Quiero extrañarte un poco, aunque te tenga a mi lado,
dame la oportunidad de añorarte y avivar la pasión del pasado.
El día a día nos ahoga con su manto rutinario,
las discusiones, las inconformidades, el conflicto diario.
Concédeme el anhelo de sentir tu ausencia, de desear nuestro reencuentro,
que seamos como la primera vez, un fuego que ilumina desde adentro.
Deja que estalle de pasión al abrazarte de nuevo,
compartiendo momentos juntos, entregándome entero.
Quiero que sea diferente, que sea eterno,
un encuentro que borre las sombras del invierno.
Que sea como aquella vez en que nos miramos,
y descubrimos los sentimientos que hoy aún nos damos.
Anhelo pasear tomados de la mano bajo la luna,
soñar con nuestro futuro, sin que nada nos consuma.
Quiero volver a extrañarte, volver a echarte de menos,
para avivar el fuego que apagó nuestros corazones serenos.
Permíteme la dicha de recorrer tu piel con mis caricias,
sentir la suavidad de tu cuerpo en la calma de las noches propicias.
Dejemos que nuestros cuerpos se entrelacen bajo el brillo lunar,
y que cada suspiro y gemido nos haga recordar,
que el amor verdadero no se apaga con la rutina,
y que en cada encuentro, se renueva la pasión divina.