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Capítulo 2: Yokai Hunters.

Yokai Hunters · por DiXasvi · 24 de julio de 2026

Hiroshi estuvo a punto de morir de no ser por esas dos personas que lo salvaron de una trágica muerte.

Desde el suelo observaba a un sujeto con una afilada katana y detrás de él, alguien más estaba, ambos usaban un keikogi negro.

—¿Estás bien…? por poco y no la cuentas —menciona el tipo de la katana, mientras lo ayudaba a levantarse.

—Sí, muchas gracias —agradecía Hiroshi, ya algo calmado mientras los observaba de forma peculiar—. ¿Qué se supone que era esa cosa?

—Eso era un espectro… —respondió el, algo disgustado por la situación—… y no deberías salir cuando hay toque de queda, esas cosas acechan en cualquier lugar.

—Tienes bastante suerte de que te escucháramos gritando. —comentó su compañero, algo burlón.

—¡¿Eso era un fantasma?! —gritó Hiroshi, entrando en pánico—… ¡¿Son reales?!

—Tranquilo, son muy comunes en estas áreas… —respondió el tipo de la katana—… ya deben estar acostumbrados.

Hiroshi solo se asustó más, era algo nuevo para el y saber que este lugar estaba infestado de fantasmas le hicieron reducir sus esperanzas de vida. El tipo de la katana intentó calmarlo, diciendo a que se dedicaban y después de una ridícula presentación por parte de él, nos enteramos de que su nombre es Tomoki y su compañero es Hajime. Ambos se dedican a la caza de lo sobrenatural o yokais, que es como los llaman en ese lugar. Se apodaban Yokai Hunters.

Hiroshi los mira con gran asombro, como si tuviera frente a él a dos superhéroes.

—¡Eso es increíble! ¡Entonces deben de ser muy fuertes! —se acerca de forma imprudente hacia Tomoki para observar su arma—. Wow, esa katana es fabulosa. ¿Qué tipo de katana es?

—De las que cortan creo, no he visto la marca. —respondió, algo nervioso.

Hiroshi se aleja de Tomoki y ahora se dirige hacia Hajime, pues le llamaron la atención las marcas que tiene debajo de los ojos.

—¡Increíble tatuaje! —pregunta con asombro, parecía que venía de rancho—. ¿No te dolió hacértelos?

—Son marcas de nacimiento. —responde Hajime en seco.

En eso Tomoki cambia el tema para quitarse de encima a Hiroshi.

—Creo que ya estás bien, supongo que nos retiramos. —comenta dándole una palmada en la espalda— Cuídate y ya no salgas a estas horas, es cuando más cazan.

Tomoki y Hajime se van alejando, dejando a Hiroshi atrás, pero en ese momento que observa el cadáver del espectro se percató de que aún se movía.

—Oigan… —comentó en forma trémula—… ¿Es normal que se mueva?

Ante la angustia de Hiroshi ambos voltean a ver al espectro, dándose cuenta de que si se estaba moviendo. Ambos se acercaron a verlo de cerca.

—¿Será memoria muscular? —preguntó Hajime, algo crédulo.

—Los espectros no tienen fibra muscular, son espectros —respondió Tomoki, disgustado por la pregunta que le hizo—. Si estuviéramos solos te habría dado una tunda por hacer ese tipo de preguntas.

Mientras que Tomoki regañaba a su pupilo, el espectro se volvía a levantar frente a ellos.

Ahora su rostro estaba dividido, obligándolo a adaptarse. Para compensar ese daño tuvo que convertir esa parte dividida en una gran boca.

Ahora se mostraba más intimidante, su cuerpo se hizo más grande adaptando la forma de un escarabajo, pero aún conservando el rostro de anciana.

—¡Se levantó! —exclamó Tomoki sorprendido.

El espectro se había hecho más grande, ahora sí representaba una gran amenaza para los cazadores.

—¿Sí cubriste tu katana con agua bendita? —preguntó Hajime, retrocediendo del espectro lentamente.

*Dato: El agua bendita es una gran debilidad para los espectros ya que cuando entran en contacto con ella son incapaces de regenerarse o debilitan su núcleo. Si algún arma es cubierta con ella y atraviesa un espectro, ese destruye el núcleo por completo.

—No, por la emoción se me olvidó. —respondió serio, la tensión en él era tan seria que dejó helado a Hajime.

—¡idiota! ¿Cómo se te pudo olvidar? —exclamó mientras el espectro se acercaba a ambos dando una impresión impotente.

—Dame otro corte… —habló el espectro con sarcasmo—… puedo hacer lo mismo por ti.

Mientras se burlaba de los cazadores observó a Hiroshi detrás de ellos, le llamaba más la atención, tenía un mejor olor.

Hiroshi se da cuenta de que lo estaba observando, vio como el espectro hacía a un lado a los cazadores para ir tras el. Hiroshi retrocedía mientras temblaba, el espectro solo lo olfateaba mientras escurría baba de su gran boca. Antes de que hiciera algo más, a duras penas Tomoki logra frenarlo.

—¡Chico, será mejor que te alejes de aquí! —exclamó mientras forcejeaba al espectro, el espectro intentaba devorarlo, pero frenaba las mordidas con su katana—. ¡Vamos, vete de aquí!

Algo atónito Hiroshi, hace caso a la sugerencia de Tomoki, huyendo del lugar lo más rápido posible. Después de que consiguieran que huyera; Tomoki levanta el rostro del espectro, para que así sea golpeado por Hajime.

—¡Patéalo Hajime! —gritó mientras se tambaleaba, el espectro estaba inestable.

Hajime corre dando un gran salto, con sus dos piernas logra impactar hacia el espectro, derribándole en el proceso.

El espectro giró impactando cerca de un muro, pero rápidamente se levantó. Aunque ya era tarde, estaba acorralado por ambos cazadores.

Ahora estás en desventaja —posicionándose, Tomoki se prepara para atacar—. No te dejaremos irte de aquí.

—Que les hace pensar que estoy en desventaja —el espectro solo se burlaba, con demasiada arrogancia—. Llevo existiendo décadas, ¿creen que unos simples mocosos pueden hacer algo contra mí…? No solo devoro a su especie, también me como a los míos.

Escuchar eso dejó fríos a Tomoki y a Hajime, esas palabras daban un mal presagio… nada alejado de la realidad.

El espectro emanó un aura más potente, el resultado de todo lo que había devorado, estaba mostrando su verdadera forma.

Ambos cazadores no sabían cómo reaccionar, estaban en presencia de una calamidad.

—Ahora nosotros estamos en desventaja —esperando una respuesta, Hajime observaba a Tomoki—. ¿Qué hacemos?

—Eso no cambia nada… —respondió.

Antes de que Tomoki hiciera algo, el espectro rompe el muro que estaba detrás de él y en el proceso tomó los grandes escombros y los arrojó sobre ellos.

Al ver los escombros intentaron reaccionar; sin embargo era una trampa del espectro, fue hacia Tomoki e impactó sobre el, Hajime apenas logró ver lo que estaba pasando con ellos.

—¡Tomoki! —gritó, pero tampoco tuvo tiempo de reaccionar. Los escombros lo aplastaron.

El espectro se acerca a Hajime y a arrastres se lo lleva a donde está Tomoki.

—Esto pasa cuando no como a mis horas, desde que impusieron el toque de queda me he tenido que conformar con esos indigentes —expresó con rabia—. Después, llegan ustedes y me arrebatan lo que pudo haber sido uno de las mejores degustaciones que pude haber probado. Los haré sufrir hasta que sienta que puedan satisfacerme.

Cuando el espectro voltea con ellos, Tomoki lo apuñala en el pecho.

—¿Qué te parece esto, mal nacido. —mientras que se desahogaba el espectro, Tomoki aprovechó para cubrir con agua bendita su katana. Gracias a eso pudo llegar a su núcleo.

Pero, parecía no afectarle, observó a Tomoki molesto y regresó la katana como si fuera bala hacia el.

—En verdad eres demasiado irritante, supongo que solo me quedaré con el pálido.

—¿Estás bien? —preguntó Hajime intentando levantar a Tomoki.

—No funcionó el agua bendita —respondió agitado—. Es más fuerte de lo que esperaba, le dimos la ventaja.

—¿Qué sugieres hacer?

—Solo hay una cosa… alardeó ante la presión—… estuve practicando, por si ocurría algo como esto.

Hajime lo miraba confundido, no sabía a lo que se refería.

—¿Hablas enserio…? —preguntó con la esperanza recuperada—. ¿Y qué es?

Entre suspenso y preocupación, Tomoki inhala y exhala aire, posicionándose, como si de una gran técnica se tratara.

—¿Es una broma…? veamos qué puedes hacer, te lo permitiré antes de matarte. —comentó el espectro, limitándose a observar.

La mirada de Tomoki era de ingenuidad, le sonrió al espectro en forma arrogante.

—¡Bien, espero que no te arrepientas después…! —exclamó ya sacado de dudas—. ¡porqué mi gran técnica consiste en…!

Para sorpresa de él espectro, no se trataba de ninguna técnica, era solo una excusa de Tomoki para huir del lugar. Y para sorpresa de Hajime también fue, ya no estaba a su lado, lo había dejado atrás.

La mirada de Hajime era de asombro y miedo, no pensó que su compañero iba irse corriendo.

Sin más remedio tuvo que correr detrás de él, alejándose del espectro ante sus ojos.

—¡Oye, no me dejes aquí! —gritó mientras corría agobiado—. ¡No me dijiste que saldrías huyendo!

Ante tal situación el espectro se molestó más, se dividió en tres partes y comenzó a perseguirlos a gran velocidad.

El espectro solo se enfureció, se dividió en tres partes, y se dirigió a perseguirlos.

¡Voy a matarlo por mentiroso! —exclamó.

Mientras tanto, Hiroshi había regresado al mismo lugar donde se había topado con el espectro. Se sentó mientras estaba sobre pensando.

—Eran muy fuertes esos dos… —dijo, hablando con el mismo—… tal vez ya vencieron a esa cosa. Debí quedarme con ellos, de todos modos no tengo donde quedarme.

Hiroshi se recarga sobre la pared, observando las calles vacías del barrio; sin embargo un peculiar ruido llama su atención. Pareciera ser la caballería.

Pero en realidad eran Tomoki y Hajime que corrían como si no hubiese un mañana, y detrás de ellos tres espectros, siguiéndolos como perros rabiosos.

—¡Son ellos…! —exclamó confundido—… ¿pero, están huyendo?

Tomoki y Hajime estuvieron corriendo por casi todo el barrio, es un milagro que aún puedan hacerlo.

—Espero que tu idea no sea correr por toda la ciudad hasta cansarlos, porque al parecer están muy motivados. —comentó Hajime, ya agobiado por la rutina de pierna.

—¡No te precipites! —respondió Tomoki para calmarlo—. Ahora estoy pensando en algo.

Para su suerte, Tomoki mira que frente a ellos hay un cementerio.

—¡Mira un cementerio! —señaló—. Es tierra santa.

Ambos ya cansados logran entrar al cementerio, y para sorpresa de ellos, los espectros se detuvieron; no querían entrar al cementerio.

Los cementerios son áreas sagradas, cualquier espectro que entre a ese lugar pierde la habilidad de usar su núcleo, siendo imposible que regeneren sus partes. Incluso para el espectro que se convirtió en una calamidad tendría todas las de perder, y estaba consciente de ello.

Pero Tomoki y Hajime estaban confundidos, solo veían a la criatura observarlos con rigidez.

—¿Porqué no entra? —preguntó Hajime, intentando recuperar el aliento.

—No lo se, ellos nunca se detendrían sin atrapar su presa. —respondió su líder dudoso.

—¿Creen que no sé qué esta área es sagrada…? tengo la suficiente conciencia como para saberlo —el espectro caminaba de un lado a otro, observándolos como presa fácil—. pero yo no necesito entrar.

El espectro da la orden a sus otras dos partes para entrar, yendo sobre los cazadores.

Ambos siendo derribados, aprovechando que estaban cansados. Tomoki y Hajime forcejearon contra los espectros, dándoles pelea; pero era insuficiente, la calamidad apareció otros dos para dejarlos inmovilizados.

—¡Tomoki usa la katana! —gritó Hajime angustiado.

Tomoki intenta alcanzar su Katana, pero solo siente la funda vacía. No había notado que la había tirado mientras huían.

—¡No la tengo! —respondió—. ¡Debió haberse caído en el camino!

—¡Te dije que no era buena idea cazar en el toque de queda! —alegó su compañero, frustrado por lo sucedido—. ¡No era uno normal!

El espectro al verlos ya acorralados, procede a entrar al cementerio, mientras se acercaba lentamente observaba a los cazadores de forma burlona.

—En eso tienes algo de razón, no soy como los demás… —comentó mientras tocaba el rostro de Hajime—… tu olor me resulta apetecible, casi como a el individuo que me hicieron perder. Espero que esa piel pálida no me caiga pesado.

Antes de que Hajime fuera devorado, el espectro misteriosamente comenzó a retorcerse, haciendo que sus otras partes también lo sintieran. Resultó ser Hiroshi que estaba a su espalda, lo había apuñalado con la katana de Tomoki.

—¡Eso fue por casi devorarme! —gritó, antes de ser lanzado.

Tomoki y Hajime logran liberarse, aprovechando del momento. Las partes del espectro regresaron hacia él para intentar recuperarse.

—¡Hajime, ve a ayudar al chico! —ordenó Tomoki, determinado, estaba listo de terminar con esto.

Caminaba hacia el espectro, mientras él retrocedía para levantarse, pero Tomoki le arrojaba agua bendita para debilitarlo. La criatura solo se ponía hostil.

—Maldito, eso no va a detenerme. —balbuceó el espectro, mientras esperaba el momento para actuar.

—Yo sé que no, pero el chico trajo mi katana. —respondió, tenía una sonrisa macabra.

Mientras tanto, Hajime corría hacia Hiroshi para ver cómo estaba, apenas podía levantar.

—¿Estás bien? —preguntó, intentando levantarlo de los escombros.

—Si gracias, qué bueno que los vi corriendo. —respondió—. Pude recoger la katana de tu amigo a tiempo.

—Fue algo arriesgado que hicieras eso, pero no estuviste nada mal. —admitió Hajime dandole una palmada—. Te debemos una.

Hajime levanta la katana del suelo, preparándola para arrojársela a Tomoki.

—¡Piensa rápido! —gritó arrojando la katana a gran precisión y velocidad hacia su compañero.

Sin titubear, Tomoki logra atraparla, volviéndose un problema a la vista del espectro.

—¿En cuántos pedazos quieres que te corte? —preguntó en sarcasmo.

El espectro sabía que ahora estaba en desventaja, pero no estaba tan débil en su totalidad. Aquí tenía solo dos alternativas; luchar en el cementerio y arriesgarse a ser rebanado, tendría algo de ventaja si dividiera sus partes, aunque si llegaran a ser rebanadas no las podría recuperar, y está la segunda opción que sería intentar salir del cementerio para tener más ventaja. La opción ya era bastante obvia para este punto.

El espectro con todas sus fuerzas empuja a Tomoki para impulsarse y salir a gran velocidad, pero Hajime lo nota y lo derriba antes de que lo hiciera.

—¡Ayúdame, que no vaya a salir! —le gritó a Hiroshi.

Hiroshi sin pensarlo dos veces salta sobre el espectro para retenerlo.

—¡Bájate malnacido! —exclamó el espectro, mientras lo forcejeaba.

Hajime aprovechó para hacerlo retroceder y alejarlo de la salida. Con pequeños empujones parecía dar resultado, pero el espectro se aferraba a no ceder. Intentó dividirse pero en eso Tomoki le arroja su katana a una de ellas.

Hajime la toma de vuelta y se la regresa.

—Usarme como propulsor fue demasiado. —comentó resentido—. Manténganlo quieto, lo voy a partir, justo por la mitad.

Tomoki comienza a mojar su katana con agua bendita, haciendo una postura de ataque después de eso.

El espectro miraba a Tomoki con pavor, sabía que no podría hacer nada si lo corta.

Para entender sus intenciones debemos retroceder unas siete décadas, antes de que el espectro fuera uno, fue una persona; tenía una vida, tenía familia. Pero un evento desafortunado sucedió mientras salía con su esposa, mientras caminaban por ese callejón, se toparon a dos hombres ebrios, quienes intentaron abusar de la esposa del hombre, su esposo, al intentar protegerla, es herido cayendo a hacia su muerte.

Al despertar nota que su esposa no está, estaba completamente solo, ya había muerto.

Sin contacto con el exterior, con el tiempo se convirtió en un alma en pena, esperando la llegada de su esposa para volverse a encontrar, devorando todo lo que encontraba para así sobrevivir, pero poco a poco fue olvidando ese propósito hasta ahora, que lo recordó.

«Si no hago nada, ese maldito va matarme… tantas décadas existiendo, tanto tiempo esperándola… todo será en vano», pensó lleno de rabia, estaba obstinado en devorarlos. —¡No, ustedes son mi presa! —gritó decidido.

Con una fuerza abrumadora, lanza a Hajime y a Hiroshi. Observando a Tomoki como su presa principal.

—¡Tu eres el problema, si te devoro todo acabará! —dió un impulso rápido aprovechando de que Tomoki aún no actuaba.

Para la sorpresa del espectro, el sujeto de la katana estaba consciente de lo que estaba pasando, tal vez fue ese el problema de la criatura, actuó por impulso.

Al mismo tiempo que pasaba, Hiroshi observaba como el espectro iba sobre Tomoki, pero él se inmutaba. Haciéndolo recordar el combate que tuvo con Aoi, sentía esa adrenalina, podía ver lo que sintió en aquel momento cuando luchó contra el, sintió admiración hacia Tomoki.

En perspectiva de Tomoki era completa armonía, esperando el momento adecuado para hacer el corte, mantenía los ojos cerrados, confiando en su instinto. Después de que habrío los ojos el espectro ya no estaba frente a él, estaba en sus dos lados, había logrado cortar su núcleo.

«¿Cómo fue posible que me dejara ganar por ese sujeto…? solo quería verla una última vez», pensaba mientras caía al suelo.

El espectro cayó en ambos lados del cazador, mientras se desvanecía, observaba como Tomoki rezaba por él. Eso le dio tranquilidad, ese rencor que estaba sintiendo por el, había desaparecido, al igual que su espíritu.

—¿Porqué rezas? —preguntó Hiroshi, acercándose hacia Tomoki.

—Para que pueda descansar… —respondió—… antes de convertirse en eso, fue humano alguna vez. Por cierto… muchas gracias, fuiste de mucha ayuda.

—Ya nos tardamos demasiado, Masaki debe estar preocupada. —interrumpe Hajime, mientras se levantaba.

—Es cierto, ya hay que volver. —dijo Tomoki, recordando que se les hacía tarde.

En eso Tomoki hace una pausa, voltea a ver a Hiroshi de forma solemne. El solo se ponía nervioso al ver como el cazador lo media seriamente con la mirada, hasta que se detiene y con una ingenua sonrisa le dice:

—¿Te gustaría ser un cazador? —preguntó decidido. Pero la sorpresa era más notorio en Hajime que en Hiroshi, ya que no se esperaba que le hiciera esa propuesta.

—¡Como se lo preguntas así nada más! —exclamó Hajime—. Solo harás que lo maten.

—Mm… si, claro. —responde Hiroshi a la propuesta de Tomoki, de forma desinteresada accede.

—¡Como puedes aceptar como si nada! —reclamó Hajime volviendo a recalcar el problema.

Tomoki intenta calmar la situación.

—Bueno, ya aprenderás a luchar como nosotros —menciona mientras se acercaba seriamente hacía Hiroshi—. Pero esto es algo que no se debe de tomar como un juego, deberás dar lo mejor de ti, ya que ahora nos perteneces y si no llegas a dar el ancho en el equipo, terminarás siendo comida de yokai.

Hiroshi quedó helado ante lo que dijo Tomoki, si antes no estaba asustado ahora no sabía si irse con ellos o regresarse al callejón.

Pero en eso Tomoki lo mira en forma burlona al ver su expresión.

—¡Jaja, era solo una broma! —recalcó para calmar la situación, pero ya era tarde y como consecuencia, Hajime le da un golpe.

—Deja de hacer esas bromas, ni siquiera son graciosas.

Después de que todo se calmara, los tres se dirigieron a la estación del tren para ir a casa, pero a sorpresa de Hiroshi, ya todo estaba cerrado.

—No creo que pasen trenes a esta hora. —comentó Hiroshi al ver todo el lugar vacío.

—No tomaremos el tren, caminaremos. —respondió Tomoki.

—¿Entonces viven cerca de aquí?

—Algo así, mientras porque no nos cuentas sobre ti… —sugirió mientras, los tres seguían caminando. —¿Cuál es tu nombre?

—Me llamo Hiroshi, y gracias por darme asilo… —agradeció entre lágrimas—… la verdad no tenía a donde ir.

—¿Escapaste de tu casa? —preguntó Hajime.

—No, estaba en mi casa, pero luego aparecí aquí… —explicó con una voz cortante—… es como si estuviera en otro sitio.

—Ya veo, puedes quedarte con nosotros el tiempo que quieras. —recalcó Tomoki enérgico —. Después de todo eres uno de nosotros.

Hiroshi al escucharlo se reconfortó, durante el trayecto estuvieron platicando sobre ellos para conocerse un poco, digo poco porque en realidad no fue así, ya que la trayectoria sería de dos horas, así que tendrán demasiado tiempo para conocerse.

Mientras tanto en el templo abandonado (hogar de los cazadores), una joven mujer de cabello corto con una banda negra en la frente esperaba la llegada de sus amigos.

—Ya tardaron demasiado, ¿y si les ocurrió algo? —se dijo así misma, ya que estaba sola.

La joven mujer se llamaba Masaki, quién sería la segunda en ser miembro de los “Yokai Hunters”, con un temperamento bastante cuestionable.

—¡Son ellos! —exclamó así misma—. Pero vienen con alguien más.

Tomoki y Hajime llevaban a arrastres a Hiroshi, ya que sus piernas ya no le respondían.

—No me dijiste que el camino era de casi dos horas. —reclamó, mientras agonizaba de forma exagerada.

—¡De que te quejas, te estuvimos cargando la mitad del tiempo. —recalcó Tomoki a punto de soltarlo.

Tomoki y Hajime dejan caer a Hiroshi al suelo, ya estaban exhaustos. En eso Masaki corre a recibirlos bastante preocupada.

—¿Porqué tardaron tanto? —preguntó angustiada.

—Lo sentimos, tuvimos un inconveniente. —comentó Tomoki, mientras miraban a Hiroshi en el suelo sin moverse.

—En realidad dos inconvenientes. —añadió Hajime, mientras levantaba a Hiroshi.

Hiroshi estaba reaccionando de nuevo al ver el lugar en el que viven.

—¿Aquí viven..? Parece un templo abandonado.

—Era un templo abandonado, pero se conserva así para que las personas no se acerquen. —responde Tomoki.

—Wow, es increíble… —observó apantallado mientras se acercaba hacia Masaki—… Tu debes ser Masaki, mucho gusto, soy Hiroshi.

Después de que se presentaran, Tomoki lleva a Hiroshi adentro, para mostrarle el templo. Empezando por la sala de estar.

—Aquí pasamos el rato todos los días y también tenemos una pantalla de plasma. —dijo mientras se acercaba hacia Hiroshi para susurrar—. Fue un regalo de un millonario, pero dije que la compre con los ahorros de Hajime, no pareció molestarle.

Luego lo llevó a una de las habitaciones, se veía bastante grande, aunque algo vacía. En realidad no había nada.

—Aquí dormirás. —señaló—. Te daré varias sabanas para que no duermas en el suelo.

—Es bastante grande. —comentó Hiroshi.

—Si, el templo tiene seis habitaciones, así que si es bastante grande. —contestó antes de dejar a Hiroshi—. Dejaré que te acomodes, te estaremos esperando en la cocina.

—Pero… no tengo cosas. —dijo en voz baja.

Después de eso, Tomoki se encontraba en la cocina, impaciente por ya comer.

—¡¿Cuánto falta?! —gritó, mientras golpeaba la mesa varias veces con los palillos.

—Si estás impaciente puedes ayudar. —sugirió Hajime, mientras ponía la mesa.

—No puedo, la pelea y cargar a Hiroshi hasta el templo me dejó sin energías. —comentó quitado de la pena.

En eso Hiroshi entra a la cocina.

—Veo que ya estás más cómodo. —dijo Tomoki.

—Si, gracias por la pijama. —agradeció haciendo una reverencia—. Por cierto, ¿Qué tipo de entrenamiento tomaré?

—Eso lo podemos ver mañana, —contestó—, ¿Porqué la impaciencia?

—¿Estás nervioso? —preguntó Hajime, mientras se sentaba en la mesa.

—Sí, un poco. —Hiroshi sobrepiensa lo ocurrido de hace rato—. Cuando le hice frente al espectro, creí que podía ganarle, pero casi me mata. Además, no puedo seguir escapando.

Masaki se acerca a la mesa, trayendo toda la comida.

—Esto es toda la comida que quedó. —recalcó—. Mañana deberán ir de compras.

Todos miraron la comida, no podían esperar a comer, no sin antes dar las gracias, las tuvo que dar Tomoki ya que fue el primero que se adelantó.

Después de agradecer, todos comienzan a comer, cada uno devoraba la comida como si fuera su última cena. Incluso Tomoki y Hajime discutían por la comida, dándole una mala imagen a Hiroshi.

—¿Así son siempre? —preguntó Hiroshi, intentando cuidar su plato.

—Solo cuando comen. —ella respondió, entre risas, al ya estar acostumbrada—. No tienes porque estar nervioso, aquí todos somos una familia, y tú eres parte de ella ahora. Sin importar si puedas o no convertirte en un cazador, pero yo creo en que si puedas.

La mirada en Masaki era tan sincera que Hiroshi no sabía cómo reaccionar ante esa amabilidad, tuvo la fortuna de haber conseguido tres amigos que le brindaran un lugar donde quedarse, algo nuevo para el, tomando en cuenta que su infancia fue algo complicada y la mayor parte de su vida la pasó solo.

¿qué tipo de entrenamiento tomará para poder hacerle frente a los yokais y ser más fuerte? ¿Podrá regresar a su hogar?

Eso el tiempo lo dirá, pero hay algo en Hiroshi que si cambió… ya no se sentía perdido.

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