Tengo ganas de un café
Uno que me impida dormir,
Uno que me impida soñar
Pero que al mismo tiempo
Ese café que se convierte en dos
Logre despertar mi pensar.
Tengo ganas de un café
Escondido en el aroma de un trago
De un café, de sabor amargo
Para añadirle un par de cucharadas,
Sean de azúcar, sean de crema
Sean de los besos que me condenan.
Tengo ganas de un café
Uno con sabor a canela
Con una pizca de chocolate
Similar al perfume que lleva;
Lo prefiero frío, por si me quema
El calor de su mirada a mi alma llena.
Tengo ganas de un café
Por más absurdo que parezca,
Uno con roces ligero de miel
Y toques de hierbabuena.