Mi corazón se dispara al verte llegar,
una oleada de nervios y euforia recorre mi ser.
Mi rostro tímido y mis manos sudorosas,
todo esto, solo al verte aparecer.
No puedo dejar de admirar tu cabello oscuro y tu porte varonil,
tu nariz perfilada, esos ojos tan profundos y expresivos.
Me pierdo en la inmensidad de tu mirada,
esos labios carnosos y suaves que me tientan con solo mirarlos.
Tu voz resuena como un trueno en la distancia, estremeciendo mi alma,
tiemblo al escucharte, sintiendo cada palabra.
Tu figura esbelta, de elegancia innata,
ese estilo único que te hace tan diferente.
Si tan solo supieras que mi ser vibra con tu presencia,
que mis días se llenan de luz cuando te veo.
Si conocieras todos los sentimientos que guardo,
y el amor puro y sincero que por ti tengo.
Mi timidez me impide revelarte mis emociones,
y desde lejos te contemplo, siempre en silencio,
callada, esperando que algún día sepas,
que mis suspiros son tuyos, y mi corazón también.