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Enfrentamiento. Parte 3

The Radiant Twilight | Parte 1: MIND-SHIFT · por Aldex29 · 05 de septiembre de 2026

El coche de Alex avanzaba por la carretera, cortando el aire de la noche con un ronroneo constante. Mark estaba en el asiento del copiloto, mirando por la ventana con la mente todavía en la feroz batalla que acababa de librar. Evelyn, sentada en el asiento trasero, no dejaba de lanzarle miradas preocupadas a través del espejo retrovisor, mientras Alex, al volante, mantenía una actitud relajada, como si acabaran de regresar de un paseo y no de un enfrentamiento mortal.  

― bueno, supongo que ya es hora de que nos presentemos oficialmente ―dijo Alex con su característico tono ligero― soy Alex, el agente del FBI que ha decidido saltarse todas las normas para ayudar a Mark a no destruir accidentalmente la ciudad con sus poderes. Y, claro, a ti también, Evelyn.  

― ¿y por qué estás aquí exactamente? ―preguntó Evelyn, sin poder evitar la incredulidad en su voz. Toda la situación le parecía sacada de una película de ciencia ficción―  

Alex soltó una risita, y sin apartar la vista de la carretera, respondió:  

― oh, ya sabes, lo normal. Me asignaron para investigarlo después de que se convirtió en el "superhéroe mentalista" de la ciudad, pero resultó ser demasiado interesante como para simplemente observarlo desde la distancia. Así que aquí estoy, ayudando a controlar los poderes telequinéticos de tu amigo y, de paso, tratando de no meterme en demasiados problemas.  

Evelyn lo miró sin saber si estaba hablando en serio o bromeando. Mark, por su parte, solo soltó un leve suspiro.  

― así que... ¿qué fue todo eso? ―preguntó Alex, cambiando el tono a uno más serio, recordando la brutal pelea que acababan de dejar atrás― ¿Nicholas? ¿El tipo que intentó matarnos a todos?  

Evelyn se inclinó hacia adelante, abrazándose con los brazos mientras trataba de procesar todo lo que había visto. Su mente daba vueltas, pero decidió comenzar por el principio.  

― Nicholas... ―comenzó, su voz temblorosa― Lo conocía desde hace años, siempre fue una persona ambiciosa, pero... lo que vi esta noche no era él. Había algo... algo muy mal en él. Estaba tan enfocado en hablar sobre cómo la humanidad debía ser "mejorada", que ni siquiera parecía el mismo. Y luego, de repente, comenzó a convulsionar, a cambiar físicamente... nunca había visto algo así.  

― esa bestia desquiciada no es el Nicholas que creí conocer. ―añadió Mark con dureza, su voz cargada de resentimiento― Ha estado manipulando todo, jugando con nuestras vidas. No puedo creer que no me haya dado cuenta antes.  

― lo que me sorprende es que no quisieras ir a un hospital después de todo lo que te ha hecho. ―comentó Alex, con un tono más serio― Aunque, claro, entiendo por qué lo dices. Mostrarte en un hospital en este estado levantaría demasiadas preguntas que no podemos responder.  

― exacto. ―confirmó Mark, su mirada todavía perdida en la oscuridad de la carretera― No puedo ir a un hospital. Sería el fin de cualquier posibilidad de mantener esto en secreto. Y después de lo que acabo de hacer... exponerme más sería un desastre.  

El coche continuó su camino, el silencio entre ellos llenándose con el sonido del motor y el ocasional susurro del viento contra las ventanas. Evelyn finalmente se recostó en su asiento, suspirando mientras trataba de calmarse. La adrenalina comenzaba a desvanecerse, dejando tras de sí una sensación de agotamiento y confusión.  

― ¿crees que estaremos a salvo en tu casa? ―preguntó Evelyn, rompiendo el silencio―  

― por ahora, sí. ―respondió Alex― Es un lugar discreto, alejado, y tengo algunos contactos que nos mantendrán fuera del radar por un tiempo. No es una solución permanente, pero nos dará tiempo para planear nuestros próximos movimientos.  

― gracias, Alex... ―dijo Mark, girando ligeramente la cabeza para mirarlo― No sé qué habría hecho sin tu ayuda.  

― no es nada, hombre. ―respondió Alex con una sonrisa, aunque había una sombra de preocupación en sus ojos― Lo importante es que estamos todos juntos en esto. Y creedme, vamos a encontrar la manera de detener a Nicholas, cueste lo que cueste.  

El coche siguió avanzando por la carretera, alejándose de la ciudad y de los horrores que habían dejado atrás. Poco a poco, el ambiente se fue relajando, y aunque el futuro seguía siendo incierto, en ese momento los tres estaban juntos, y eso era todo lo que importaba.  

El coche de Alex se detuvo frente a un edificio de apartamentos discreto, situado en las afueras de la ciudad. Estaba rodeado de árboles y apenas había tráfico en las calles cercanas. Era un lugar lo suficientemente apartado como para ofrecerles la tranquilidad que necesitaban, pero no tan aislado como para levantar sospechas.  

― bienvenidos a mi rincón del mundo. ―dijo Alex mientras apagaba el motor y miraba a Mark y Evelyn― Es pequeño, pero nos mantendrá fuera del radar.  

Mark y Evelyn bajaron del coche, todavía tensos por lo ocurrido. Alex les hizo un gesto para que lo siguieran mientras abría la puerta principal del edificio con una llave que llevaba en su llavero. Subieron unas escaleras estrechas hasta el segundo piso y se detuvieron frente a una puerta sin número.  

― es aquí ―dijo Alex, abriendo la puerta y dejando que Mark y Evelyn entraran primero―  

El interior del apartamento era simple pero cómodo. Un sofá grande dominaba la sala de estar, frente a un televisor pequeño. Una mesa de comedor estaba en una esquina, junto a una cocina abierta. Las paredes estaban decoradas con algunas fotografías y cuadros abstractos, y una alfombra cubría el suelo de madera.  

― tomad asiento donde quieran. ―les ofreció Alex mientras cerraba la puerta tras ellos― No es un palacio, pero tiene todo lo que necesitamos.  

Evelyn se sentó en el sofá, todavía procesando todo lo que había sucedido. Mark, por su parte, estaba visiblemente agotado. Alex lo notó y se dirigió a la cocina, sacando un botiquín de primeros auxilios de uno de los armarios.  

― vamos, Mark. Tenemos que revisar esas heridas antes de que se infecten. ―dijo Alex, señalando una silla en la mesa de comedor―  

Mark asintió y se dejó caer en la silla. Alex se arremangó y comenzó a limpiar y vendar las heridas con una sorprendente destreza. Evelyn los observaba desde el sofá, incapaz de ocultar su preocupación.  

― ¿qué hacemos ahora? ―preguntó Evelyn después de un largo silencio― Nicholas está fuera de control, y no tenemos idea de lo que hará a continuación.  

― lo primero es mantenernos a salvo. ―respondió Alex, concentrado en vendar uno de los cortes más profundos en el brazo de Mark― No podemos enfrentarnos a Nicholas si estamos heridos o agotados. Necesitamos tiempo para recuperarnos y pensar en nuestros próximos pasos.  

― pero no podemos quedarnos de brazos cruzados. ―intervino Mark, aunque su voz denotaba el cansancio― Nicholas es una amenaza, y no va a detenerse hasta que consiga lo que quiere.  

― lo sé. ―dijo Alex, terminando de vendar la última herida― Pero por ahora, tenemos que ser inteligentes. Nicholas nos quiere fuera de su camino, y si queremos detenerlo, necesitamos estar en nuestra mejor forma. Además, necesitamos un plan. ¿Y a ti Eve? ¿Se te ocurre algo?  

Evelyn se pasó una mano por el cabello, aún afectada por todo lo que había visto esa noche.  

― yo creo... que deberíamos empezar por el apartamento de Nicholas. Si ha estado haciendo todo esto a nuestras espaldas, debe haber dejado algo, algún tipo de información o pistas sobre lo que está planeando.  

Mark levantó la mirada, considerando la idea.  

― no es mala idea. ―admitió, aunque su rostro seguía tenso― Nicholas nunca fue alguien que improvisara. Si lleva todo esto a cabo, habrá dejado algo atrás.  

Alex suspiró, cruzando los brazos mientras se apoyaba en la mesa de la cocina.  

― ¿Entrar en el apartamento de Nicholas? ―dijo Alex, claramente más nervioso― No sé si sea muy buena idea ir a un lugar en el que varias personas nos pudieron ver a los tres y que seguramente ya habrá patrullas de policías investigando la zona, no será muy sencillo acceder a su apartamento.  

― eso es cierto... pero, de todos modos, no podemos esperar. Si dejamos que siga haciendo lo que quiera, va a ser mucho peor. Necesitamos saber qué es lo que planea, y esa es nuestra mejor oportunidad. Estoy segura de que encontraríamos algo que nos dé una pista de hacia dónde va.  

Mark, visiblemente agotado pero decidido, asintió.  

― si vamos a hacer esto, debemos ser rápidos. Entrar, buscar lo que necesitamos y salir antes de que se dé cuenta. No podemos dejar que esto se prolongue más de lo necesario.  

Alex suspiró, resignado a la decisión.  

― vale, lo entiendo. No me encanta la idea, pero tienes razón, no podemos quedarnos sentados esperando a que Nicholas dé el siguiente paso.  

Evelyn miró a ambos con determinación.  

― no tenemos mucho tiempo. Cuanto antes lo hagamos, mejor.  

Mark, después de un rato en silencio, se puso de pie con esfuerzo, sus ojos aún llenos de frustración y rabia.  

― no puedo quedarme sin hacer nada, vamos a investigar su apartamento. Si Nicholas ha estado planeando esto durante años, no podemos permitirle que siga avanzando sin que lo detengamos.  

Alex, aunque aún inseguro, asintió con un toque de resignación en su rostro.  

― de acuerdo. Entonces, mañana temprano, vamos a ese apartamento. Pero tenemos que ser cuidadosos.  

Mark y Evelyn asintieron. La tensión aún llenaba la habitación, pero ahora, al menos, tenían un objetivo claro.  

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