PRÓLOGO
Lo que común mente llamamos "historia oficial" no siempre es una versión final, ni siquiera es la punta del iceberg que logra con ruido de fondo, una interferencias casual para llegar a un punto. Sin embargo, en los rincones, existen historias no contadas, que han permitido conectar mas que como "anécdota" y dejándola mas como "un evento". Pero estos hilos que tantas veces el azar han decidió manipular, por los de ( El Proyecto), decidieran anclar una realidad mas lógica y menos retorcida o menos dispersa, la cual parece casi lógica a pesar de todo los engranajes , estos, calzan y se mueven y simplemente, no dejen existir, moviéndose de la forma en las cual escuchamos y vivimos la historia.
Nuestro engranaje tiene sus hendiduras por parte de los Roiter, este ha dejado de ser un simple apellido para transformarse en el combustible de nuestra máquina bien aceitada, la a permitido que nada sea invisible y nos permita ver el cuadro completo. Pedro Roiter no es un viajero convencional es la fuente primaria, el núcleo del engranaje de esta maquinaria. Su anomalía de viajero siempre fue necesaria, pero otros engranes más pequeños se necesitaron para estabilizar el funcionamiento de todo, logrando que no se pare la maquinaria del fin del mundo no el reloj del fin del mundo, con Pegaso y el tejido temporal conocido.
Pedro casi por morir, mientras al llevar la cura de Pegaso en Roma al futuro en R. Bajo la dirección implacable en las manos del PROYECTO, en otra línea antes de R Pedro, ha sido despojado de su identidad para convertirse en una incubadora biológica donde tiene la cura de pegaso esto no se conoció hasta ahora. Su sangre es el "gran engrane" que el sistema necesita para evitar el movimiento final del fin del mundo.
El costo de la erosión sistemática de su propia memoria, donde cada transfusión evita que sea un borrador biológico que disuelve años de experiencias en el vacío del olvido, es un cronómetro contra el tiempo, Luis es importante.
El diseño del Proyecto se encontraba incompleto sin la intervención en zonas específicas antes de llegar a R se ajustaban para los movimientos elaborados por parte de Isabel Frezán, por esta razón, por muy mucho que conozcas toda la historia, está se encuentra intrínsecamente incompleta.
La fuerza bruta de los viajes del tiempo siempre han requirió una cantidad brutal de energía, junto con un receptor capaz de procesar la carga de información.
Esa es la tarea de este Gaspar, controla lo que llega y se destina, segmentando casos siendo este el nexo si no donde tiene más obligaciones.
Luis comparte un mapa genético alterado, pero su propósito es puramente quirúrgico entre esta historia y como la conocimos.
Un sintonizador donde las informaciones que se manejen sean claras y todo sea como lo conocemos. Tratara de mantener su propia llave neuronal no pierda su conciencia se quiebre bajo la presión varias líneas parasitarias de otros mundos acumulada, convirtiéndose en el único capaz de navegar con en un océano de estática dolorosa temporal, gracias a un viaje que usa la tecnología encontrada en Marte y la tierra combinadas.
Siguiendo las instrucciones cifradas de un Gaspar Marín mas viejo y cansados evitando que se desmorone la historia como la conocemos, Luis es enviado a Santiago el 2021. Sin embargo, la intervención necesita una ventaja estratégica, por eso es enviado justo un año antes de los eventos del caso 63, posicionándose en el tejido intrincado de la ciudad y con la anticipación necesaria para preparar el terreno.
No llegara como un soldado, ni como un héroe, sino como un facilitador en una misión de interceptación crucial. Su objetivo es Daniela Aldunate, la actriz que camina por las calles de la capital, sin saber que es ella el primer eslabón del virus Pegaso. Luis viaja con ordenes grabadas en sus venas, sin olvidar detalles.
Las demás realidades no tendrán este engrane, para evitar que el 2062 se convierta, finalmente, en un silencio absoluto y definitivo se necesitan varios puntos para que tengamos un desenlace definitivo.