Aquel torturoso día parecía jamás acabar, parecía que sus 9 horas diarias dentro del recinto no acababan nunca y el reloj simplemente se habría detenido, otorgándole la agonía de duda. Aquellas interminables 9 horas se vieron convertidas en la infernal totalidad de 11 horas gracias a la colaboración de su amigable Sensei, 2 horas en completa soledad bajo la supervisión del mismo adulto no creaban más que un lamentable ambiente.
Restaban 5 minutos para que el reloj marcara las 8 de la noche y Cubo no podía evitar preocuparse por la notoria tardanza de su esposo, usualmente solía recibir algún mensaje por parte del pelirrojo para avisar cualquier clase de altercado que retrase su llegada, mensaje que por motivos de falta de batería y un cargador ausente, nunca fue recibido.
Con la cena a pocos minutos de estar lista y sus niños sentados aguardando en inicio de la misma, pudieron oír la nave de Portal ingresar al garaje y como el motor de la misma era apagado. Consecuentemente el pelirrojo ingreso con una expresión notoriamente fatigada, llamando la atención de los presentes.
Taylor— Buenas noches mami, ¿Cómo te fue?— Saludo alegre desde su silla bebiendo su jugo.
Portal— Hola mis amores...— Beso a sus hijos en la frente y a su esposo en los labios— La verdad, agotador... Bio me castigo por dos lindas horas— Esto dejo tanto a Cubo cómo a Taylor sorprendidos— Luego les cuento, iré a cambiarme.
Cubo— Te esperamos, hay carne y arroz con verduras — La expresión que realizó el guerrero fue una ansiosa y curiosa por comer la cena de su esposo.
Subió rápidamente las escaleras para así cambiar su importante armadura de entrenamiento por su más cómoda ropa de casa. El agotamiento físico que cargaba en su espalda cual ladrillos de carga, incrementaba de sus deseos por relajarse en la bañera.
Al restar únicamente cambiar su pantalón, al retirar el mismo que componía su uniforme, la presencia de aquella notoria herida en su muslo no hizo más que revivir aquellos fuertes y profundos latidos nerviosos. Su tamaño era considerable, de igual manera la trataría por su cuenta para evitar cualquier tipo de infección.
Aún continuaba angustiado ante el desconocido estado de sus amigos, se preguntaba si habían recibido alguna clase de asistencia o si Cloude no sé hallaba dominado por aquellos primitivos impulsos que por poco atentaban su vida.
Optó por descender a la cocina y olvidar por unos instantes sus angustias, debía y quería cenar, su cuerpo lo necesitaba.
La cena transcurrió con gran normalidad, no fue más de las típicas. Una vez el sobremesa acabo y los integrantes más pequeños de la familia retomaron sus actividades, ambos adultos compartieron un tiempo extra en la misma.
Cubo— Se nota que te fue un día agotador— Comentó gracioso mientras recogía los platos.
Portal— Ni me lo digas... Si te contara todo lo que sucedió hoy pensarías que me volví loco o un adicto a las sustancias prohibidas, pero nada lejos de la realidad.
Cubo— Contame— Dejo los platos remojando para así tomar asiento junto a su pareja.
Portal— Pero antes, ¿Cómo te fue con los estudios?— Pregunto.
Cubo— Nada del otro mundo, pude terminar de leer los textos que mí profesor mando sin que Guitar me haga perder los estribos.
Portal— Entonces no digas que no es nada del otro mundo— Ambos rieron ante tal broma— ¿Hoy se cortó la luz aquí?— Interrogó para comenzar a asociar sus palabras a lo próximo que expondría.
Cubo— Si, pero no duro mucho tiempo el apagón— Respondió— Por lo que vi en las noticias, el corte se dio en la totalidad de cuadrantes. Básicamente, un apagón mundial— Los ojos de Portal se abrieron entre asombrados e indignados, claramente preocupando repentinamente a su esposo. Su cambio de semblante fue más que notorio— Porti, ¿Sucede algo?
Por un momento el mencionado se mantuvo en shock, paralizado, en silencio.
Portal— En las Cascadas también se fue la luz... Pero eso no es lo importante...
Cubo— ¿Portal? Estás asustandome...
Portal— Junto a Cloude y Vivian abandonamos el grupo para explorar. Entramos dentro de la cueva prohibida— Su mirada no dejaba de divisar un punto inexistente en la mesa— No ocurrió nada conforme fuimos adentrandonos, no obstante, las cosas se tornaron un tanto tetricas una vez llegamos a sus límites... Había una esfera, era extraña... Oscura... No pudimos deducir de dónde era ni su poder...— Poco a poco su habla se fue tornando en un susurro.
Cubo— ¿Una esfera?
Portal— Una esfera cargada, poder cargado pero esferizado— Intentaba ser lo más claro posible— Solo estaba ahi, flotando.
Cubo— No mencionaron nada de extrañas esferas oscuras en la tele— Recordó.
Portal— Puede ser que nadie las vio, aún... Pero no deben estar expuestas a los iconos, ¡No deben estarlo!— Acabo por caer en cuentas lo mortales que eran para los iconos.
Cubo— Tranquilo, tranquilizate...— Tomo su mano para calmar su exasperación.
Portal— No se que paso con Cloude, no lo sé... No sé qué pasó con ellos pero siento que fue esa esfera la que los afectó. De repente Vivian cayo contra el suelo y Cloude... Entro en un estado de violencia pura...
Cubo— ¿Acaso te golpeó, te lastimó?— Le fue inevitable preocuparse por su amado.
Portal— No en el sentido que tu piensas, parecía enloquecido...— Sería detallista— Sus ojos se oscurecieron y tornaron rojos, su piel se puso pálida y sus venas, santo RubRub sus venas... Oscuras pero bien visibles, me impresionaban... Pero eso no fue lo más aterrador. Me atacó de repente solo para morder mí cuerpo y comer mí carne.
La expresión de Cubo no pudo congelarse más ante lo expuesto por el pelirrojo, parecía haber quedado petrificado cuál roca.
Cubo— ¿Que...?— Fue lo único que logro expresar ante la impresión.
Pudo sentir como su sangre se heló cual hielo mientras su cuerpo sucumbia ante las horrosas sensaciones que experimentaba.
Portal— Lo que oíste... Por poco acaba matándome...
Cubo— Pe—Pero... ¿Por qué lo hizo?
Portal— Ese es el tema, no parecía estar en su juicio. Por más que intente razonar con el no me escuchaba, como si hubiera sido dominado por algo extraño que lo encerró en aquellos alborotados instintos...
Cubo— Esto es serio, si dices que esto ocurrió a causa de aquella misteriosa esfera...— Logro habilitar su pensamiento luego del horror.
Portal— No te lo puedo confirmar, es solo una suposición— Aclaró.
Cubo— ¿Y piensas que habrán más esferas?
Portal— No lo sé... — Suspiró nervioso— Pero estoy preocupado Cubo, preocupado de que esto le ocurra a más iconos— Pudo sentir como era abrazado por el más grande, con la tierna intención de calmar su angustia.
Cubo— Tranquilo... Averiguaré que sucede y encontraré una respuesta a todo esto, no vamos a permitir que más inocentes caigan en la trampa de aquellas esferas— Le dedico una sonrisa a su amor— Mañana saldremos con los niños, almorzamos algo y de paso investigamos un poco. Les debo una salida— Recordó la broma ocurrida por la mañana en la cual el debía responsabilizarse por alimentar a sus niños.
Portal— No me imaginé que los llevarías a comer— Una pequeña risita fue más fuerte que todas sus angustias.
Cubo— Bueno... No estaba entre mis planes fallarles y quedar como un mentiroso— Correspondió su risa— Pero por favor, acuéstate y relájate, estás tenso y se te nota en los ojos, amor.
Portal— Lo are— Beso sus labios para así levantarse de su asiento.
Cubo— Me quedaré a lavar— Acabo por agregar.
Portal— ¡Pero que servicio!— Nuevamente fue inevitable para la pareja reír ante sus típicas bromas, todo con la dulce intensión de reducir aquellos nervios que el joven de ojos rojizos vivía en aquel instante.
Ambos continuaron realizando sus cuestiones por individual, Portal, quien desinfectaba cuidadoso su herida y Cubo, quien no dejaba de repetir las explicaciones dadas por su esposo en su mente. No solamente era lavar y fregar, sus cuestionamientos no le otorgaban ni el más mínimo respiro mental.
Todo acabó con una fuerte bofetada mental, no dejaba de divagar y distorsionar entre teorías e hipótesis, hechos aún no consumados. Debía acatar su propia orden dictaminada: Investigar.
Cubo— Ay RubRub... ¿Qué está pasando? — Englobo todos sus pensamientos en una torturosa oración para así dar por finito, esa misma noche, el tema.