tener la situación en la palma de su mano.

—El administrador quiere hablar un poco más con ustedes sobre el asunto, espero que colaboren con él. Ten una bella tarde, Lawrence.

Baskerville colgó su celular, fue entonces que Lawrence lanzó contra la pared aquella botella de Champaña, observando como se quebraba en mil pedazos. El egoísmo de Arthur los había conseguido poner en jaque nuevamente. Se arrepentía de no haber disuadido a su amigo de mantener todo el asunto en secreto, pero a la larga también hubieran sido descubiertos, seguramente.

Pero al menos le hubiera dado más tiempo para planear de mejor forma sus jugadas. Ya no había vuelta atrás.

«Ahora mismo tendremos al tío Sam pegados al culo. Lo mejor será darle un tiempo al asunto para solucionar lo del espejo, lo siento, Ray.»

Era verdad que mientras más tiempo se le diera a Adarza, más poderosa sería, pero preferiría que a ojos y oídos de Baskerville toda esta situación pareciera tan irrelevante que ni los Logan se esforzaban de verdad en solucionarla.

Lawrence juntó sus manos pidiendo perdón de antemano a toda la gente que dejaría morir, pero la naturaleza del espejo era algo que a toda costa debía permanecer oculta. Además, si fuera capaz de encontrar su origen y crear un objeto similar, de seguro podría darle un buen uso.

Sus sentidos se alertaron y recubrió su cuerpo con aura para apuntar a su espalda, observando como Arthur había llegado tal cual acordaron. Después de todo, ya se esperaban una charla con el administrador. El más alto arqueó una ceja, notando lo tenso qué estaba su amigo. Rápido supuso lo que había pasado y cerró el portal apagando su aura.

—Mal momento discúlpame.

—Sabes que siempre me pongo tenso cuando hablo con ese hijo de perra —Lawrence chasqueó la lengua de mala gana y Arthur se sentó a su lado para sacar un cigarrillo—. ¿Cuánto vas a revelar?

—La mayoría. Seré lo más sentimental posible, aunque no hay nada de lo que preocuparse con esta información.

Lawrence quiso regresarle el golpe ante tal estupidez. Pero no podía reclamarle qué si no hubiera estado de caliente se hubieran ahorrado todos estos problemas. No solo era el operador más fuerte, su puesto también era un símbolo entre los operadores, sí él tenía debilidades siendo quien era, los demás operadores se verían mal a ojos indeseados. Aunque ya no había nada que hacer al respecto.

Una nueva botella fue abierta y el par esperó unos minutos, luego de que las encargadas de la limpieza se retiraran, un hombre entró por la puerta con una sonrisa en su rostro.

—Señores, es bueno verlos.

Lawrence observó con un disgusto muy bien escondido al hombre. Su cabello corto y de color negro era en mayor parte cubierto con un sombrero de copa no tan alto, su vestimenta le daba el aire de ser un detective británico del 1800, aunque cualquiera que lo viera lo olvidaría se seguro casi al instante debido a lo simple que eran sus rasgos faciales.

Tenía un nombre, por supuesto, pero no era importante, por más que había tratado de investigar, fue lo único que encontró. No tenía familia o se sabía algo de él antes de trabajar con los Erradicadores. Por lo tanto, solo existía para ser el administrador: el hombre encargado de reunir información para Baskerville y actuar como el mediador entre el gobierno y los operadores.

—Podemos comenzar con la reunión ahora mismo —dijo el administrador con un tono animado, dando gran sonrisa, la cual marcó más aquellas arrugas en su rostro.

Luego de la conversación. Arthur caminaba junto con Lawrence. El volvería con ellos a la mansión para luego irse, no quería causarle más estrés a Rachel del que ya estaba pasando, pero su celular sonó y miró extrañado el número desconocido antes de contestar.

—¿¡Era verdad de que tenias una hija!?

Arthur alejó su celular. El grito del destello blanco, River, casi le destrozaba el tímpano, entonces recordó la conversación que tuvieron en el edificio y sonrió burlón.

—Ya te lo había dicho ¿No?

—¡Jaja! Aparte de ser un viejo de mierda, eres un padre terrible.

Arthur quiso hablar, pero la llamada se colgó. Supuso que solo llamaba para confirmarlo por él mismo.

—Qué infantil.

El grupo se reunió de nuevo en la entrada, todos se mantuvieron en silencio y entraron a un cuarto para utilizar con más privacidad los portales de Arthur. Él miraba de reojo a Rachel constantemente, pero su hija hacía lo posible para evitar verlo y dejarle en claro que lo despreciaba por completo.

Por fin, luego de esos días pesados, la familia Logan junto con el grupo de Rachel volvieron a la residencia Logan. Aunque Rachel había durado pocos días aquí, volver a ver esa lujosa sala espaciosa le traía cierta calma, no quería volver a pisar París en su vida.

—Ah, dulce descanso. Vamos, Grace.

El de coletas azules jaló al de cabello rosado escaleras arriba, teniendo cuidado con que ahora debía de caminar más lento y con cuidado. Los efectos secundarios del intenso daño que llegó a Recibir Grace durarían unos meses hasta que fuera capaz de moverse totalmente bien como antes, así que Jesse debía ser cuidadoso.

—Nos vemos, chicas —comentó Grace mirando a Rachel y Lindsy. Sus ojos amarillos se fijaron en Alice por un momento antes de subir

Supo que Alice lo había salvado y llevado al hospital. Eso no arreglaba para nada la situación entre ambos, pero Grace se sentía conflictuado en su interior al saber que ahora le debía una.

Toda la familia se dispersó, Rachel miró por un momento a Arthur, sintiendo que una gran presión en su pecho desapareció cuando su "Padre" abrió otro portal para irse y cerrarlo. Prefería saber que no estarían viviendo en la misma casa.

Lindsy notó aquello, suponía que Arthur tenía sus razones. Luego investigaría mejor la situación para aconsejar mejor a su amiga, necesitaba un panorama completo antes de entrar en un terreno tan complejo. Le dio palmadas en su espalda a Rachel para luego subir con ella al segundo piso.

Dos días pasaron luego de su llegada. Todos continuaron con sus rutinas diarias y Rachel según el consejo de Lindsy, disfrutó sus dos últimos días de descanso antes de empezar con el entrenamiento del aura. Vieron algunas series juntas, mientras que Grace se quejaba de su nueva condición tan molesta. Jesse lo ayudaba en todo lo que podía, aunque eso no evitaba que siguiera quejándose, solo que el peli azul disfrutaba mucho de esas quejas, le daba mucha gracia saber que Grace ahora era como un viejo con dolores.

Cuando llegó el día esperado, Rachel estaba sentada en la sala junto con Lindsy, esperando a quien sería su maestro en el ámbito del aura. Se encontraba algo nerviosa, pensó que había logrado librarse de estudiar, pero ahora en vez de inglés, matemática y lo básico, aprendería como arrancar cabezas mientras su cuerpo brilla.

—Es de otro país, así que espero no te moleste que Arthur sea su taxista —Mencionó Lindsy, alegrándose de ver como su amiga solo parecía lucir un poco descontenta.

—Mientras él no me hable y no pasemos más de 2 minutos juntos, no tengo problema con eso.

—¿Dos minutos? Eres más tolerable de lo que pensé —Lindsy recibió un almohadazo en la cara, hubiera iniciado una pelea de almohadas de no ser que vio el portal de Arthur aparecer en la sala.

Rachel volvió su expresión dura como una piedra, aunque su sorpresa fue evidente al ver como una mujer de cabello negro hasta sus hombros pasó el portal luciendo ese elegante traje negro, botas y una enorme maleta.

Renate Dzelme dirigió su mirada plateada a Rachel, mientras el portal detrás desaparecía. Rachel no podía evitar sentirse algo intimidada ante la imponente presencia de la recta mujer.

—Un placer, Señorita Lindsy. Espero que Rachel Ficks esté lista para comenzar con el entrenamiento.

 

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