
Luz se quedó absorta, atontada de lo que dijo el tío Feather que era el sacerdote.
—¿Queee? tio Feather… ¿Es esto en serio?
—Si, qué mejor regalo que limpiar el corazón. ¿cuales son tus pecados Luz?
—Pero… ¡Pero si yo no tengo ningún pecado! jajaja
—Puedo ayudarte, empezando con el primero… quizás uno de ellos es… no estudiar. Pecado de Soberbia.
—¡¿Ehhmm?! , ¿no estudiar es pecado? —Luz se tapó la boca para no reírse, pero fue en vano ocultar la risa nerviosa de la joven rubia— Mmm, bueno. Está bien. Yo no se nada de esas cosas religiosas. Pero solo porque es mi tio consentido, confesare mis pensamientos.
—Vale Luz, dilo. —dijo el sacerdote.
—Me gustaría tener muchos seguidores y fans para alimentar y realizar mis sueños. Ya que yo seré como ¡una estrella que brilla en la humanidad! Para dar alegría al mundo y traer sus sueños.
—Pecado de Avaricia Luz. Tú puedes realizar tus talentos, no atesorar gente para eso.
—¡Quee! ¡jajaja! tio, ¿¡Es broma verdad!?
—Bueno, por lo menos creo que me estás diciendo la verdad y por allí… se empieza a reconocer.
—Humm… ¡jajaja! tio Feather... Ahora me va a decir que es lujuria el tener un muñeco de mi personaje favorito y darle muchos besos antes de dormir bajo mis sábanas.
—Pues si te apasiona eso y te imaginas algo de deseo con ese muñeco… pues si.
—¡Queeee! ¿Esto es en serio? ¡jajaja! ¡Tío! Esto es una broma de mal gusto. Mejor me voy. Tengo que cantar con mi banda en público. ¡Se me está haciendo tarde!
Dijo la joven Luz levantándose y rompiéndose en risa, ella se tapó la boca.
—Pecado de ira. —jejeje dijo amenamente el sacerdote levantándose— Ya ves Luz, todos tenemos pecados y eso a mi me incluye. Disculpa si te moleste pero, me haces recordar mucho a mi cuando era joven.
—¿A usted? ¡¡jajaja!! Imposible.
La joven rubia se rió de nuevo y ella se despidió del sacerdote.
—Hasta luego padre Feather. ¡Que tenga un bonito día! O más bien tarde..
—Espera un momento jovencita… algo olvidas, toma. El regalo prometido.