El motor rugía mientras luchaba por controlar el avión en los lejanos cielos de Japón, pero la tormenta era mucho mas fuerte. Yo ya estaba cansado de todo lo que vivia, mi pasado mi presente y de lo que podia pasar en mi futuro, de tanto sobrepensarlo una oscuridad invadió mi cuerpo y mente en ese momento tan aterrador que no creia que iba a llegar a vivir para contarlo.
Al despertar yo estaba sobre mi asiento colgando de un árbol con mi paracaidas, habia logrado eyectar y aterrizar exitosamente ileso de la catastrofe, me solté del asiento y cai sobre el suelo humedo y frio en el que estaba parado. Caminé un poco hacia el horizonte y alcé la mirada en la oscura noche que me cubría....
Me quedé helado...Frio...Sin palabras...
En el oscuro cielo se encontraba una luna, mediana, distante, pero con un detalle imposible de ignorar. Un ojo inyectado en sangre, abierto y fijo, como si desde aquella distancia estuviera observándome, escudriñando mi alma.
No parecia un reflejo de realidad, sino una presencia, un signo de que este lugar no es natural.
El suelo bajo mí era extraño, oscuro y áspero como si estuviera en el borde entre el mundo y una pesadilla.
No había rastro de mi avión, ni de los mapas, ni de ningún camino para volver.
¿Estoy solo?
Solo esa luna, con su ojo sangriento, vigilando desde lejos, recordándome que aquí, en este lugar olvidado, la noche tiene ojos... y no todos quieren que escape.
Por fin los encontre...
No crei que ellos fueran reales...
我道会教団 ha vuelto...