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Hasta la Próxima

A Radiant Tale | Golden Heart · por Aldex29 · 21 de septiembre de 2026

26 de febrero de 2023, Alex se seguía moviendo a su ritmo, pero había algo que le inquietaba por alguna razón, su propósito. Él ya tenía claro que quería ayudar a Evelyn y proteger a Mark pase lo que pase, pero seguía sintiéndose vacío e inútil por dentro, como si de un guardaespaldas sin más a lo que aspirar se tratase y no fue su primer día sintiéndose así, pues desde hace unas semanas no paraba de darle vueltas a ello. 

“Mark, ¿Acaso es esto lo que sentías antes de conseguir tus habilidades?” pensaba a diario, entendiendo a la perfección el sentimiento de vacío que su amigo solía sentir constantemente, pero estaba seguro de que debía centrarse en otras cosas que lo pudieran llenar. Por lo que una vez fueron las nueve en punto, terminó de vestirse con una de sus tantas chaquetas y marchó a su trabajo. 

Durante su llegada seguía con la misma sensación, pensando constantemente en dar la vuelta y no ir, pero hubo una sola cosa que lo movió: la esperanza. Alex tenía la esperanza de que algo bueno le pudiera pasar y terminar con sus preocupaciones, necesitaba tenerla para seguir hacia adelante en el camino de su vida. Así llegó. 

Como de costumbre enseñó su tarjeta de agente en la entrada y caminó por los pasillos de la oficina de investigación saludando a sus compañeros, le gustaba ese sentimiento de formar parte de algo así de grande pero no estaba satisfecho con eso, deseaba algo más, pero seguía sin entenderlo. De todas maneras, prefirió trabajar tranquilamente. 

Así fue por todo el día, hasta que llegó la hora de irse. 

— Bien, otro día más... —se dijo a si mismo con un tono que mostraba su cansancio— 

Alex como de costumbre se despedía de sus compañeros y amigos mientras salía del edificio hacia su coche, una vez dentro del vehículo se miró en el retrovisor, tratando de entender que le pasaba. 

— ¿Por qué estás así, idiota? —le dijo al reflejo del retrovisor con un pequeño tono sarcástico y se marchó— 

Al día siguiente una vez se levantó vio la hora del despertador, pero en vez de querer levantarse de su cama para ir a trabajar como de costumbre prefirió quedarse mirando al techo sin la intención de ir a trabajar. Pasó días sin ir a trabajar, hasta que eventualmente, la llamada de su superior llegó para pedirle explicaciones. 

El teléfono de Alex sonó, ya se lo esperaba y sin nervio alguno, lo tomó y comenzó la llamada. 

— Alex, ¿Se puede saber que sucede? —preguntó Gaines sin esperar, eran amigos, pero a la vez su jefe y por ende debía comportarse como tal— Uno no puede faltar tantos días sin dar una explicación, ¿Tienes alguna? 

— La verdad... es que no tengo ninguna, siento mucho lo sucedido, pero no me encuentro en situación para ir... —contestó Alex, sin intención alguna de mentir o buscar una excusa— 

Gaines estaba desconcertado, escuchar a alguien que siempre se mantenía firme como Alex decir esas palabras lo confundió mucho, entendió al momento que él no estaba bien; y ese tono de voz, definitivamente ese no era el Alex al que estaba acostumbrado. Intentó mantenerse firme y hablarle como su jefe, no como su amigo, pero tras unos segundos de silencio no pudo aguantar y reculó rompiendo el silencio. 

— Alex, ¿Te encuentras bien? —contestó con un tono de voz más cálido— 

— No estoy seguro en lo más mínimo, Gaines, solo necesito tiempo para averiguarlo.dijo con un tono seco— Lamento mucho que esto tenga que ser así, pero hasta que lo sepa, no sé si podré volver. 

Nuevamente, el silencio invadió en la llamada, dejando a ambos lados sin algo más que decir. 

— ¿Sabes algo Alex? Te sientes mal, es obvio, no entiendes la razón, pero solo hay una cosa segura... no vas a conseguir dar con una solución solo. ¿Te ves capaz para una charla en la cafetería? 

— Supongo que podré, pero no prometo nada. 

Gaines sonrió del otro lado y tras despedirse, colgó la llamada. Alex por su parte no sentía muchas ganas de hacerlo, pero con un suspiro, se levantó de su cama y se preparó para ir a una cafetería a la que siempre iba con Gaines desde que se conocieron. Cada movimiento para ello fue más pesado que el anterior para él y por más que pensaba en no ir, no quería parecer indiferente con la preocupación de Gaines. 

Eventualmente ambos llegaron a una cafetería ubicada en medio de todo el alboroto que la ciudad de San Francisco, ambos amigos sabían muy bien en donde estaba, ya habían ido ahí innumerables veces siendo casi como un lugar exclusivo para ellos. Hasta que al fin se encontraron. 

— Veo que, si te dignaste a aparecer. —empezó Gaines al momento de ver a Alex— 

— Realmente no quería venir, pero es lo mínimo que puedo hacer, ¿No crees? —contestó Alex en una mezcla de cansancio y su característico tono irónico— Entremos y me dices lo que tengas que decir. 

— Lo mismo puedo decir de ti. —respondió Gaines, ahora siendo él quién hablaba con tono irónico— 

Tras ello, ambos entraron a la cafetería, ya eran reconocidos en ese lugar, cada empleado ya tenía claro que iban a pedir y al instante los atendieron mientras los dos se sentaban en su asiento habitual listos para comenzar a hablar. 

— Entonces, ¿Por dónde quieres empezar? —comenzó Alex— 

— Así que quieres ir al punto, como quieras. —hubo un pequeño momento de silencio entre ambos— ¿Qué es lo que sucede, Alex? Tú no eres así, ¿Hay algo que te inquieta? No te estoy hablando como jefe, sino como amigo. 

—Alex se quedó callado por un momento, tratando de buscar las palabras correctas, hasta que las encontró— No sé qué es lo que quiero hacer, Gaines. Llevo muchos días sintiéndome así, casi desde que empezó el año... —soltó, siendo según él, lo mejor que pudo decir— 

Gaines no supo cómo reaccionar, pero se hacía una idea del cómo se sentía — Definitivamente, lo que pasó antes de fin de año te ha cambiado y no es de extrañar... —dijo Gaines sin estar del todo seguro, pero Alex en el fondo sabía que era cierto— Un hombre con telequinesis, un monstruo de 6 brazos jugando a ser Dios, una sustancia desconocida... son muchas cosas que pasaron en poco tiempo, cuando te uniste al FBI nunca te imaginaste que algo así podría pasar... y aun así pasó, es curioso, ¿No crees? —dijo con una pequeña sonrisa— 

—Alex procesó cada palabra— Si... la verdad es que si... 

Los dos siguieron hablando mientras tomaban el almuerzo que siempre comían: huevos benedictinos clásicos y café irlandés. Era una sensación agradable que Alex necesitaba hace tiempo, le recordó en parte cuando hablaba con Evelyn acerca de sus vidas. 

— ¿Sabes algo, Alex? Siempre me llamó la atención el que siempre hicieras esto. 

— ¿A qué te refieres? —preguntó Alex— 

— Ya sabes, al fin y al cabo, tú fuiste el que me invitó por primera vez a esta cafetería. Siempre me llamó la atención que siempre lleves a la gente en quién confías a distintos lugares para comer, es una cualidad única de ti, así que nunca la pierdas. —respondió Gaines con toda sinceridad para levantarle el ánimo, cosa que consiguió— 

—Alex sonrió— Entonces será algo que nunca dejaré de hacer. —dijo con confianza0— 

Finalmente, ambos terminaron de almorzar, pero Alex aún le tenía que decir una cosa a Gaines. 

— Ahora, Gaines... hay una cosa más que te debía mencionar... —Gaines se preparó para escucharlo atentamente— Como tú dijiste, desde lo que pasó antes de acabar 2022, no creo que haya hecho algo bueno contra Nicholas... dejé que todo cayera en otros y eso costó el que Mark quedara en coma, que múltiples agentes salieran heridos, entre otros... 

— No digas eso Alex, hiciste lo mejor que pudiste y eso- 

— He estado pensando en retirarme del FBI. —cortó Alex— Es una decisión importante, lo sé, pero creo que he completado un ciclo en la organización. Al fin y al cabo, soy solo otro agente más, no creo que cambie la cosa sin mí. 

Gaines se quedó en silencio, no creía que Alex fuera capaz de hacer algo así. Sabía que, pese a su manera de ser, en situaciones así no bromeaba— Alex, no quiero impedirte que hagas algo así, pero... deberías pensarlo con mayor claridad. Si te soy sincero yo creo que aún puedes hacer mucho, eres de las personas más capaces para superar problemas que he conocido. —contestó para seguir animándole a seguir hacía adelante— Así que, lo que vayas a hacer, prométeme que lo harás con mayor claridad. 

—Alex suspiró— Bien, tú ganas, me tomaré algo más de tiempo para decidirme. 

— Que así sea. —contestó Gaines mientras se preparaba para brindar con Alex, acción que ambos tomaron con una pequeña sonrisa— 

Tras ello, cada uno de los dos volvió a sus qué haceres. Alex volviendo a su hogar y Gaines a la oficina central del FBI en Washington D.C., no sin antes cerrar el momento con un apretón de manos. 

Mientras Alex se dirigía a su casa caminando, recordó las palabras que le dijo Gaines: “Aún puedes hacer mucho”, no quería pensar si era cierto o falso, pero en su mente esas palabras lo inspiraron para seguir hacía adelante. Una vez de regreso a su hogar, comenzó a anotar múltiples cosas en un pequeño cuaderno que usaba a modo de diario, entre ellas que seguía odiando el tener que escribir en un diario porque le recordaba a cierta persona. Así pasó anotando múltiples informes y demás hasta que anocheció. 

Tras ese día, Alex se quedó dos días más sin hacer nada más que escribir, una vez terminó, llamó a Gaines para decirle que ya había tomado una decisión, “Me voy” fue lo único que dijo tras anunciar la noticia. Gaines nuevamente le mencionó si estaba seguro, a lo que Alex afirmó. Tras ello, Gaines le informó que en unos días debería pasarse para cerrar el papeleo y la llamada terminó. Alex no sabía la razón de que extrañamente se sintiera feliz, pero se sentía así, sabía que su vida iba a dar un giro tras abandonar aquello a lo que se dedicó por tanto tiempo y aun así estaba dispuesto a afrontar el futuro que él escogió con la mirada siempre en alto. Hasta que el día llegó... 

15 de marzo de 2023, el momento llegó, finalmente iba a librarse de algo que lo hizo feliz por mucho tiempo y con una mezcla de tristeza, satisfacción y felicidad, entró por la puerta principal del edificio hasta llegar a la oficina de Gaines. Ahí, fue recibido con este con todo preparado. 

— Te veo con mejor cara, no me dirás que todo fue un engaño para poder largarte para siempre, ¿Verdad? —dijo con ironía 

—Alex sonrió— Ni lo pienses, simplemente, es hora de cerrar un ciclo y empezar uno nuevo. —dijo con una mirada que reflejaba satisfacción— 

— Entonces, procede. 

Alex firmó cada uno de los papeles y con ello, entregó su tarjeta de identificación y demás datos que decían que formó parte del FBI, se despidió de su amigo con un apretón de manos. Al abrir la puerta, lo único que se encontró fue a una gran multitud de empleados, agentes, amigos y compañeros de trabajo y demás en la recepción aplaudiendo y despidiéndose de él, sin dudarlo, Alex jamás se esperó algo así pero igualmente sonrió. 

— Ah, ese vejestorio... —dijo con una sonrisa mientras miraba detrás de él a Gaines, seguro de que él fue quién tramó eso— 

— No me puedo creer que pensaras que no le daría alguien como tú una despedida digna. —soltó una pequeña carcajada mientras lo acompañaba a la salida del edificio entre aplausos y despedida— 

Alex estrechó la mano de cada una de las personas que se despedían de él hasta que finalmente salió del edificio con un nuevo capítulo en su vida recién abierto al que tenía muchas ganas por descubrir. Miró al edificio con una sonrisa, sintiendo la nostalgia apoderarse de él instantáneamente, pero solo siguió hacía adelante con la mirada en alto y una sonrisa, diciéndole unas últimas palabras al lugar que le cambió la vida. 

— Gracias... 

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